Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Sociedad VIERNES 14 10 2005 ABC Ciencia Microorganismos Botánica Financiación Captan una instantánea del proceso de evolución Un organismo unicelular hallado en una playa por científicos japoneses podría ser la prueba viva del proceso que siguieron plantas y animales para evolucionar a sus formas modernas. El organismo, en efecto, está secuestrando una célula vegetal e incorporándola a su propio cuerpo como una fuente viviente de energía. El mecanismo, conocido como endosimbiosis, da lugar a una nueva criatura. Científicos españoles explican el envejecimiento de los árboles El tamaño de los árboles es el factor que determina su envejecimiento, ya que su ritmo de trabajo disminuye a medida que crecen, indica en Nature el investigador del CSIC Josep Peñuelas. El científico del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (Gerona) comprobó que las ramas de un árbol grande y viejo adquieren un aspecto juvenil cuando son plantadas en un árbol pequeño. 3.200 proyectos serán financiados por el Plan Nacional de I+ D +i El Ministerio de Educación y Ciencia financiará este año 3.200 proyectos de investigación a través del Plan Nacional de I+ D +i, dependiente de la Dirección General de Investigación. El Plan Nacional establece objetivos cuatrienales y realiza convocatorias anuales para la financiación de proyectos. En la convocatoria de 2005 se han distribuido 300 millones de euros, 25 millones más que en 2004. Retrato de un cometa El cometa Tempel 1 fue descubierto por Ernst Tempel en 1867. Este objeto celeste ha recorrido el sistema solar en muchas ocasiones, con una órbita completa alrededor del sol cada 5,5 años. Esta característica convierte a Tempel 1 en un recurso particularmente adecuado para estudiar la evolución del manto, o corteza superior. Los cometas son visibles por dos razones: primera, porque el polvo despedido por el núcleo refleja la luz del sol mientras viaja por el espacio; segunda, porque ciertos gases en el coma del cometa, estimulados por el sol, crean luz similar a la de un tubo fluorescente. Con el tiempo, un cometa puede hacerse menos activo, o incluso volverse inactivo por completo. Los científicos estaban impacientes por saber si los cometas agotan su suministro de gas y polvo en el espacio, o si los guardan herméticamente en su interior. Gracias a la misión Deep Impact los astrónomos pueden ahora aprender más acerca de la estructura interna y la composición de los cometas. de agua presente en los granos de polvo y, a su vez, explicaría la cantidad de agua observada tras el impacto, ya que la energía cinética que llevaba el proyectil no era suficiente para sublimar las 4.500 toneladas de agua directamente del núcleo cometario. Ilustración que representa a la nave Deep Impact junto al cometa Tempel 1 NASA Los cometas no son bolas de nieve sucia sino bolas de polvo helado Los datos del Deep Impact sorprenden a los astrónomos b El análisis detallado del histórico impacto revela que los núcleos cometarios son, en realidad, muy diferentes de lo que se pensaba hasta el momento JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. De bolas de nieve sucia a bolas de polvo helado Es la sutil diferencia entre lo que se pensaba que eran los cometas antes y después de que la misión Deep Impact lograra, el pasado 4 de julio, lanzar con éxito un proyectil de 362 kilogramos contra el núcleo del Tempel 1 O mejor dicho, después de que un equipo internacional de astrónomos, entre ellos varios españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) analizase los datos de ese histórico impacto mediante los instrumentos de la sonda europea Rosetta que a su vez tiene previsto encontrarse con otro cometa, el Churyumov- Gerasinenko, en noviembre de 2014. Actividad normal Otra novedosa conclusión expresada en el estudio de Nature es que los impactos de meteoritos que los núcleos cometarios pueden sufrir a lo largo de sus trayectorias no tienen sobre ellos las consecuencias que se creía hasta el momento. De hecho, los científicos pudieron comprobar que, tras la colisión con el módulo de Deep Impact, el núcleo del Tempel 1 volvió a la más absoluta normalidad apenas unos días después del choque. Esto significa, según el estudio, que habrá que buscar otras causas que puedan explicar las variaciones, al parecer caprichosas de la actividad de los núcleos de cometas, y que se pensaba que se debían a colisiones con pequeños fragmentos de materia en el espacio. El equipo investigador observó la colisión del módulo del Deep Impact contra el cometa con las cámaras OSIRIS, que se encuentran a bordo de la nave de la Agencia Espacial Europea Rosetta camino de su cita con el cometa Churyumov- Gerasimenko, sobre cuya superficie se posará, en 2014, un módulo de aterrizaje. Las conclusiones de ese estudio se publican en el último número de Nature y en ellas han tomado parte muy activa los investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía Pedro Gutiérrez, Luisa María Lara y Rafael Rodrigo. Para llegar a estos sorprendentes resultados, el equipo midió la cantidad de fragmentos del cometa que fueron proyectados al espacio tras la colisión. En total, 4.500 toneladas de agua y, lo que resulta más sorprendente, una cantidad aún mayor de polvo. A la luz de estos datos, los autores del artículo consideran que la composición interna de los núcleos cometarios no es la que se creía, esto es, no se trata tanto de enormes bolas de hielo y nieve con salpicaduras de otros materiales como de todo lo contrario, grandes acumulaciones de polvo y rocas mezclados con agua helada. En el estudio de la evolución del brillo del coma interno del cometa después del impacto, los investigadores descubrieron un aumento de éste durante los cuarenta primeros minutos Momento de la colisión, en julio NASA tras la colisión del artefacto con el núcleo, lo que podría deberse a la fragmentación de los granos de polvo en otros más pequeños, lo cual incrementaría la eficiencia de dispersión de la luz. Esta fragmentación puede estar causada por la sublimación del hielo