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82 Economía LUNES 17 10 2005 ABC JUAN VELARDE FUERTES SIGNIFICACIÓN ECONÓMICA DE CEUTA Y MELILLA U na serie de acontecimientos fronterizos, han puesto de actualidad en España a nuestras ciudades autónomas del Norte de África, Ceuta y Melilla. Históricamente son, casi habría que subrayarlo de nuevo, archiespañolas. Pero, económicamente, no dejan de suponer un activo muy importante para nuestra economía. Ceuta y Melilla no son pobres. En la serie de la renta interior bruta por habitante, en paridad de poder de compra, que para el periodo 1995- 2003 se publica en el volumen de Julio Alcaide Inchausti et al. Balance económico regional. Autonomías y provincias (años 1995 a 2003) (Funcas, 2004) se observa que, para España 100, Ceuta, que tenía 96,13 en 1995, sube a 101,19 en 2003. Por su parte, Melilla, que se había situado en 103,05 en 1995, alcanza en 2003, 105,72. O sea, que no sólo tienen ambas ciudades una renta por habitante mayor que la media de toda España, sino que ésta crece con más rapidez que la del conjunto nacional. Así es como en 2003 la convergencia real con la Unión Europea de los 15, era para Ceuta ya del 94,53 y para Melilla, del 98,76 Bien puede decirse que la convergencia ya se ha logrado en el año 2005, por fuerza. Añádase que ambas ciudades anteceden en renta real a Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla- La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia y Murcia, y además, Melilla- -Ceuta, no- -sobrepasa a Castilla y León. Existen otros índices complementarios. Según el Anuario Social de España, 2003 (Fundación La Caixa) tienen am- bas ciudades una población más joven que la media española y el paro se encuentra claramente por debajo de la media nacional. Sin embargo, todos los niveles educativos están por debajo de la media nacional y la esperanza de vida se encuentra también ligeramente por debajo de la española. Se trata, pues, de dos ciudades europeas típicas, que son limítrofes de un territorio que en nada se parece a ellas. De Iñigo Moré se publicó por el Real Instituto Elcano un documento muy valioso, El escalón económico entre vecinos. El caso España- Marruecos el 14 de febrero de 2003. En términos de paridad de poder de compra, las Rentas Nacionales Brutas (GNI) por habitante, en las fronteras que estudió Moré, en sólo cinco se encuentra una diferencia más fuerte en estas magnitudes a un lado y otro de la raya fronteriza que entre Marruecos y nosotros. Adicionalmente, había, en el cálculo de Moré, otras dos con mayor desequilibrio que el hispanomarroquí. Pero se eliminan. La estimación de Hong Kong y China es ya sólo de carácter regional, y la de Israel y Siria, por las condiciones bélicas de esta frontera, no tiene consecuencias económicas. Al observarse la serie del escalón España- Marruecos vemos que aumenta con rapidez en el periodo 1970- 2000. Como señaló Moré, en 1970 el PIB per cápita de España sólo multiplicaba por 4 al de Marruecos que entonces tenía el quincuagésimo tercero mayor PIB absoluto del mundo, mientras que España tenía el décimo tercero. Hoy España ha ganado tres puestos hasta tener el déci- mo PIB más grande del mundo, mientras Marruecos ha perdido dos, cayendo hasta el puesto quincuagésimo quinto Y al revés que otras fronteras estudiadas por Moré- -la germanopolaca y la norteamericanamexicana- -en ambas situaciones, con el paso del tiempo se estrechan las relaciones económicas, y se generan saldos comerciales positivos para el país pobre. En el caso España- Marruecos ocurre lo contrario: la diferencia no se estrecha y la relación es deficitaria para Marruecos a medida que el escalón aumenta Pero aun así, Marruecos crece. De acuerdo con el ya clásico trabajo de Angus Maddison, The World Economy: Historical Statistics (OECD, 2003) el PIB marroquí, de 1950 a 2001 se multiplicó por 6,27. De este modo, actualmente, en dólares Geary- Khamis internacionales 1990, nuestro vecino del Sur ha logrado alcanzar el PIB por habitante español de 1929. Aunque probablemente tiene una renta mucho peor dividida que España entonces, y es seguro que en el reino vecino reina una corrupción muchísimo mayor que en la España de Alfonso XIII y Primo de Rivera, no deja de crearse en torno a las zonas fronterizas lo que en los tratados de Ecología se llama efecto borde cuando se enfrentan dos realidades biológicas muy diferentes, en ese borde o frontera, la vida aumenta, y también eso sucede en lo económico. No es, obviamente, en la industria y menos en la agricultura, donde En 2003, la convergencia real con la UE de los 15 era para Ceuta ya del 94,53 y para Melilla del 98,76 Puede decirse que ya se ha logrado en el año 2005 esto se genera, sino en el sector servicios, y muy en primer lugar en los financieros, en los profesionales- -por ejemplo, los sanitarios- y además en los comerciales, los turísticos, y más aun los de asesoramiento y externacionalización de actividades del país vecino. Lo expuso perfectamente José María López Bueno en su artículo ¿Sabe Zapatero cuándo empieza el Ramadán? publicado en Expansión el 30 de septiembre de 2005. Melilla había crecido, en buena medida por el mineral de hierro y Ceuta por el comercio hasta mediados del siglo XX. Poco a poco la realidad ha cambiado. Ahora, el enlace de la Unión Europea y Marruecos precisa de todos esos vínculos, de servicios que se fortalecerían si Ceuta y Melilla pasasen a ser territorio comunitario. Hay que pensar continuamente cómo Gran Bretaña reconvirtió el papel económico de Gibraltar, aunque eso, exactamente, ahora no lo toleraría Bruselas. Hay otro activo para España en lo económico con la posesión de estas plazas. El Mediterráneo experimenta en estos momentos una expansión al convertirse en el enlace que precisan el Asia del Pacífico y la Europa comunitaria para, sencillamente, comerciar. A eso se debe el auge de Algeciras, Valencia, Barcelona y en general de nuestro Mediterráneo, así como el del resto de los países de esa zona. Nada digamos de lo que ocurre con el turismo, y muy especialmente con el español. No existe para nosotros mayor ventaja ante un eventual terrorismo capaz de hundir con cierta facilidad la economía mediterránea española, que la existencia de Ceuta y Melilla. Fue la política de Isabel la Católica y la de Carlos III. Si no fuesen españolas, el riesgo económico de nuestro Mediterráneo, sería excesivamente grande. Luego son un activo notable, en lo económico de España. Abandonar, desatender o descuidar activos es propio de insensatos. El gasto público español no puede desoír eso.