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ABC SÁBADO 15 10 2005 Opinión 7 tina revolucionaria enterrará a Estados Unidos y al capitalismo. Tomará décadas de sangre, sudor y lágrimas, pero tras la lucha final el mundo será justo e igualitario, como lo soñaron Lenin, Che Guevara, Pol Pot y otros personajes de la misma fauna depredadora. Naturalmente, estamos ante un intenso ataque de mesianismo, pero el hecho de que Chávez y Castro sean dos loquitos parlanchines borrachos de gloria no les resta peligrosidad. Hitler también era un loquito parlanchín borracho de gloria. Por el contrario: cuanto más delirantes se vuelven estostipos, más riesgos corren sus vecinos. Cuanto más convencidos estén de que el destino los ha elegido para salvar a la Humanidad, más cerca nos encontramos de que desaten mil catástrofes irreparables. Fidel Castro, que nunca ha abandonado la tarea de transformar el mundo, en la segunda mitad del siglo XX provocó o alentó un baño de sangre que todavía persiste en lugares como Colombia o la propia España. Durante décadas, Cuba se convirtió en el santuario y campo de adiestramiento de miles de terroristas y guerrilleros de medio centenar de países, entre los que había etarras, palestinos y narcotraficantes colombianos. Ese proyecto de conquista revolucionaria se hundió con la URSS, pero ahora reverdece por otros métodos con el respaldo de los petrodólares venezolanos. LA ESPUMA DE LOS DÍAS FACHERÍO VERSUS ROJERÍO EO que el ministro Bono ha dicho que lo del abucheo al presidente del Gobierno en el desfile militar es cosa del facherío, y por ahí quiero entrar. Rojerío y facherío son las formas extremosas y ruidosas que tienen las dos Españas de rompernos el corazón una vez helado, pero también son dos cajones de sastre, la simplificación inexacta que utilizan los malévolos apresurados para etiquetar a todo aquel que esté contra ellos por no estar con ellos. El facherío debe de venir de fascismo pero en italiano, aunque también sugiere que la derecha usaba sombrero y terno, o sea que tenía buena facha, y rojerío alude a connotaciones vexilológicas, es decir de estandarMANUEL tes sangrantes, puños en ÁNGEL MARTÍN alto, trencas, hoces y martillos, ganas de comerse a los curas, y reparto de todo, hasta de la miseria. Los dos términos, ya digo, tienen algo de extremosidad y ruido, sugieren desvarío y griterío. Rojerío y facherío son palabras irreales pero útiles, porque tienen una enorme facultad clasificatoria. Veamos. Son útiles porque agrupan lo desconocido en clases perfectamente identificables ante las que preexiste una actitud emocional y un comportamiento predeterminado. Pretender el boicot al cava o defender la isla de Perejil son objetos sociales no identificados hasta que alguien sentencia que son acciones propias del facherío, con lo que ya toda una multitud sin criterio se orienta en la dirección del campo magnético- mediático creado. Las víctimas del terrorismo reciben por toda España el homenaje de familiares y ciudadanos, y lo que parece un acto justo y necesario, inclasificable por universal y compartido, se transforma en partidista. El rojerío, aunque sea autoridad pública y representativa, no asiste porque le han persuadido de que es ceremonia que favorece al facherío. Pero también digo que son términos irreales y falsos. Primero, porque el país ya no está en lo rojo y lo azul, sino en los triunfitos en el fútbol, en la hipoteca y el hedonismo posconsumista; y segundo, porque nuestras amenazas secesionistas provienen de grupos heterogéneos adscritos tanto a la izquierda como a la derecha. Díganme dónde ponemos al PNV, a CiU, a IU, e incluso a esa ERC de espaldas a la solidaridad interregional y más alineada con los intereses oligárquicos de dentro que con los proletarios de fuera. Ese rojerío afiliado a Vogue, Blahnick o Benarroch está tan lejos de querer socializar los medios de producción como el facherío de boutique de querer implantar un Estado corporativo y militarizado. Por eso, y a pesar de la triquiñuela descalificatoria de Bono, los que cada día abuchean metafóricamente a Zapatero son simplemente españoles- -incluyendo algunos fachas y rojelios -inquietos por su supervivencia como tales ante un comportamiento tan enigmático que inspira desconfianza. Tanto más si se acompaña de gestos de arrogancia y frivolidad. L ¿Qué van a hacer las frágiles democracias iberoamericanas reunidas en Salamanca ante este nuevo vendaval que se les viene encima? Seguramente, nada. No saben