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58 Cultura NOBEL A UN PUNZANTE CRÍTICO DE LA POLÍTICA OCCIDENTAL VIERNES 14 10 2005 ABC Pinter es un hombre de cine, escritor de guiones, actor y director de cuatro filmes para la TV. LA VACUIDAD MARIO GAS El Nobel de Literatura pertenece a una generación que creció tanto en los libros como en las películas todos los que desde hace mucho tiempo consideramos a Harold Pinter uno de los dramaturgos fundamentales de la segunda mitad del siglo XX, la noticia nos llena de satisfacción. Por desgracia sigue siendo entre nuestro público un ilustre desconocido, obligado a agazaparse en pequeños circuitos, en salas reducidas o en pocas representaciones. Veneno para la taquilla diría un avezado productor al uso, más pendiente del lucro que de otros aspectos teatrales. Es cierto que se han publicado varias de sus obras, y que se han representado en todos los idiomas del suelo ibérico. Pero su teatro no ha fluido como debería. País. Singular desde sus inicios como miembro de los jóvenes airados su teatro- -así como sus guiones cinematográficos, televisivos y radiofónicos- -marcan la disolución del hombre urbano occidental enfrentado a la soledad en compañía, a la incomunicación. Creador de un lenguaje reiterativo y aparentemente banal que marca en realidad la vacuidad de la vida y las relaciones cotidianas, Pinter crea obras obsesivas, amargas, brutales y paradójicas, preñadas de un extraño y mordaz sentido del humor. Se diría un Beckett que desciende al terreno de la naturalidad Pero las referencias en realidad no son más que comparaciones odiosas y reductoras... Cuando en TVE todavía se prestaba atención al teatro grabado en estudio, participé en El portero que dirigió José Carlos Garrido. Era un espacio dedicado a compañías independientes y universitarias. Creo que a partir de ahí me convertí en seguidor de este fabuloso hombre de teatro. En el Teatro Español tenemos prevista la producción de Tierra de nadie un texto fascinante. Y recuerdo a Donald Pleasence, Ian Holm, Alan Bates, Cyril Cusak, Lina Lambert, Gemma Cuervo, María Cuadra, Fermí Reixach, Dirk Bogarde, y tantos otros en sus personajes. The Caretaker Tha Party Home Coming The Servant Accident entre otras muchas, le acreditan como uno de los autores más lúcidos de nuestro tiempo. Por si fuera poco es un excelente director. Y también actor en varios filmes El sastre de Panamá Así que ánimo lectores, a leer a Pinter; ánimo productores, a producir Pinter; ánimo público, si ven en la cartelera un Pinter, vayan: igual se reconocen. O no... ¿Habrá llegado ahora la hora Pinter? ¿La Pintermanía? ¿Se musicarán sus obras? ¿Se editarán a precio asequible en los periódicos en la edición dominical? ¿Veremos a los parlamentarios leyendo a Pinter en sus escaños? ...Vaya usted a saber. A Pinter y el cine EDUARDO TORRES- DULCE Harold Pinter tiene 75 años y ha anunciado que abandona el teatro para hacer crítica política. Ello no parece casual para quien pertenece a la generación de los young angry men los jóvenes airados de los 50 y 60 que apostaban por una literatura, un teatro y un cine británico más comprometido con ideas sociales y políticas de izquierda, con cineastas como Lindsay Anderson, John Schlesinger o Karel Reisz. Porque al darle el Nobel de Literatura a Pinter se está premiando también, ignoro si la Academia Sueca lo ha tenido en cuenta o lo ha hecho público, a un hombre de cine, escritor de guiones, actor e incluso director de cuatro películas para la televisión, nada raro pues Pinter pertenece a una generación que creció tanto en los libros como en las películas, ese referente inexcusable del siglo XX. Resulta curioso rastrear la filmografía de Pinter como hombre de cine. La mayor parte de sus lectores o espectadores no lo reconocerán como actor, aunque haya participado en películas como El sastre de Panamá en la que era el tío Benny, y mucho menos como director, pues sus cuatro películas aparecen como rodadas para la televisión, sin que pueda, no las he visto, darles noticia de cómo son. Si me arriesgara, y habida cuenta de que algunas están inspiradas en obras propias, Party Time podría aventurar a que bajo un formato cuasiclásico romperán las reglas, que serán vigorosamente combativas y que el aroma de literatura y compromiso flotarán en todas ellas. Y ello por cuanto su carrera como guionista es justamente así prevaleciendo curiosamente el trabajo, al menos en las películas para cine, sobre obras ajenas, pues Ian Mc Ewan, John Fowles, Margaret Atwood, están entre los novelistas que ha versionado siempre en colaboración con cineastas intelectuales, independientes y cerebrales como Paul Schrader, Jerry Schatzberg o Volker Schlondorf. El sirviente Accidente y El mensajero es su trilogía con el desterrado Losey; todas ellas impecablemente construidas en sólidas estructuras, corrosivas con el establishment británico y demoledoras en el terreno de la moral de las relaciones sentimentales. El cine de Losey ha envejecido pero no creo que lo haya sido por la carpintería muy bien ajustada de Pinter, en un retrato realizado por el mítico Cecil Beaton Entre las decepciones de Pinter está que Losey no hubiera podido rodar su guión, espléndido, sobre A la busca del tiempo perdido de Proust Pinter. Posiblemente, las dos grandes decepciones para Pinter lo sean que Losey no hubiera podido rodar su guión, espléndido, sobre A la busca del tiempo perdido de Proust, y la muy decep- cionante colaboración con un declinante Kazan a la hora de adaptar esa joya inacabada que es El último magnate de Scott Fitzgerald. Su película más laureada, La mujer del teniente francés dirigida por Karel Reisz, basada en una novela de John Fowles, está bien escrita pero se nos parece como solemne en su estilo literario y es inferior a Reunión de Jerry Schatzberg, inspirada en una novela de Fred Uhlman, una conmovedora historia de amistad antes de Hitler en la que Pinter trabaja más la emocionalidad que las palabras. REACCIONES Vaclav Havel Dramaturgo y ex presidente checo Es absolutamente merecido exclamó el ex presidente de la República Checa. No sabes cuánto me alegro escribió Havel en un telegrama de felicitación Elfriede Jelinek Nobel de Literatura 2004 ¡Estoy encantada! Le felicito a él y a la Academia. ¡Otro de izquierdas! Y además, un maravilloso dramaturgo expresó ayer la escritora Gerardo Vera Director el Centro Dramático Nacional Es un privilegio pertenecer al mismo gremio. Desde los 60 hasta ahora ha sido siempre un dramaturgo con el que todos hemos reflexionado y crecido