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32 Internacional VIERNES 14 10 2005 ABC tructiva en esta república caucásica es, precisamente, la de ayer. Con el aparente objetivo de apoderarse de un avión militar, los wahabíes de Basáyev, según informaciones en la página de internet de los separatistas, atacaron primero el aeropuerto de Nálchik, cuyas pistas utiliza también la Fuerza Aérea rusa y en cuyas inmediaciones se encuentra acantonado un regimiento motorizado del Ejército. Al parecer, además de chechenos, entre los combatientes había también kabardinos integrados en la organización islamista Yarmuk Radicales wahabíes La encarnizada respuesta al ataque por parte de las tropas que protegen el aeropuerto hizo a los guerrilleros cambiar de planes. Divididos en seis grupos, los radicales wahabíes penetraron en la ciudad y, haciendo uso de armas automáticas y lanzagranadas, atacaron cuarteles, comisarías de Policía y la sede local del Servicio Federal de Seguridad (FSB, el antiguo KGB) Según responsables del Gobierno republicano, los atacantes trataban de apoderarse del mayor número posible de armas, ya que asaltaron hasta tiendas de artículos de caza. Una incursión casi idéntica tuvo lugar el 22 de junio del año pasado en Ingushetia. Entonces, dieron muerte a un centenar de personas y lograron desvalijar los arsenales de numerosas comisarías. Los enfrentamientos más cruentos se desarrollaron en torno a la Comisaría número tres, y a las sedes del FSB y del Departamento Antiterrorista, dependiente de Interior. Estos dos edificios quedaron casi destruidos tras sendos incendios provocados por disparos de lanzagranadas. Los combates se prolongaron durante varias horas y, según Dmitri Kózak, representante del presidente Putin en el Distrito Federal Sur, los atacantes tomaron varios rehenes. Fuerzas del Ejército bloquearon totalmente la ciudad mientras Putin ordenaba impedir que ningún guerrillero escape vivo. El viceministro de Interior ruso, Alexánder Chekalin, dijo que el jefe del Kremlin quiere que todos los terroristas que se resistan sean aniquilados Una enorme cola de automóviles trataba de abandonar Nálchik, donde finalmente se interrumpió totalmente el tráfico. En imágenes difundidas por las televisiones rusas se apreciaban muchos coches seriamente dañados, volcados o calcinados. Por razones de seguridad se cortaron las comunicaciones telefónicas y el acceso a internet. Un policía ruso vigila ante el cadáver de uno de los guerrilleros chechenos que atacacaron ayer la ciudad de Nálchik REUTERS Comandos islamistas chechenos asaltan a tiros la ciudad caucásica de Nálchik El presidente Putin ordena que ningún atacante que se resista salga vivo tropas rusas que protegen el aeropuerto hizo cambiar de planes a los guerrilleros, que atacaron la ciudad provocando un baño de sangre RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Las autoridades rusas entablaron anoche contacto con el último grupo de rebeldes que mantiene a varios rehenes en una comisaría y una tienda de Nálchik, la capital de la república norcaucásica de KabardinoBalkaria, en lo que son los últimos focos activos del asalto insurgente que ha dejado decenas de muertos. La situación está bajo control. Están rodeados y les hemos propuesto que depongan las armas y les hemos dejado tiempo para que tomen una decisión, pero está claro que no vamos esperar eternamente aseveró el ministro ruso de Interior, Rachid Nurgaliev. El ataque, en el que participaron entre 150 y 300- -según las diversas fuentes- -combatientes islámicos procedentes de Chechenia, comenzó por la mañana y sembró el terror y el caos en Nálchik, localidad de cerca de 250.000 habitantes. Anoche se habían contabilizado 74 muertos y más de 60 heridos. Las draconianas medidas antiterroristas que el presidente ruso, Vladímir Putin, aplica desde su llegada al poder, como recortar las libertades democráticas o emplear carros de combate y b La respuesta de las lanzallamas contra los secuestradores que toman rehenes, no consiguen erradicar el problema. Muy al contrario, la feroz brutalidad con la que las tropas rusas actúan en Chechenia no consigue sino que los ataques y atentados se extiendan cada vez más por todo el Cáucaso Norte. Tras Chechenia, el conflicto se trasladó a las vecinas Ingushetia y Daguestán. El año pasado, el secuestro de Beslán demostró que los extremistas islámicos tenían además capacidad operativa en Osetia del Norte. Moscú RUSIA RUSIA 100 km Kabardino- Balkaria Osetia del Norte Nálchik Chechenia El peor de los ataques Kabardino- Balkaria entró en el radio de acción de los hombres de Shamil Basáyev, el más fanático y sanguinario guerrillero checheno, hace ya casi un año. Pero la acción más audaz y des- Ingushetia La ciudad fue atacada por unos 150 rebeldes. Osetia Murieron 62 del Sur atacantes y 12 Tiflis residentes, hay 64 heridos GEORGIA Infografía ABC Las elecciones de noviembre en Chechenia, el detonante R. M. M. MOSCÚ. Una vez más se confirma que toda etapa ligada al llamado plan de normalización para Chechenia, que el presidente Vladímir Putin puso en marcha en 2003, provoca una intensificación de la violencia. Así sucedió el otoño de 2003, cuando en unas elecciones manipuladas fue elegido presidente de la república Ahmad Kadírov. Su asesinato, en mayo de 2004, obligó a repetir los comicios en agosto. Ese mes, las viudas suicidas de Shamil Basayev hicieron estallar dos aviones y pusieron una bomba junto a una de las estaciones de ferrocarril de Moscú. Tras la elección fraudulenta de Alú Aljánov, aún presi- dente de Chechenia, llegó la masacre de Beslán. El 27 de noviembre deberán elegirse los diputados del Parlamento republicano, fase culminante del proceso político que Moscú ha dispuesto. La situación de seguridad ha mejorado algo respecto de los dos años anteriores pero no lo suficiente como para garanti- zar que los comicios vayan a ser libres y democráticos. Chechenia vive en estado de excepción y la Administración no da un paso sin permiso de la autoridad militar rusa. Ese es el argumento que esgrimen los separatistas y Basáyev, el señor de la guerra, parece haber decidido calentar motores en Kabardino- Balkaria.