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ABC VIERNES 14 10 2005 Espectáculos 65 7 vírgenes Tragedia lorquiana envasada en botellón España, 86 m. Director: Alberto Rodríguez Intérpretes: Juan José Ballesta, Jesús Carroza E. RODRÍGUEZ MARCHANTE La pandilla del filme rodea al joven actor que obtuvo la Concha de Plata de San Sebsatián la las mechas que se había dado casi le han desaparecido y el frío que ha llegado impide que vaya con esas camisetas de tirantes que tanto le gustan. No parece que Anjelica Huston le impresionara mucho. De hecho, no parece que nadie le impresione. Me da igual trabajar con Jesús (Carroza) que con Robert de Niro. El caso es trabajar y estar contento dice más chulo que un ocho. Si no me salen cosas, me tendré que ir de albañil con mi padre Muy ciega tendrá que estar la industria del cine. Jesús Carroza es uno de esos actores desconocidos y prodigiosos de 7 Vírgenes salido de un casting entre más de 3.000 jóvenes en los institutos de Sevilla. Juanjo el Juanjo como le llama Jesús) aprovechó la rueda de prensa para pedir discul Si no me pas públicas a su comsalen cosas, pañero por no nombrarlo al recoger la me tendré Concha de Plata. Es que ir de que estaba tan nervioalbañil con so... Quizá estaba mi padre nervioso porque endice Ballesta. tendía el reconociCiega tendría miento: Cuando me dieron el Goya (al meque estar la jor actor revelación industria del por El Bola tenía cine... 11 años y estaba en otro rollo, en estar con los colegas. Ahora ya tengo conocimiento y sé lo que significa la Concha. Así que me hace más ilusión Los colegas no se le caen de la boca. Tiene especial interés en aclarar que, pese a lo que se publicó, no se fue de botellón para celebrar el premio. Lo que pasó fue que mis colegas y yo nos encontramos con unos que hacían botellón y nos acoplamos. Nosotros preferimos las discotecas, la música y las chicas, y no estar en la calle tirados A Juan José Ballesta le parece bien que los homosexuales se puedan casar. Qué hagan lo que quieran. Pero ellos, a mí que me dejen, que yo soy muy macho avisa por si algún señor EL REFLEJO DE UNA CRÓNICA SOCIAL El director de 7 vírgechavales apuntó Igleconsciente de que la nes Alberto Rodríguez sias, quien quiso seguir la comparación con Ba- El factor Pilgrim y historia desde el punto de rrio de Fernando León El traje eligió a Juan vista de esos adolescende Aranoa, será inevitaJosé Ballesta para encartes, lo que ble Aunque las dos nar al adolescente que da a la película un toque películas no tienen nada sale por dos días del muy vitalista según que ver. La de Fernando, reformatorio, pero quiso informa Efe. que me encanta, es una completar el reparto con Ellos son como niños, parábola y es más poétijóvenes de los barrios hablan de tonterías, coca que la mía. Ésta está marginales sevillanos, mo los niños, pero luego más pegada a la- -elegidos en unas audise convierten en seres realidad y su poesía desciones por las que pasaviolentos. Los dos protacansa en otro lugar ron 4.000 chavales- y gonistas no son moralcomentó Rodríguez, entre los que destaca mente correctos, pero se quien no siente que su Jesús Carroza, que da les termina queriendo obra esté marcada por la vida al amigo íntimo del explica Iglesias, quien es etiqueta del cine social. protagonista. También hay algunos actores profesionales, como Vicente Romero. El cineasta sevillano explicó ayer, durante la presentación en Madrid de la película, que quería a estos chicos sin experiencia ante las cámaras para dotar de frescura y naturalidad a esta crónica social que es 7 vírgenes y que habla de la imposibilidad de ser libres Si das la vuelta a una calle de Sevilla, te SIGEFREDO encontrarás con esos Juanjo Ballesta, ayer en Madrid tiene intención de pedirlo en matrimonio. Pero tengo amigos homosexuales. Tengo uno que se llama Fer que es muy simpático, muy buena gente y, además, respeta mucho En cuanto a ese miedo que de vez en cuando manifiesta por la fama excesiva dice que va bien: No creo que llegue el día en que me conozca todo el mundo porque me chapo, me escondo en un zulo y no hago una película más De momento, sin perder la sonrisa, promociona 7 Vírgenes Me estoy agobiando dice a la encargada de prensa sólo después de posar para las fotos. Todavía le quedaban unas cuantas horas. Aunque ofrezca una imagen de joven asilvestrado, Juanjo Ballesta es de lo más disciplinado y correcto. La promoción no me gusta nada, pero yo la hago y soy muy simpático Un profesional. Pero hay algo que le gusta menos que la promoción: las escenas de cama. Eso sí, si le pides que elija compañera para esos menesteres no lo duda. Sí, Elsa Pataki. n la estela de ese cine que se podría denominar de jóvenes marginales y perdedores la película de Alberto Rodríguez se centra en dos adolescentes de barrio del sur, uno de ellos carne de reformatorio y el otro carne de cañón. El terreno en el que se sitúa la acción es un coto cerrado: los márgenes de la ley, pequeños choriceos y trapicheos, brutalidades, chulerías y ese fondo inmoral en el que los cachorros empiezan ya a afilar el cuchillo para tareas de mayor calado... hay un cierto sitio en ese terreno también para las relaciones especiales, tanto entre ellos dos como con una chiquilla con la que uno tontea. En cuanto al terreno temporal, está igualmente acotado: todo ocurre en el breve espacio de tiempo (unas 48 horas) que sale del reformatorio uno de ellos para asistir a la boda del hermano. El espacio y el tiempo ahoga, pues, a los personajes, que galopan aturullados detrás Es un gran de su fatum la película juega a duelo entre mezclar premonidos actores ción y romancero, que no como si esos malos pelean entre destinos estuviesí, pero que ran estampados en coconducen la la piel de ellos Esmo un tatuaje. película por tamos claramente ante una o varias un camino tragedias, huele a digamos Lorca envasado en simpático botellón, pero Alberto Rodríguez prefiere que nos lo bebamos como comedia mediante una acción llena de enredo y de farsa y, sobre todo, con unos personajes atiborrados de grasia y ansiosos por devorar los pellejos que les ofrece el día. Aunque, tal vez no sean los personajes, sino los actores. Espléndido, como era de esperar, el modo en el que ese joven actor llamado Juan José Ballesta ocupa el centro del plano; e inesperadamente espléndido el modo en el que otro llamado Jesús Carroza desplaza el centro del plano hasta donde está él. Es un gran duelo entre dos actores que no pelean entre sí, pero que conducen la película por un camino digamos simpático (la artera simpatía de lo sórdido, pues la película los disculpa de sus fechorías, de la violencia de sus actos, de su tendencia al abuso y al machismo... y que hacen digerible un retrato con el fondo muy oscuro. E