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10 MIÉRCOLES 19 10 2005 ABC Nacional Maragall pierde el pulso con Montilla y pospone sine die la crisis de gobierno CiU y PP tachan de presidente derrotado al líder catalán y reclaman su dimisión b Pasqual Maragall anuncia que abrirá negociaciones discretas con las direcciones de los partidos para decidir el momento y el alcance de la remodelación IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, plegó velas ante la oposición de los tres partidos que dan apoyo a su Gobierno, especialmente el suyo, y renunció a hacer efectiva la remodelación de gobierno anunciada el pasado viernes a Esquerra. Se impuso la voluntad de los partidos y la crisis de gobierno queda aplazada sine die que es tanto como mantener al conjunto del ejecutivo por lo menos hasta que pase tanto el debate catalán como, sobre todo, la toma en consideración del Estatuto en las Cortes, un trámite que se inició ayer en Madrid con su discusión en la Mesa del Congreso. En el discurso de apertura del Debate de política general, Maragall demoró la crisis e intentó poner el contador a cero. Eso sí: anunció la apertura de negociaciones discretas con el tripartito para pactar la recomposición de su equipo. Un intento que no aceptó la oposición. El líder del PP catalán, Josep Piqué, fue taxativo a la hora de afirmar que la única salida digna para Maragall es la dimisión, mientras CiU lo señalaba como un presidente derrotado y aislado. Es cierto que había pensado en un cambio de gobierno, y supongo que nadie pondrá en duda que nadie tiene tantos elementos como yo para valorar la oportunidad de una iniciativa de este orden apuntó Maragall en alusión directa a la principal crítica esgrimida en público desde el PSC, ERC e ICV: la falta de oportunidad política de una crisis poco antes del Debate de política general y de la llegada a la Mesa del Congreso del Estatuto catalán. ragall acató ayer el mandato de los partidos que le dan apoyo y anunció que pospone la reforma para mantener contactos con los dirigentes del tripartito en los próximos días y semanas Montilla: recuperar sus enmiendas De este modo, Maragall dio por perdido el pulso planteado al primer secretario del partido, José Montilla, que sale reforzado de la crisis. El ministro ve avalada así su posición de única voz del socialismo catalán para encaminar la reforma del Estatuto por el camino que se ha trazado: recuperar las enmiendas que el PSC ya defendió y perdió ante ERC y CiU en Cataluña para hacer un texto asumible por el PSOE. Maragall aseguró que abordará la reforma de gobierno ejerciendo en todo momento el liderazgo de la mayoría parlamentaria y asegurando la cohesión de esta mayoría Un alegato que no sirvió para convencer a nadie de que el presidente catalán no había claudicado. Así lo demostró tanto el respi- Pasqual Maragall abandona el hemiciclo tras su intervención ro de alivio que acompañó su discurso en los bancos del tripartito como la ironía con la que los diputados de la oposición celebraron la ocurrencia del president que, poco después, y hablando de política de seguridad, afirmó con aplomo que los gobiernos débiles prefieren bajar la cabeza y dilatar las decisiones, pero este no es nuestro caso luntad de reformas de Montilla, apuntó de nuevo que hemos cometido errores corregibles Pero también destacó los gestos de reconocimiento y respeto con Cataluña de José Luis Rodríguez Zapatero para fundamentar su confianza en que el Estatuto llegará a buen término. Además, volvió a relacionar el proceso de reformas abierto por Cataluña con la consecución de la paz en el País Vasco, para concluir que si al mismo tiempo el Gobierno consigue la paz en el País Vasco, esta etapa histórica habrá cumplido las esperanzas de nuestro pueblo CiU renuncia a la moción de censura para no romper la unidad ante la negociación del Estatuto Del Estatuto al País Vasco Al margen de la fallida crisis de gobierno, insistió en que el nuevo Estatuto exigirá en su trámite en las Cortes flexibilidad y firmeza Abonando la vo- Zapatero pide respeto para Maragall y el tripartito y desea que su Gobierno funcione bien M. M. MADRID. El presidente del Gobierno volvió a eludir ayer una intromisión en la crisis generada en Cataluña por la decisión- -ahora retrasada- -de Pasqual Maragall de remodelar su Gobierno a espaldas del PSC. Zapatero, que se reunió en Ferraz con el líder de Comisiones Obreras, José María Fidalgo, se limitó a reclamar respeto para la autonomía decisoria de Maragall. Si hay o no remodelación, lo que hay que ser es muy respetuoso con el presidente, con las fuerzas políticas de Cataluña y con el tripartito dijo. Ejercicio de autoridad El presidente catalán intentó restaurar su maltrecha autoridad recordando una vez más que la prerrogativa de nombrar gobierno es una prerrogativa del presidente, a la cual no podría renunciar sin faltar gravemente a mis obligaciones Pero lo cierto es que Ma- De todos modos, Zapatero expresó su deseo de que el Ejecutivo de Maragall funcione bien y asuma que el Estatuto de autonomía deberá ser irremisiblemente modificado en el Parlamento. Por ello, emplazó a Maragall y a sus socios a que aborden esta segunda fase de tramitación del Estatuto con posiciones abiertas y constructivas porque el diálogo exige reformas que serán muy positivas para el avance del autogobierno en Cataluña y para el conjunto del país Recogiendo el guante que minutos antes le había lanzado Fidalgo, recla- mando al Gobierno un compromiso claro y rotundo de que no permitirá que ninguna reforma estatutaria quiebre la unidad de caja y el sistema de la Seguridad Social, el jefe del Ejecutivo dejó claro que en ese aspecto el Estatuto tendrá que ser reformado. El principio de unidad de la Seguridad Social- -replicó Zapatero a un satisfecho Fidalgo- -se va a mantener. Será una política constante y clara del Gobierno porque es una seña de identidad del proyecto del PSOE Lo que no compartió Zapatero es el análisis realizado días atrás por el consejero de Relaciones Institucionales de la Generalitat, Joan Saura (IC- V) quien vinculó el futuro éxito del Estatuto catalán a la solución de la normalización política del País Vasco. El presidente del Gobierno fue taxativo: No tiene absolutamente nada que ver una cosa con la otra.