Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión DOMINGO 16 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil MARAGALL, A MERCED DE ERC E IRAK VUELVE A DECIDIR YER el pueblo iraquí volvió a decidir sobre su destino. No es la primera vez en el Irak post- Sadam. Lo hizo en enero, cuando acudió masivamente a las urnas para elegir por primera vez en su historia un parlamento democrático. Y ha vuelto a hacerlo ahora. Esta vez para decidir sobre el futuro de la Constitución que los iraquíes se han dado en medio de la violencia y el chantaje del terrorismo que trata de desestabilizar el país. Este hecho sumado al anterior marca ya una diferencia cualitativa entre el Irak de hoy y el que vivía bajo la tiranía de Husein. Es indudable que la guerra de Irak no ha tenido el desenlace inicialmente previsto. Las pérdidas humanas y los daños económicos sufridos están ahí. EE. UU. no hizo un correcto análisis de los costes de la intervención aliada, ni a nivel diplomático ni tampoco estratégico. Los errores han sido grandes y los propios norteamericanos los han sufrido en su piel. La Administración norteamericana ha tomado buena nota de ello y desde la reelección de Bush y el nombramiento de Condoleezza Rice como secretaria de Estado, la estrategia de EE. UU. ha adquirido un perfil más global y negociador en el complejo escenario del Oriente Próximo. Son numerosos los ejemplos, perobastaapuntarlosucedidoenLíbanooSiria y, sobre todo, en la gestión del conflicto israelo- palestino para ver que los avances comienzan a ser significativos en la región. Irak es hoy un país que trata de edificar una sociedad abierta sobre los cascotes físicos y morales de una de las tiranías más despreciables de Oriente Próximo, y este hecho hay que tenerlo en cuenta si se quiere evaluar correctamente lo que ha supuesto la dura experiencia vivida por la sociedad iraquí desde la caída de Sadam. Estamos ante una experiencia inédita de democracia en el corazón mismo del mundo A árabe. De hecho, poco a poco Irak va transformándose en una democracia a pesar de todo. Incluso en medio de un escenario de extraordinaria dureza, los iraquíes evidencian su compromisodemocráticoacudiendo mayoritariamentea las urnas y desafiando el chantaje terrorista. Nadie discute tampoco que el futuro no será fácil. La minoría árabe sunní que hasta ahora ha dominado el país no dejará de oponerse a la aplicación rigurosa del principio democrático de un hombre un voto. Consciente de su peso relativo sobre el conjunto de la sociedad iraquí trata por todos los medios de evitar la pérdida de su influencia tradicional. Ya lo hizo durante las elecciones y ha vuelto a hacerlo ahora boicoteando el referéndum constitucional. No hay que olvidar que el terrorismo que desestabiliza Irak tiene en las provincias que controla esa minoría el soporte territorial y buena parte de los apoyos humanos que hacen posible la mayoría de los atentados. De hecho, algunos de los clanes tribales que gobiernan a la población árabe sunní prestan cobertura a las células de Al Qaida que operan en Irak y colaboran con ellos en sus acciones terroristas. De ahí que la normalización democrática y, con ella, la pacificación definitiva del país llevará su tiempo. Y aunque no se conocerán los resultados hasta dentro de unos días, todo apunta a que la mayoría de los iraquíes ratificará su Constitución. En este sentido, la fractura sufrida dentro de las filas sunníes por la decisión del Partido Islámico de votar a favor de la Constitución es un dato esperanzador en medio de la incertidumbre, pues pone de manifiesto que cada vez son más los iraquíes que quieren mirar hacia el futuro y apostar por las posibilidades que les brinda la compleja y difícil plataforma constitucional sometida ayer a referéndum. L presidente de la Generalitat ha vuelto a dar muestras de su debilidad respecto a ERC, después de que la formación independentista rechazara su idea de remodelar ahora el gabinete. Una única consulta a Carod, y un no rotundo de éste, han valido para que se olvide del asunto por el momento, lo que revela la displicencia con la que le trata su socio principal y quién manda realmente en el tripartito. Apuntala esta evidencia el que Maragall no consultase antes ni a su propio partido. Justificó la reestructuración en que su acción de gobierno ha quedado escondida por el Estatuto y en que ahora es el tiempo de los barrios, de la solidaridad y de la Cataluña social Un poco tarde, porque del tiempo del Carmelo se cumple dentro de poco un año. Lo de la solidaridad resulta aún más chistoso viendo el derroche de este concepto que se ha hecho, respecto al resto de España, en la propuesta estatutaria. Asistimos a una maniobra de distracción del líder del PSC, que intenta volcarse ahora en demandas de la ciudadanía después de haber perdido la legislatura enredado en asuntos que no lo eran. Pero le ha salido mal la jugada y ha dejado en evidencia su astenia política y su subordinación a ERC. NUEVO DESATINO DIPLOMÁTICO L Gobierno socialista continua infatigable en el empeño de cultivar el distanciamiento respecto de la Administración Bush. El punto de partida es bien conocido: el desprecio hacia la bandera, y la retirada precipitada de Irak, así como el desafortunado discurso de Túnez y la apuesta por el candidato Kerry han situado a Rodríguez Zapatero en tierra de nadie en su relación con Estados Unidos. De manera inmeditada, en la Cumbre de Salamanca el Ejecutivo español, como país anfitrión, ha propiciado un notable revuelo diplomático a cuenta del embargo a Cuba y la extradición de un terrorista anticastrista detenido en El Paso. Al final, tras el enojo mostrado en la víspera por Washington, se ha producido un cambio de cromos entre Moratinos y el embajador Aguirre, de tal manera que se suavizan los términos de la declaración contrarios a EE. UU. mientras la Embajada emitía un breve comunicado exaltando la normalidad de las relaciones bilaterales. Pero, en realidad, los documentos aprobados en Salamanca suponen un nuevo obstáculo para normalizar las relaciones, a pesar de la prudencia inherente al lenguaje diplomático. Finalmente, y dulcificado el texto de protesta, la resolución supone un mero brindis al sol, puesto que no hay indicio de que EE. UU. suavice su política hacia la dictadura cubana, aunque a día de hoy el Departamento de Estado no tiene interés en crear tensiones en la región de cara a la próxima Cumbre de las Américas. La peripecia refleja, sobre todo, la falta de criterio de la política exterior de Zapatero, cuyos gestos de amistad hacia Castro y Chávez sitúan a nuestro país en connivencia con dos regímenes desprestigiados. En este contexto, no debe extrañar que Washington interponga el veto a la venta a Vene- Pasqual Maragall IGNACIO GIL E zuela de aviones españoles que utilizan patentes de origen norteamericano. No termina de comprender el Ejecutivo socialista que a la política exterior le perjudica gravemente la extrema ideologización, sobre todo cuando se basa en arcanostrasnochados (como es el caso) y quesiempre se desarrolla mejor si mantiene un hilo conductor general que atienda a los verdaderos intereses del Estado en el exterior. Porque a pesar del desprecio hacia la comunidad iberoamericana que suponen sus ausencias reiteradas, Castro ha conseguido erigirse una vez más en protagonista, soslayando otros temas importantes para España y para el resto de naciones presentes en la cita salmantina, por ejemplo el impulso a la Secretaría General, encabezada por la solvencia de Enrique Iglesias y que constituye un paso en la buena dirección. Respecto de Cuba, a pesar de la defensa ponderada del texto por parte del chileno Lagos, resulta significativo el matiz introducido por el presidente de la Comisión Europea: advierte con razón Durao que estas expresiones retóricas no deberían interpretarse como tolerancia hacia un régimen que no respeta los derechos humanos. Porque puestos a pedir a EE. UU. que termine con el embargo a Cuba, y tras ampararse para ello en resoluciones similares de la ONU, quizás la Cumbre (y sobre todo el país anfitrión) podría haber imitado a Naciones Unidas cuando ha denunciado la agresión a los derechos humanos que Castro practica sistemáticamente en Cuba. Pero eso no sucedió. A escala interna, queda reflejadade nuevo la torpeza diplomática del Gobierno que ha conseguido que un dictador aparezca como víctima, en vez de que se hable y se aporten soluciones a los problemas de Iberoamérica. RABAT Y LA CARAVANA DE LA MUERTE BC publica hoy en Los Domingos el espeluznante y conmovedor testimonio de los esfuerzos de las ONG para amparar a los subsaharianos que Marruecos embarcó en la Caravana de la Muerte y que luego abandonó en el Sahara. Esas líneas relatan cómo los voluntarios emprendieron una angustiosa búsqueda de los inmigrantes por el desierto para reparar, en la medida que fue posible, la incalificable actitud del Gobierno de Rabat en este asunto y que, no obstante, retrata fielmente el calamitoso estado de los derechos humanos en el reino alauí. En un contexto tan hostil- -amparado además por el oscurantismo que aportan las autoridades marroquíes- -la encomiable y generosa labor de las ONG se vuelve esencial, tanto en el socorro de estas personas como en la denuncia de la situación. Dejar morir de hambre y sed a centenares de personas en pleno siglo XXI tiene mal encaje con el supuesto proceso de modernización que Mohamed VI iba a emprender en el país vecino. Que el Gobierno español tome nota de la calidad moral de sus socios preferentes. A