Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 DOMINGO 16 10 2005 ABC Madrid Los embalses de la cuenca del Alberche estarán casi vacíos en un mes pese a las últimas lluvias El Canal de Isabel II cree que Madrid podría entrar en la fase 2 de sequía grave en mayo de 2006 b El Gobierno regional denuncia que la Confederación Hidrográfica del Tajo no puede dar a Madrid más agua del Alberche porque la desembalsó para los regantes MARIANO CALLEJA MADRID. Los embalses del Burguillo y San Juan, en la cuenca del río Alberche, estarán prácticamente vacíos dentro de un mes, lo que hace imposible la asignación de los 50 hectómetros cúbicos de agua que ha pedido el Canal de Isabel II hasta en cuatro ocasiones en los últimos meses a la Confederación Hidrográfica del Tajo para el abastecimiento de los madrileños. Fuentes del Canal de Isabel II han acusado a la Confederación del Tajo, organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, de haber dejado sin agua estos dos embalses al conceder el pasado mes de mayo 76 hectómetros cúbicos de agua para los riegos del Canal Bajo del Alberche, y a continuación otros 16 hectómetros cúbicos para otras tomas directas del río. Una cantidad que supone el consumo de una ciudad de un millón y medio de habitantes durante un año. Al mismo tiempo que el presidente de la Confederación, José María Macías, daba el visto bueno a los regantes para que sacaran esos 92 hectómetros cúbicos, rechazaba la petición de la Comunidad de Madrid, a través del Canal de Isabel II, de desembalsar 50 hectómetros, una cantidad que hubiera retrasado la entrada en la fase 1 de alerta por sequía severa, aprobada por el Consejo de Gobierno el 29 de septiembre. El Canal de Isabel II tiene una concesión de 120 hectómetros cúbicos de agua al año de la cuenca del Alberche, pero puede disponer de otros cien en función de las necesidades de abastecimiento y de los otros usuarios: Unión Fenosa y los regantes. Por eso, el Canal, que preside Ignacio González, ha pedido por carta en mayo, junio, agosto y, por último, en octubre la asignación de 50 hectómetros, pero siempre ha recibido una respuesta negativa. La situación en el embalse de San Juan empeora y se encuentra al 18 por ciento de su capacidad de barbaridad por la situación en la que nos encontramos y porque supone, a su juicio, una vulneración de la Ley de Aguas que establece una preferencia para el consumo urbano del total de agua disponible. JAIME GARCÍA El consumo de agua baja un 17,3 por ciento Las medidas excepcionales aprobadas por el Gobierno regional el pasado 29 de septiembre, que supusieron entrar en la fase 1 de alerta por sequía severa, han tenido como resultado hasta el 10 de octubre una reducción del 17,3 por ciento de consumo, respecto a igual periodo del año 2004. El incremento acumulado del consumo en el año natural ha sido del 3,42 por ciento hasta esa fecha, y es previsible que al finalizar el año natural sea del 2,5 por ciento, equivalente al incremento de contratos de suministro del Canal de Isabel II a lo largo del año 2005, lo que muestra, según este organismo, el éxito sobresaliente de las sucesivas medidas que se han adoptado desde la Comunidad. El agua total derivada al consumo por el Canal ascenderá a 615 hm 3 en 2005, lo que supone un consumo per cápita (sobre 5,8 millones de habitantes) de 290 litros diarios, muy inferior a la dotación de 410 litros fijada en el Plan Hidrológico de la cuenca para abastecimientos como el de Madrid. Fase 2 de alerta Según los últimos datos disponibles en la página web del Ministerio de Medio Ambiente, correspondientes al 4 de octubre, el embalse del Burguillo, situado en la provincia de Ávila, tiene una capacidad total de 201 hectómetros cúbicos, pero sólo le quedaban 26 (el 12 por ciento) El embalse de San Juan, en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias, tiene una capacidad de 138 hectómetros cúbicos, pero contaba con 26 (18,8 por ciento) Las previsiones del Canal de Isabel II apuntan a que, en un mes, estos dos embalses estarán prácticamente vacíos, por debajo del 10 por ciento de su capacidad global. Esto hace imposible que pueda venir agua a Madrid procedente del Alberche y acelera el pase a la siguiente fase de alerta por sequía. Se trataría de una situación peligrosísima para el abastecimiento de cerca de seis millones de habitantes, según fuentes de este organismo regional. La Confederación, por su parte, ha destacado que si el régimen o distribución de la demanda del Canal hubiese sido distinto, los embalses durante el periodo estival habrían estado con un mayor porcentaje En el informe que presentó el Canal de Isabel II en la última reunión con la Comisión de Desembalse del Tajo, se explica que el análisis probabilístico del sistema de abastecimiento a Madrid muestra que este sistema podría entrar en la fase 2 de alerta (sequía grave) en mayo de 2006, lo que tendría gravísimas consecuencias para la población y la actividad económica de la región, nunca antes experimentadas en Madrid Por eso, el Canal ha instado a la Confederación Hidrográfica del Tajo a que eleve al Gobierno nacional la propuesta de elaboración de un decreto que declare la situación excepcional, que permita la utilización de otros recursos hidráulicos. Precisamente, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha explicado que el Gobierno está preparando una norma con rango legal para impulsar la creación de centros de intercambio de derechos de uso del agua entre distintas cuencas. Lluvias de otoño Y mientras tanto algunos quizás piensen que las lluvias caídas en la última semana pueden remediar esta situación tan delicada. Pues se equivocan, pues según los expertos del Canal de Isabel II, el agua de estos días ha servido para limpiar la atmósfera, que también hacía mucha falta, y para comenzar a mojar unos campos muy secos, pero para poco más. De hecho, apenas se notará en el nivel de los embalses, ya que la tierra debe empaparse para que el agua acabe llegando a ellos. Preferencia del consumo urbano La última ocasión fue el pasado martes, cuando la Comisión de Desembalse de la Cuenca del Tajo volvió a negar a Madrid esa cantidad de agua procedente del Alberche, más otros 5 hectómetros cúbicos del Sorbe y 10 más de La Tajera. Se han condicionado aportaciones futuras a las decisiones, por ejemplo, de los regantes o incluso, en el caso de los embalses, a que éstos mantengan caudales para usos recreativos criticó González, quien lo tachó