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ABC VIERNES 14 10 2005 Internacional 31 La llegada de la nieve a Cachemira hace temer por los supervivientes sin techo Según el enviado de la ONU al área del seísmo, estamos perdiendo la batalla contrarreloj b Para el responsable de Asuntos Humanitarios, Jan Egeland, la ayuda internacional sólo hace progresos en las zonas más pobladas del norte de Pakistán ABC ISLAMABAD. Naciones Unidas pidió ayer más helicópteros, agua, tiendas de campaña y fondos para hacer frente a la situación desesperada que vive Pakistán, donde se pierde la batalla contrarreloj y auguró que la recuperación de ese país llevará años. La llegada de las primeras nieves a algunas partes de Cachemira, la región más devastada por el terremoto del sábado pasado, hace temer por los dos millones de personas que habrían perdido sus hogares y se encuentran viviendo a la intemperie, a la espera de la ayuda humanitaria. Estamos perdiendo la batalla contrarreloj en los pueblos pequeños y necesitamos triplicar el número de helicópteros, más agua, más tiendas y más dinero apuntó Jan Egeland, subsecretario para Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas. Egeland visitó ayer algunas de las áreas más afectadas por el terremoto del sábado, como Muzaffarabad, capital de la Cachemira paquistaní, para vigilar los esfuerzos de rescate y su evaluación de la situación creada por el seísmo no pudo ser más pesimista. Nunca he visto una devastación semejante. Llevamos seis días de operaciones y, cada día, la escala de la devastación es mayor apuntó. Esta situación es desesperada. Aunque hacemos progresos en las áreas más pobladas, es demasiado difícil alcanzar otras aseveró el alto representante de la ONU, quien dijo además que llevará años reconstruir este país. Equipos de rescate paquistaníes trabajan contrarreloj para intentar buscar más supervivientes del terremoto del pasado sábado, que causó la muer- Habitantes de Cachemira corren para recoger ayuda lanzada desde un C- 130 te de al menos 25.000 personas en este país, aunque esa cifra podría llegar a superar los 40.000. Seis días después de la catástrofe, grupos de rescate y familiares de los desaparecidos aguzan el oído para localizar cualquier señal de vida entre los escombros de los miles de edificios caídos por el seísmo, como la famosa torre Margalla de Islamabad. Algunos damnificados comparten la doble condena de tener que enterrar a sus familiares y amigos y, a la vez, buscar a los que todavía están desaparecidos, a quienes hay cada vez menos esperanza de encontrar vivos, conforme AFP pasan las horas. Aunque a veces ocurre un milagro, como hace tres días, cuando dos mujeres fueron rescatadas tras haber permanecido atrapadas durante 72 horas bajo los restos de la torre de Margalla que se colapsó por entero a causa del potente seísmo. Alrededor de 73.000 viviendas en Pakistán resultaron dañadas a causa del terremoto y muchas otras miles quedaron destruidas. Tan sólo en la capital, Islamabad, el fuerte temblor de 7,6 grados en la escala de Richter creó grietas en más de un centenar de edificios gubernamentales y privados.