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96 Deportes MUNDIAL 06 FASE DE CLASIFICACIÓN MIÉRCOLES 12 10 2005 ABC Serbia y Bosnia, diez años después de la guerra, se juegan su billete para el Mundial. Un resentimiento que tuvo su origen en la utilización política del deporte La inquina que nació en el fútbol TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS MADRID. Diez años después, el estadio de Kosevo, en Sarajevo, aún alberga en sus entrañas el recuerdo del odio: cientos de cadáveres enterrados bajo su césped. Diez años después, Mirza Delibasic, el extraordinario alero que jugó en el Real Madrid, ha recuperado el pelo y los dientes, no pasa hambre y no duerme en barracones con goteras. Hace diez años que los acuerdos de Dayton pusieron fin a una cruenta guerra en los Balcanes, a espeluznantes operaciones de castigo militar- -como la de Bijelina- pero no a la enemistad que aún reside en la mente de serbios y bosnios. Todo empezó en el fútbol, en la utilización política del deporte. Sirvió como banco de pruebas para la manipulación. Primero fue el odio a través del fútbol y esto acabó en el campo de batalla recuerda Ramiro Villapadierna, cronista de ABC en el conflicto. Hoy, diez años después, Serbia y Bosnia se juegan en Belgrado su pase al Mundial de Alemania. Desde que se perdió el sentido de la vecindad, Serbia y Bosnia sólo se habían medido en dos ocasiones. Ambas, en Sarajevo. La primera, en 2002, presidida por un clima de radicalismo que se saldó con una batería de incidentes, cargas policiales en la grada y diecinueve heridos. La segunda, hace un año, en el encuentro de ida. Y lejos de la simbólica Sarajevo, en Zenica, en el centro de Bosnia, tomada la ciudad por más de 1.200 policías que evitaron la propagación de enfrentamientos. Mezcla de familias Inevitablemente, el partido de hoy transpira política por todos los costados. Queda un resentimiento grande y muchas familias rotas- -explica Villapadierna- Es como si hubiesen entrado en guerra Valencia y Galicia Queda un singular mosaico de mezclas, personificado en dos futbolistas de Serbia, Milosevic y Koroman. Ambos son serbo- bosnios, sus familias viven en Bosnia y Herzegovina, pero ellos eligieron jugar con Serbia. Lo contrario que Bajic, serbo- bosnio que milita en el Partizán y que optó por defender la camiseta bosnia. Ese ámbito mezclado entre geografía y política provocará la misma duda entre muchos aficionados que acudan al pequeño Maracaná o vean el partido por la televisión. Ciudadanos de un mismo país, Bosnia, podrán cambiar su preferencia. Los de origen musulmán y croata apoyan a la selección que dirige Blaz Sliskovic, y los de cuna serbia apoyarán al equipo que entrena Ilija Petkovic. Vukic y Kezman celebran un gol de Serbia el pasado sábado La guerra duró tres años y medio, y el resentimiento no ha cicatrizado diez años después. En ese clima sensible, la prensa no ha rebajado el pistón. Al contrario, ha calentado el ambiente. Tenemos 250.000 razones para odiaros proclamaba la pancarta de mayores dimensiones en el partido de hace un año en Zenica, en referencia al número de muertos bosnios durante el conflicto armado. Un diario de Sarajevo reprocha a sus colegas serbios el uso casi exclusivo de la palabra Bos- EFE nia, sin citar a Herzegovina. Esto sería como decir que nosotros jugamos en Belgrado contra Montenegro escribe Olslobodjenje en recuerdo de que algunos de los mejores jugadores bosnios son de Herzegovina, como Barbarez, Salihamidzic y el propio seleccionador, Blaz Sliskovic. Los campos de fútbol durante la guerra fueron campos de prisioneros. Los mil policías que vigilarán en el pequeño Maracaná confían, como todos, en que hoy sólo se hable de fútbol. Europeos que se la juegan Grupo 1: Andorra- Armenia. Holanda- Macedonia. Finlandia- República Checa. Opciones: Clasificada Holanda, la que se la juega es la República Checa que, de ganar en Finlandia, se clasificaría por delante de Rumanía, que ya jugó todos sus partidos y no tiene posibilidades de sumar más. Grupo 2: Kazajistán- Dinamarca. Albania- Turquía. Grecia- Georgia. Opciones: Ucrania ya está en Alemania y Dinamarca, Turquía y Grecia optan al segundo puesto, con más opciones para Turquía, que tiene un fácil partido. Dinamarca, con un punto menos que los turcos, también lo tiene difícil, mientras que Grecia depende de una compleja combinación de resultados que parece difícil que se den. Grupo 3: Luxemburgo- Estonia. Portugal- Letonia. Eslovaquia- Rusia. Opciones: Con Portugal clasificada, todo se decide entre Eslovaquia y Rusia, ambas con 22 puntos, y que se la juegan en el partido entre ellos, que será a vida o muerte Veinticuatro selecciones para un total de ocho plazas Dos de las grandes, Francia y República Checa, se encuentran en apuros clasificatorios ABC MADRID. Se llega a la recta final para acudir al Mundial de Alemania y aún hay plazas para llegar a su fase final. Selecciones como Italia, Portugal, Holanda, Croacia, Inglaterra o Polonia ya están clasificadas, pero a nivel mundial aún quedan ocho plazas para los que lucharán un total de veinticuatro selecciones. Concretamente en Europa, hoy se decide el pase matemático en los grupos 4 (el de Francia) y 7 (el de España) y las cinco selecciones que disputarán la repesca, cuyo sorteo tendrá lugar el próximo viernes en Zúrich. Especialmente llamativos son los casos de Francia y la República Checa, dos grandes que se encuentran en apu- Grupo 4: Irlanda- Suiza. Francia- Chipre. Opciones: Grupo complejo. Israel va primera con un punto de ventaja, pero no juega. Francia lo tiene mejor. Suiza e Irlanda decidirán su propia suerte en su partido en Dublín. Por ello, Irlanda, Francia y Suiza no pueden siquiera pensar en perder. Grupo 5: Bielorrusia- Noruega. Eslovenia- Escocia. Italia- Moldavia. Opciones: Aquí todo está decidido, con Italia primera y Noruega segunda. Grupo 6: Austria- Irlanda del Norte. Gales- Arzebaiyán. Inglaterra- Polonia. Opciones: Inglaterra y Polonia ya son primero y segundo, pero ahora sólo falta decidir el orden. Grupo 8: Malta- Bulgaria. Suecia- Islandia. Hungría- Croacia. Opciones: Croacia aseguró su clasificación con 23 puntos, ya sea como líder o como uno de los mejores segundos, aún perdiendo su partido de hoy ante Hungría. En tanto, Suecia también puede meterse en la pelea, tanto como vencedor del grupo o entre los dos mejores segundos. ros. Francia ha de ganar a Chipre en casa, pero no ha marcado ningún gol contra Israel, Irlanda y Suiza, y además tiene lesionados a Henry y Trezeguet, sus dos goleadores, y en baja forma a Zidane. En cuanto a la República Checa, que hizo un gran papel en Portugal y tiene una selección joven y teóricamente potente, se encuentra en problemas y ha de vencer en Finlandia sí o sí si quiere llegar a Alemania. Hay un partido decisivo que marcara la suerte de las selecciones que lo disputan: Eslovaquia- Rusia. El que pierda se quedará fuera, mientras que entrará en la repesca el que gane, así que tampoco el triunfador tiene billete seguro para Alemania. Será un partido a cara de perro.