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ABC DOMINGO 16 10 2005 33 El sádico de Mauthausen el último de los grandes criminales nazis, podría econtrarse en la Costa Brava El terremoto de Pakistán provocará más de 40.000 muertos, ya que la cifra actual aumentará a causa del frío Se supone que los colegios electorales habían sido protegidos como fortalezas contra los más que probables ataques terroristas. Pero la precariedad de medios en Irak impide a veces que la realidad se parezca al deseo ¿Nos podría dar el periodista una batería para el detector de metales? A. SOTILLO AFP teriores elecciones, pero favorable a la Carta Magna, aunque lo que interese allí sea la independencia sin ambages. Y en muchas zonas chiíes el voto se convirtió en una manifestación de identidad e incluso de desafío frente a las reticencias suníes: Esta Constitución no se cambia coreaban grupos de manifestantes en torno a los colegios electorales de la ciudad de Hilla. Las reservas contra la Constitución que habían manifestado los seguidores del clérigo antinorteamericano Moqtada al- Sadr, al final, ni se hicieron notar en las calles. Parece claro que el voto en el conjunto del país ha sido favorable a la Carta Magna. Pero la gran incógnita es si la minoría suní habrá conseguido reunir el número de sufragios necesarios- -dos tercios de los votantes en tres provincias- -para vetar la Carta Magna. BAGDAD. En teoría, las escuelas habilitadas como colegios electorales tendrían que haberse convertido en tremendas fortalezas para protegerse de ataques terroristas. Y así se hizo en algunas, rodeadas de empalizadas, alambradas de espino, sacos terreros y tres círculos concéntricos de soldados. Pero la que nosotros visitamos no se tomó las cosas tan a pecho. No tenía apenas alambres de espino; pero, para suplirlo, troncharon las ramas de unos escuálidos árboles y las tiraron por el suelo a ver si daban el pego. Ni empalizadas, ni pelotones de soldados. Apenas cuatro uniformados garantizaban la seguridad con gestos de tíos duros. Cuando nos aproximamos, sin embargo, se olvidaron del ademán adusto y, tras cachearnos, nos preguntaron con cortesía: ¿Nos podría dar el periodista una batería para el detector de metales? Y para que le creyésemos, nos enseñó el interior vacío de la inservible barra- detector. No era una carencia dramática, porque cualquier iraquí es un experto en el cacheo a mano. Pero sí es sintomática del estado de precariedad en que se encuentran las fuerzas del orden, las unidades militares y, en general, las exhaustas clases dirigentes iraquíes. Un soldado iraquí monta guardia mientras sus compañeros votaban en Bagdad Ya en el interior, nos enseñan con orgullo el proceso de consulta. Como no ha podido hacerse un censo electoral, los votantes exhiben los cupones de racionamiento de harina, aceite, garbanzos y otros productos básicos, que sirven como sustituto. Muestran también su documento de identidad y su tarjeta de inscripción en el registro. Toman un enorme tarjetón en el que aparecen a un lado un recuadro para el sí y otro para el no y se retiran tras unas cajas de cartón montadas una encima de otra que sirven como cabina de aislamiento. El pormenor de las cajas de cartón es todo un detalle de formalidad en relación con otras consultas a las que hemos asistido, bastantes más sospechas que ésta. El elector deposita su voto. Y se le empapa entonces el dedo índice en tinta para impedir que pueda repetir la operación. EPA Un observador que se nos presenta como poeta miembro de la sociedad de escritores y vigilante voluntario nos insiste en que ni ha ocurrido, ni ocurrirán incidentes. No hay muchos votantes, pero casi todos nos repiten un parecido argumento: han votado sí porque no quieren más gobiernos provisionales, sino un país estable con un gobierno que gobierne. Venció la tranquilidad Un país necesita una Constitución igual que un tribunal necesita sus jueces. A mí hay cosas que no me gustan, pero más vale tener una Constitución que no tener nada. No me gusta lo del federalismo. Pero peor sería empezar desde el principio nos explica Tamir, un suní. Éste es un barrio más bien chií, donde parece claro que va a ganar el sí Aunque lo importante es que ayer, por un día al menos, lo que aquí ganó fue la tranquilidad. El socialismo científico de Sadam Intentamos ponernos serios. Preguntamos entonces el nombre de la escuela, y nos dicen: Sistemática Creemos que no hemos entendido bien, pero insisten: Sistemática, sí, sistemática Y los propios iraquíes se parten de risa por ese nombre, que debe proceder de la época de Sadam y de su socialismo científico