Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 Nacional SÁBADO 15 10 2005 ABC El etarra Fiti suma 15 años más de prisión a su ya milenaria condena N. C. MADRID. La Audiencia Nacional ha dictado una nueva condena contra el dirigente de la banda terrorista ETA José María Arregui Erostarbe, Fiti A los miles de años de prisión que ya tiene acumulados por sentencias anteriores, se suman ahora otros quince por un delito frustrado de lesiones. Los hechos tuvieron lugar en abril de 1989, después de que la dirección etarra decidiera unilateralmente poner fin a una tregua iniciada en enero de ese mismo año y, para ello, ordenara el envío de paquetes- bomba a diversas personas que figuraban entre los objetivos de la organización criminal. Fiti era en esas fechas responsable del aparato logístico y Jesús Arcauz Arana, ya condenado por estos hechos, jefe del aparato militar El 6 de abril, los terroristas depositaron en una estafeta de correos de Vitoria, para su envío, un paquete que contenía un libro previamente manipulado y cargado con una masa explosiva- -compuesta por exógeno, nitrato y amonio- -una vez y media más dañina que la trilita. Dentro del paquete incluyeron un sobre blanco con remite manuscrito por Arregui Erostarbe y una carta mecanografiada por Arcauz Arana. El paquete iba dirigido al funcionario de prisiones y concejal del PP en Torrejón de Ardoz (Madrid) Antonio Sánchez Sobrino, quien sospechó del envío, lo que permitió que el artefacto fuera neutralizado. La participación de Fiti ha quedado acreditada, entre otras pruebas, por la pericial caligráfica. La porra eléctrica que usó el teniente de Roquetas no podía causar ninguna lesión Todavía se desconocen las causas de la muerte de Martínez Galdeano b Ni la autopsia ni el posterior aná- lisis de tejidos desveló quemaduras u otro tipo de lesiones causadas por esta defensa en la piel de Juan Martínez Galdeano CRUZ MORCILLO MADRID. El informe pericial del Servicio de Armamento de la Dirección General de la Guardia Civil ha confirmado la versión del máximo responsable del cuartel de Roquetas, donde murió Juan Martínez Galdeano en julio: la defensa eléctrica que utilizó el teniente no pudo causar lesiones a la víctima. Según esta prueba, la porra, del tipo Stun Gun funcionaba correctamente se encendía y apagaba, pero el estado de las baterías era deficiente tenían una tensión de menos de 9 voltios por lo que su potencia estaba al 60 por ciento del estado nominal La intensidad de la descarga que provocó esta porra fue del 2,6 por ciento del límite máximo que establece el reglamento electrotécnico de baja tensión para no causar daños a quien se le aplique, lo que determina que sus efectos sobre las personas se reducen a niveles mínimos Estas son las principales conclusiones del informe pericial, al que ha tenido acceso ABC, solicitado en su día por la juez de Roquetas Estefanía López. La titular del Juzgado número 1 pidió que se informara sobre el estado de la defensa, las características técnicas de su funcionamiento, la intensidad de la potencia de salida y la naturaleza del objeto. Muy lejos de la zona irreversible La prueba en poder del Juzgado señala como último punto que la defensa se encuentra en una zona muy alejada de la zona de efectos irreversibles, en comparación con otros equipos similares, actualmente comercializados en España y otros países Estos resultados no hacen sino incidir en conclusiones anteriores. Ni en la autopsia practicada a Galdeano en Almería ni en el posterior estudio morfohistológico, realizado por el Instituto de Toxicología de Madrid, aparecieron lesiones en la piel (quemaduras) que podría haber causado el uso de la porra eléctrica. Los forenses no las apreciaron a simple vista ni tampoco se hallaron en los análisis de los tejidos de epidermis. El teniente al mando del cuartel de Roquetas cuando ocurrieron los hechos, José Manuel R. uno de los nueve guardias civiles imputados tras la muerte de Galdeano, había reiterado tanto en su declaración interna como ante la juez del caso que la defensa no funcionaba o lo hacía defectuosamente Asimismo, explicó que tanto esta porra como otra extensible las utilizó para inmovilizar al detenido y sólo con afán intimidatorio. El oficial manifestó a ABC que golpeó a Galdeano durante dos minutos empleando alternativamente las dos armas que había cogido del almacén del cuartel donde se guardan los objetos incautados. Ante la juez precisó que la defensa extensible era de su propiedad y que la había adquirido para hacer un curso en la Policía Local de Roquetas. Esta nueva prueba pericial se añade a la autopsia, a sus informes complementarios, a las pruebas toxicológicas y al análisis del spray de defensa, entre otras. Ninguna ha determinado aún de qué murió Galdeano. Apresado en alta mar un mercante con 3.000 kilos de cocaína ABC MADRID. Un barco mercante de bandera panameña fue apresado por agentes del Geo en alta mar con 3.000 kilos de cocaína a bordo. Además de la captura de 16 personas de diversas nacionalidades, en la operación se intervinieron 164.800 euros, numerosas joyas, vehículos de alta gama y ordenadores y teléfonos móviles en los diez registros realizados en Madrid y Las Palmas. El barco, que llegó ayer a Gran Canaria, estaba dedicado al transporte legal y regular de mercancías en África y Suramérica, algo inusual en el tráfico de droga, ya que nunca se había dado el caso, lo que ha dificultado la investigación policial iniciada en junio de 2004. Bajo esa cobertura legal, transportaba cocaína hasta aguas internacionales, cerca de las costas gallegas o lusas, donde la droga era cargada en lanchas rápidas que la introducían en tierra. Los agentes encontraron ocultos en un habitáculo de difícil acceso un total de 108 fardos de cocaína. Simultáneamente se puso en marcha un dispositivo policial en tierra para detener a los demás miembros de la organización. Hallan en un monte de Valencia material de ETA deteriorado ABC VALENCIA. La Guardia Civil retiró en la tarde de ayer de un paraje cercano a Chelva (Valencia) una mochila con tres fiambreras en su interior y recortes de periódico, así como otras siete que estaban próximas. El material podría haber sido abandonado por miembros de ETA en el verano de 2004. En concreto, el hallazgo se relaciona con Haymar Altuna y Carmelo Laucirica, que por aquellas fechas estuvieron por la zona de Valencia. Agentes forestales hallaron la mochila semienterrada, envuelta en material aislante, y dieron aviso a la Guardia Civil. Tres de las fiambreras contenían un polvo negro, que podría ser material explosivo en mal estado de conservación.