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36 Madrid VIERNES 14 10 2005 ABC ¡Corred a la salida, que hay una bomba! Una falsa alarma provocó el pánico en miles de clientes de Xanadú MARIO DÍAZ ARROYOMOLINOS. Teníamos una cola tremenda y de pronto, cuando sonó la alarma, desapareció y se empezó a oír a gente decir que había una bomba recuerda Richard. Anteayer, como buen día festivo, ni él ni sus compañeros paraban de servir bocadillos en el restaurante oriental en el que trabaja, en el centro de ocio Madrid Xanadú, en Arroyomolinos. A las 18.07 horas de la tarde, exactamente, se quedó sin clientes: la alarma de incendios de su local saltó y se desató el pánico. Yo estaba preparando café, con una cola inmensa, y me volví y ya todo el mundo corría, algunos decían que había una bomba, y yo también me fui asiente María Teresa, dependienta de una cafetería situada justo enfrente de donde surgió la falsa alarma. Algunos, en su estampida, además de una bomba llegaron incluso a creer ver fuego, humo y hasta a alguien armado, y lla- maron al teléfono de Emergencias 112 en su desesperación, explican fuentes de la Guardia Civil. Cuando éstos llegaron ya no tuvieron que desalojar a nadie: La gente ya había desalojado por su cuenta, al menos no hubo daños personales que lamentar apuntan. Tampoco materiales añade Ángel Moreno, director general del centro comercial, que explica lo ocurrido: La alarma pudo saltar por cualquier cosa, por un cigarrillo o por una tostada, pe- ro si a los 3 minutos no se desactiva en el propio local salta un altavoz que pide la evacuación y se extiende la alarma a los locales colindantes; hasta unos 10 minutos después no se paró Hasta que saltó la alarma, los sensores situados en las entradas de Xanadú habían registrado a unas 8.000 personas, una gran parte de las cuales se encontraban en el área de restauración. En los escasos minutos que transcurrieron desde que saltó la alarma hasta que se desactivó, un buen porcentaje de esas 8.000 personas- -todo el área de restauración incluido- -escapó. Sobre las 18.25 la normalidad había vuelto, pero más o menos de una tercera parte de los visitantes, según los encargados de Xanadú, optó por irse, prolongando el caos al aparcamiento y en las salidas del centro de ocio. Se montó algo gordo, y es que coincidió la gente que volvía del día festivo, la lluvia y todo el mundo que salió a la vez de Xanadú explica un agente de la Policía Local de Arroyomolinos. No se puede reprochar nada a nadie por lo ocurrido: el sistema de seguridad funcionó, se salió del centro comercial en 6 minutos... el único fallo sería del local que no acertaba la clave; en cuanto a la reacción de la gente, el miedo es libre concluye Moreno. Reacciones Vanessa Camarera Salimos unos minutos, la verdad es que sí me entró miedo, dudas de si pasa algo, aunque ya hemos visto correr a la gente varias veces por falsas alarmas Berenise Dependienta Me asusté mucho, estoy al lado de donde la alarma y no había visto nada igual: todo el mundo corría y gritaba que era una bomba, hubo miedo y nervios Richard Cocinero Trabajo donde saltó la alarma y la gente desapareció al sonar, nos pidieron que la quitáramos, pero hubo algo de descoordinación y se extendió el sonido por otros locales, hasta que se quitó