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ABC DOMINGO 16 10 2005 Deportes 99 DEPORTIVO BARCELONA 3 3 Deportivo (4- 2- 3- 1) Molina; Manuel Pablo, Andrade (Juanma, m. 33) Coloccini, Capdevila; Duscher, Sergio; De Guzmán, Valerón (Rubén, m. 56) Munitis; y Tristán (Taborda, m. 53) Barcelona (4- 3- 3) Valdés; Belletti, Oleguer, Puyol, Sylvinho; Xavi, Márquez (Edmilson, m. 46) Giuly; Deco, Etoo, Ronaldinho Árbitro Undiano Mallenco (navarro) Mostró cartulinas amarillas a Tristán, Márquez, Molina, Munitis, Coloccini, Sylvinho, Giuly, Edmilson. Goles 1- 0 m. 10: Valerón. 1- 1 m. 40: Etoo. 1- 2 m. 46: Ronaldinho. 1- 3: m. 51: Ronaldinho, de penalti. 2- 3: m. 71: Munitis. 3- 3 m. 86: Rubén. El meta Valdés y Oleguer se lamentan por el tanto que significó el empate del Deportivo AP El Barcelona se dejó empatar por un Deportivo que creyó en la hombrada A falta de veinte minutos el equipo azulgrana dominaba y ganaba 1- 3 JOSE LUIS JIMÉNEZ LA CORUÑA. Tenía el control del partido, los tres puntos casi en el bolsillo y un rival que jugaba andando y condenado al purgatorio. Pero el vigente campeón de Liga se fue de Riazor con un mísero punto tras dejarse empatar por un Deportivo que le remontó dos goles en los últimos veinte minutos del encuentro, más por el coraje y la entrega de sus futbolistas que por jugadas de calidad. Con Munitis como estilete, los blanquiazules demostraron que les basta creer en sí mismos para convertirse en un conjunto a tener en cuenta, aunque enfrente esté todo un Barça. Sendas ocasiones en el primer minu- to de juego dejaban bien a las claras las intenciones de ambos equipos. Los de Caparrós regalaron el balón al Barelona para intentar cazar a los de Rijkaard a la contra, y la teoría funcionó a la perfección en el minuto diez. Un saque de banda llega a Munitis que, aun rodeado en la frontal, arrancó un zapatazo que repelió el palo y Valerón empujó dentro sin oposición. Lo siguiente fue un Deportivo muy centrado, presionando en cada palmo del terreno de juego y pensando más en no cometer errores atrás que en lanzarse a la desesperada contra la portería de Valdés. Enfrente, un Barcelona gris, muy gris, con Ronaldinho desapa- recido en combate y que demostraba estar vivo gracias a las individualidades de Eto o, el mejor de los culés. El juego de los catalanes se empeñaba en canalizarse por el centro, para placer de la defensa local, y por la derecha, donde Belletti y Deco no inquietaron a Capdevila. Andrade, K. O. Pero llegó la fatalidad para los locales en forma de lesión fortuita de Jorge Andrade, cerrojo de la zaga gallega, suplido por el onubense Juanma en el 33, pero que echó abajo la fortaleza defensiva del Deportivo. La muralla blanquiazul se desmoronó y el Barcelona comenzó a encontrar frutos a su asedio con una pared entre Giuly y Eto o que el camerunés fusiló para anotar el empate y cumplir su promesa celebrando el tanto como un conocido personaje televisivo. Cuando parecía que los dos equipos se irían con las tablas al vestuario, una nueva galopada del 9 azulgrana por la derecha llegó a Ronaldinho, que en su primera jugada decente quebró a Manuel Pablo y anotó el segundo. El subidón de juego en los visitantes se prolongó en los primeros minutos de la segunda mitad, donde otra incursión por la derecha acabó en penalti de Molina a Deco que anotó Ronaldinho. El paisaje para los locales era desolador. En diez minutos de juego les habían desmontado toda su estrategia y las perspectivas pintaban muy negras tras el derroche de juego de los azulgrana. Eran dos ritmos de juego: por un lado, el espectacular de filigranas y toque del Barcelona, con Ronaldinho crecido y encontrando a Eto o con gran facilidad; por otro, un Deportivo hundido anímicamente, espeso, y que no creía en sus posibilidades. Pero todo se volvió del revés a falta de veinte minutos. Tras sacar Juanma el cuarto en la línea, el Deportivo se fue viniendo lentamente arriba y se aceleró definitivamente tras el golazo por toda la escuadra de Munitis, alma de los locales. Lejos de matar el encuentro, los culés se durmieron en los laureles, línea por línea y especialmente la defensa. En una cabezadita de la zaga, Taborda la mandó al palo y Rubén marcó el 3- 3 aprovechando el rechace.