calibrar los riesgos. No son capaces de formular una estrategia defensiva, y carecen de una política exterior coherente. Argentina examina la posibilidad de venderle a Chávez un reactor nuclear. Ya lairresponsable España de Zapatero le facturó cuatro fragatas armadas con poderosos cohetes antiaéreos, y al señor Lula parece que le hace mucha gracia que su vecino fronterizo reclute una milicia de millón y medio de soldados, seis veces mayor que el ejército brasileiro. El acto final de esta tragedia es, pues, muy fácil de predecir: antes de que elcastro- chavismo se hunda y desaparezca, cosa que sucederá sin remedio en los próximos años, América Latina retomará el ciclo de horror y autoritarismo que parecía superado. Ése debió ser el gran tema de la Cumbre, dado que es inútil esperar que Washington nos saque las castañas del fuego. En Washington son cada vez más quienes piensan que es inútil o imposible tratar derescatar a los latinoamericanos de ellos mismos. La manera en que se pierde el tiempo en estas Cumbres parece darles la razón. ÁNGEL CÓRDOBA incurablemente palabrera, ha arribado a cuatro conclusiones espeluznantes. La primera consiste en la certeza de que el colectivismo marxista ha revivido mágicamente tras los quince años de letargo producidos por la desaparición de la URSS. La segunda y tercera conclusiones son un cambio de escenario: esfumada la referencia moscovita, la revolución ya no es un objetivo alcanzable en las naciones europeas, pero sí en América Latina. En vista de ello, la capital de la revolución planetaria se ha mudado al Caribe, entre La Habana y Caracas, y hoy esas dos ciudades desempeñan el papel que hasta 1991 representaba Moscú. Cuarta y última: esa América La- PALABRAS CRUZADAS ¿Supone la Cumbre de Salamanca un bofetón a Estados Unidos? SE FUMAN UN PURO O seamos ingenuos, la Cumbre de Salamanca importa ceropatatero al señor Bush y al Departamento deEstado, sobre todo cuando se trata de una cumbre tan pendiente de las aportaciones que podían hacer esos dos genios de la política que responden al nombre de Fidel Castro y Hugo Chávez, que desgraciadamente han tenido bastante más protagonismo del que merecían, incluso en ausencia del dictador cubano. A los ciudadanos de EE. UU. se les suele decir que determinadas resoluciones internacionales contrarias a sus intereses están condicionadas por presiones de países enemigos, o por radicales que no ocultan su odio visceral a Estados Unidos. Y ahora se echará la culpa a los presidentes de Cuba y Venezuela, y en menor medida a un Lula del que la prensa PILAR americana recuerda en cuanto puede que su CERNUDA gobiernoes de los más corruptos que seconocen, a pesar de que Lula presumía de lo contrario. Pero, sobre todo, no nos consideremos el centro del mundo: estamos muy lejos, españoles e iberoamericanos, de ser el centro de atención de los políticos de Estados Unidos. Los trabajos de la Cumbre de Salamanca ni siquiera merecieron su atención; por Salamanca no se vio ni a media docena de periodistas de ese inmenso país. Así que tranquilos, que por mucho que Castro y Chávez consiguieran meter el dedo en el ojo a Bush en el documento final, Bush ni se inmutaría. Está en otros asuntos. GUSTAR, SEGURO QUE NO GUSTA N Y A sé, en eso estoy de acuerdo con la vecina de columna, que en Estados Unidos no se van a enterar demasiado de las resoluciones de esta cumbre salmantina, tan llovida. Ni creo que vayan a ceder en el bloqueo a Cuba o que concedan la extradición a Venezuela del terrorista Posada Carriles simplemente porque los mandatarios reunidos en la capital charra lo pidan en un papel, que los periódicos norteamericanos (y los suramericanos, poco) no van a reproducir. Pero gustar, seguro que a los analistas del Departamento de Estado- -que esos sí que se enteran de todo- -les va a gustar poco la retórica surgida de este encuentro: de hecho, a WashingFERNANDO ton no le agrada nada que se escape de JÁUREGUI su control, que para eso es la superpotencia hegemónica ¿única? Pero, como tanto insisto, no dramaticemos: tampoco es que esta XV cumbre iberoamericana, que quien suscribe sigue con aburrimiento in situ haya pretendido molestar al poderoso vecino del norte y o aliado trasatlántico, según los casos: la petición del levantamiento del bloqueo (antes, embargo a Cuba es ya vieja. Y ya ven lo que ha conmovido hasta ahora a las estructuras de la Casa Blanca. Pues ahora, más de lo mismo. O sea, poco. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate