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ABC MARTES 11 10 2005 25 Lucha contrarreloj en Pakistán en búsqueda de supervivientes bajo los escombros tras el terremoto La oposición de centro- derecha portuguesa se fortalece tras su triunfo en las municipales Merkel alcanza su objetivo tras una lucha tenaz por abrirse paso en su partido, dominado tradicionalmente por hombres católicos del otro lado del país El discreto viento del Este G. SANS BERLÍN. Ángela Merkel ya puede ir preparando las cajas de la mudanza. Su nueva dirección es WillyBrandt- Strasse, 1. La Cancillería de Berlín será ocupada por primera vez por una mujer, una protestante del Este de 51 años que alcanza su objetivo tras una lucha tenaz por abrirse paso en la jerarquía de su partido, dominado tradicionalmente por hombres católicos del otro lado del país que muchas veces subestimaron su talento político. Desde una perspectiva histórica, lo realmente novedoso de la cancillería de Merkel será su falta de experiencia de gobierno en el momento de llegar al poder. Casi todos los cancilleres de Alemania han tomado las riendas del Gobierno federal después de algún tipo de entrenamiento regional, como fue el caso de Schröder en Baja Sajonia y Helmut Kohl en Renania- Palatinado. de Kohl, que preside desde 2000. Ángela Dorothea Kassner nació en Hamburgo en 1954. La familia se trasladó pocas semanas después a un pueblo de Brandeburgo, en la RDA, donde su padre, un pastor protestante, aceptó un puesto en una parroquia. A los 23 años se casó con un compañero de estudios, Ulrich Merkel, del que conserva el apellido a pesar de que la pareja no tuvo hijos y se separó poco después. Estudió Físicas, y a los 32 años coronó su excelente carrera académica con un doctorado. En 1998 se casó con Joachim Bauer, divorciado y con dos hijos, apodado el fantasma de la ópera porque sólo se le ve en compañía de Merkel en el festival wagneriano de Bayreuth. Estoy bien Tras la reunión en la que conservadores y socialdemócratas dieron ayer luz verde a las negociaciones para formar gobierno, Merkel compareció ante los periodistas y habló de la coalición de las nuevas posibilidades que los dos principales partidos alemanes tratarán de forjar en las próximas semanas. La reportera de una televisión danesa echó en falta una reacción más emocional y preguntó a la futura canciller cómo se sentía. Estoy bien, pero tenemos mucho trabajo por delante contestó Merkel para dar a entender que las negociaciones para formar gobierno con sus rivales se presentan tan arduas que, de momento, no hay tiempo para brindis. La periodista se quedó sin el arrebato espontáneo de satisfacción que quería para sus cámaras, pero la sonrisa que esbozó Merkel en ese momento es la que recogen la mayoría de los diarios alemanes de hoy para ilustrar la noticia del día. Portavoz en la RDA REUTERS rios millones de votos que tuvieron en los anteriores comicios, y auguró que el gobierno Merkel paralizará el país y no durará ni dos años. El presidente de Los Verdes, Reinhard Bütikofer, criticó el tira y afloja de personal que ha envuelto las negociaciones, y el líder poscomunista Lothar Bisky dijo que lo único que va a cambiar en el nuevo gobierno es el peinado en referencia al detalle del aspecto físico de Merkel que ha sido objeto de más chistes en los últimos años. La patronal alemana, por otro lado, celebró que CDU CSU y SPD hayan puesto fin a la incertidumbre de las últimas semanas con su acuerdo de ayer para formar gobierno, y animó a los políticos a actuar con rapidez para acometer las reformas que necesita el país. En declaraciones que recoge hoy el diario Der Tagesspiegel, el gerente del Consejo de Cámaras Alemanas de Comercio e Industria (DIHK) Martin Wansleben, advierte a los futuros socios de coalición de que no será bueno que gobiernen sólo según los mínimos en común de sus respectivos programas electorales. Wansleben reclama flexibilizar el mercado de trabajo, aligerar el despido, una reforma fiscal para las empresas y eliminar burocracia. En el caso de Merkel, esta particularidad se solapa con su ascenso dentro de la CDU, que hay que calificar de meteórico. Antes de su ingreso en el partido en febrero de 1990, no se le conocen actividades políticas dignas de mención. Tras la caída del Muro fue portavoz del último jefe de gobierno de la República Democrática de Alemania (RDA) Lothar de Maizière, punto de partida de una carrera que continuó como ministra de Juventud y Mujeres en 1991, cartera que cambiaría por la de Medioambiente en 1994. Secretaria general del partido desde la victoria de Gerhard Schröder en 1998, Merkel reaccionó al escándalo de las cuentas negras de la CDU apostando por un partido emancipado