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62 Cultura JUEVES 13 10 2005 ABC Premios Arte Feria del Libro de Guadalajara John Banville gana el Booker con The Sea El escritor irlandés John Banville es el ganador del premio británico de literatura Booker, dotado con 75.000 euros, con su novela The Sea (La mar) Al subir al estrado para agradecer el honor, Banville se enfrentaba a Julian Barnes, Sebastian Barry, Kazuo Ishiguro, Ali Smith y Zadie Smith José Lucas y su visión del Minotauro, en el Conde Duque El pintor murciano José Lucas recrea el mito del Minotauro en la Sala de Bóvedas del Centro Cultural Conde Duque, donde se exhibe un centenar de obras. En sus cuadros trata de desmitificar a este personaje, mitad toro- mitad hombre, despojarle de todo su sentido trágico y dotar al monstruo de un carácter lúdico y festivo Andalucía será la invitada de honor en 2006 La consejera de Cultura de la Comunidad de Andalucía, Rosa Torres, que ayer presentó el stand andaluz en el Liber, anunció que Andalucía será la invitada de honor en la Feria del Libro de Guadalajara (México) en 2006. Es la feria más importante del libro en español en América José Lucas J. J. Benítez narra otra etapa de la vida de Jesús en Caballo de Troya 7 J. HERNÁNDEZ CÁDIZ. En 1975 el escritor navarro Juan José Benítez (Pamplona, 1946) tuvo un sueño: escribir la vida de Jesús como, según él, lo haría un periodista. Treinta años después se presenta con la séptima entrega de esa historia a través de la operación militar que bautizó Caballo de Troya y que desde 1984, año que vio la luz la primera parte de esta auténtica saga, ha vendido cuatro millones de ejemplares. El éxito de esta serie de libros fue en paralelo con las críticas de la Iglesia Católica. Pero Benítez, que se ve cada vez más viejo y más sabio no se quiere doblegar a estos obstáculos, tal y como demostró el pasado lunes en la presentación de Caballo de Troya 7 (Planeta) en la localidad gaditana de Zahara de los Atunes. Él insiste en que nada de lo que se ha contado en la Biblia se aproxima a lo que pasó y, por supuesto, en esta nueva entrega la línea de investigación apunta a cómo el Hijo de Dios se prepara para predicar su fe con la ayuda de María Magdalena y Juan Bautista, dos de los personajes cruciales que rodearon a Jesús. Tenemos dice Benítez, una imagen de ella sumisa, tonta e, incluso, medio subnormal en aquel Israel sometido por Roma Pero, en su opinión, el pueblo hebreo no buscaba un salvador espiritual, sino un Mesías político, un libertador social Por eso, llega un momento, a su juicio, en que se produce una confrontación entre esa madre que quiere convertir a su hijo en una especie de bandera nacionalista- -como el IRA o la ETA de hoy -y el Jesús que es justiciero y vengativo Y en el medio estaba- -añade- -el pueblo judío, que quería vivir en paz Sabe que este Caballo de Troya 7 volverá a levantar ampollas entre los sectores más conservadores, pero no le importa que le tilden de Satanás porque su propósito no es estar en posesión de la verdad. Juan José Benítez ya tiene escritos los dos últimos capítulos de la saga, que pretende finiquitar en 2007. Para esa fecha, y con 52 libros en el mercado, se dedicará a la literatura erótica. Josefina Aldecoa publica La casa gris la primera novela que escribió Relata el viaje iniciático a Londres de una joven española allá por los años cincuenta b Se trata de una narración autobiográfica que presentó a un premio, y que ha dormido el sueño de los justos en un cuarto trastero, de donde su hija la ha rescatado TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. La casa gris (Alfaguara) es la nueva novela de Josefina Aldecoa. Claro que ese calificativo quizás habría que ponerlo entre comillas, porque, en realidad, se trata de la primera que escribió. Tenía tan sólo 24 años y una necesidad imperiosa de narrar el tiempo que, desde finales de junio a principios de septiembre de 1950, había pasado en Londres. Envió con entusiasmo el manuscrito a un premio. Aunque tanto su marido, Ignacio Aldecoa, como Jesús Fernández Santos le dieron el visto bueno a aquellas páginas en las que habitaba una española, Teresa, (Josefina a