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46 Sociedad LUNES 17 10 2005 ABC El Sínodo saca a la luz los cardenales fuertes en que se apoya Benedicto XVI Arinze, Sandoval, Toppo, Scola, Kasper, Ouellet, Cipriani, Errázuriz y Pell asumen el protagonismo en el nuevo Pontificado b El Sínodo sobre la Eucaristía en- tregará esta semana sus propuestas al Papa para que las transforme en una Exhortación Post- Sinodal como documento del Magisterio JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. El primer Sínodo de Obispos de Benedicto XVI ha sacado a la luz la sencillez de un Papa que insiste en comportarse como uno más entre los padres sinodales y, al mismo tiempo, la primera alineación de cardenales fuertes que actúan ya como pilares del nuevo Pontificado mientras se esperan los cambios en la Curia romana. Entre los representantes de 118 países se nota el peso de dos cardenales de Curia: el nigeriano Francis Arinze, titular de Culto y Sacramentos, y el alemán Walter Kasper, responsable de Unidad de los Cristianos. Entre los que han venido de las diócesis destacan el mexicano Juan Sandoval Iñiguez, el indio Telesphore Placidus Toppo, el italiano Angelo Scola, el canadiense Marc Ouellet, el peruano Juan Luis Cipriani, el chileno Javier Errázuriz Ossa y el australiano George Pell. Mientras el patriarca de Venecia, Angelo Scola, se está ocupando de los principales documentos como autor del informe inicial, de la síntesis de las intervenciones y de integrar las propuestas de los 12 grupos de trabajo lingüísticos, los tres cardenales que se turnan en la presidencia de la Asamblea protagonizaron el pasado jueves algo poco frecuente en el Vaticano: una verdadera conferencia de Prensa en lugar de la lectura de largos textos que apenas dejan tiempo a las preguntas. La comunicación resultó perfecta gracias a la riqueza expresiva de Arinze, que es un nigeriano sin complejos, el vigoroso empuje de Sandoval, que sucede en Guadalajara (México) a un obispo mártir de los narcotraficantes, y el optimismo de Toppo, cuya diócesis en la India es un manantial de vocaciones. tre los que destacan el australiano George Pell, arzobispo de Sydney, quien lo presentará el próximo sábado. Visto que en la comisión no había ningún purpurado de lengua española- -pues los padres sinodales de América habían elegido al brasileño Claudio Hummes- el Papa incluyó al cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima. Los europeos eligieron al arzobispo italiano Bruno Forte, los de Asia al cardenal Iván Dias, los de África al arzobispo congoleño Laurent Monsengwo Pasinya y la Curia romana al cardenal Walter Kasper. A su vez, el patriarca maronita Nasrallah Pierre Sfeir representa las Iglesias orientales católicas y el prepósito de la Compañía de Jesús Peter- Hans Kolvenbach a las órdenes religiosas. El primer Sínodo de Benedicto XVI ha sacado a la luz una nueva vanguardia mundial. Exhortación post- sinodal En esta tercera y última semana, el Sínodo sobre la Eucaristía entregará sus propuestas formales a Benedicto XVI para que las transforme en una Exhortación Post- Sinodal como documento del Magisterio. Las propuestas serán presentadas a la Prensa de habla española por el cardenal chileno Francisco Javier Errázuriz Ossa, mientras el joven cardenal ghanés Peter Kodwo Appiah Turkson se ocupa del mundo anglosajón. A partir del miércoles los 256 padres sinodales prepararán el Mensaje Final, dirigido al mundo, que redactará el cardenal canadiense Marc Ouellet, arzobispo de Québec, con la ayuda de miembros elegidos por la Asamblea en- El Papa, ayer, durante el rezo del Ángelus en plaza de San Pedro en Roma EPA El nuevo Papa convoca multitudes Cada domingo de octubre han acudido a rezar el Ángelus con el Papa más de 50.000 personas, un número nunca visto excepto en la última semana de vida de Juan Pablo II. Anteayer, sábado, ciento cincuenta mil personas fueron a la cita del Papa con los niños que habían hecho este año la primera comunión. Desde el mes de mayo al de septiembre, han asistido a la audiencia general de los miércoles 410.000 personas, más del doble de las 194.000 del mismo período del año anterior. Benedicto XVI está convocando auténticas avalanchas humanas mientras su predecesor, Juan Pablo II, recibe cada día la visita de 20.000 personas que acuden a rezar ante su tumba.