fin de cuentas) de una época en la que para una chica nacida en España era un sueño casi imposible descubrir cualquier ciudad extranjera, un lugar que se contemplaba como guardián de culturas y costumbres inasibles. Aldecoa no estaba dispuesta a evitarlas y decidió pasar una temporada en Londres. Hubiera chocado menos decir que iba a Irak que a la capital inglesa evoca. Pero lo hizo- mis padres eran liberales por su enorme interés por la literatura anglosajona. Se alojó en una residencia en la que se hacían las labores de la casa a cambio de vivir en ella. Sus compañeras forman parte de la novela. El lugar había sido creado por un aristócrata inglés que, cuando no se estilaba, educó a su hija como entonces se atendía a un hijo. El caso es que el manuscrito fue a parar a un cajón y hace poco su hija lo encontró en un trastero. Y he aquí que unas páginas escritas hace 50 años llegan ahora a los seguidores de la escritora. Josefina cumplirá 80 años el próximo 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora. Cuando aún no se celebraba en España, pero sí en Cuba, se extrañó de tantas felicidades como le dedica- TEATRO Tejas verdes Autor: F. Cabal. Dir. E. Amaya. Ed. imágenes: C. Rojas y J. A. Martín. Ilum. J. Mata. Int. M. L. Borruel. Sala Lagrada. Madrid. EPISODIO DE UNA INFAMIA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Josefina Aldecoa SIGEFREDO Para una chica española de 24 años era un sueño casi imposible descubrir cualquier ciudad extranjera ban. ¿Por qué sabían todos que era su cumpleaños? Luego se enteró de la razón de tanto homenaje. Se trataba de emociones de mujer a mujer, en una jornada especial. Acercarse a esa edad le recuerda a su madre, que a los 89 años decidió estudiar inglés. Claro que, lógico en aquel tiempo, la escritora le preguntaba, lo que parecía normal al dirigirse a una persona de esa edad, ¿para qué a estas alturas? Sigue yendo a diario al colegio Estilo, que fundara junto con su marido; escribe- ando ya con notas para otra novela -y conversa mucho. Nada es casual. Supo que los científicos afirmaban que un anciano- eso de la tercera edad es inadecuado -si se decide aprender un idioma revitaliza sus neuronas y que es falso que éstas envejezcan. Lo importante, según he sabido, declara, es mantenerlas en marcha Lo lleva a rajatabla. a inabarcable historia universal de la infamia es pródiga en capítulos particulares de brutalidad insoportable, en muestras de la capacidad humana para lo inhumano, para convocar el dolor y la muerte de los semejantes, y lo que tal vez sea aún más terrible: de justificarlo. Se han cumplido ya 32 años del golpe de Estado de Pinochet, que puso bajo su yugo dictatorial a la nación chilena. Unos años de plomo jalonados por un estremecedor rosario de torturas, muertes y desapariciones. Fermín Cabal se ha sumergido en ese lodazal del horror en busca de documentos y testimonios reales para acotar el retrato de un personaje que no existió realmente como tal, pero que en el podría resumirse el perfil de ausencia de los desaparecidos. Tejas verdes se llamaba uno de los centros de detención. Un tapiz de voces reconstruye la historia de Colorina, una joven detenida, asesinada y hecha desaparecer por las actividades políticas de su novio, aun con la evidencia de que era ajena. La voz de la desaparecida se levanta insomne de entre los muertos y tras ella desfilan sobre el escenario la de una médico encargada de reconocer a los torturados y que garantiza el honor de los torturadores, la de una estudiante convertida en colaboradora de la DINA, la policía política, la de una juez... Testimonios que dibujan una silueta en la que caben las historias de las miles de personas borradas del mapa por los sicarios de Pinochet. María Luisa Borruel encarna admirablemente a todos esos personajes que convergen en uno en una interpretación intensa y sin fisuras. Eugenio Amaya, su esposo, la dirige en un montaje que sobrecoge, en el que se proyectan imágenes de aquellos años en los momentos de transición entre escenas; un espectáculo que golpea con un redoble seco las conciencias como recordatorio y advertencia de los muchos rostros con que la infamia se disfraza. L