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24 MARTES 11 10 2005 ABC Internacional Merkel encabezará un gobierno con el mismo número de ministros del SPD y de la CDU El canciller Gerhard Schröder decide mantenerse al margen del futuro gabinete alemán se constituirá el próximo día 18, y la líder cristianodemócrata cuenta con empezar a gobernar a mediados de noviembre GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. Ocho conservadores y ocho socialdemócratas conformarán el próximo gobierno alemán. La canciller Ángela Merkel, el jefe de la Cancillería (asesor directo de la jefa de gobierno con rango de ministro) cuatro ministros de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y otros dos de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera flanquearán en el nuevo gabinete a ocho ministros socialdemócratas. Políticos de la CDU CSU dirigirán las carteras de Economía, Interior, Defensa, Familia, Educación y Agricultura. A los socialdemócratas les corresponderán los ministerios de Exterior, Finanzas, Sanidad, Trabajo, Justicia, Cooperación Económica y Desarrollo, Transportes y Medio Ambiente. Merkel consideró que se trata de un reparto justo de responsabilidades. El líder socialcristiano Edmund Stoiber dejará atrás doce años de gobierno en el Land de Baviera para convertirse en el nuevo ministro de Economía. Su ministerio pondrá el acento en el fomento de la tecnología, y entre sus nuevas competencias figurará la política industrial europea, que hasta ahora controlaba el ministro de b El nuevo Parlamento Finanzas, anunció ayer el propio Stoiber en Munich. En las próximas semanas se conocerán los nombres del resto de ministros. Para Interior, los conservadores barajan los nombres del cristianodemócrata Wolfgang Schäuble y del socialcristiano Günther Beckstein, titular de esa cartera en el gobierno regional de Baviera. Las mayores incógnitas están en la parte socialdemócrata, sobre todo en lo que se refiere a Exterior y al puesto de vicecanciller. El próximo responsable de la política exterior alemana podría ser el actual ministro de Defensa, Peter Struck, o el de Interior, Otto Schily, y Müntefering no descartó que él pueda asumir la vicejefatura del gobierno. El SPD presionó en vano a Schröder para que aceptara ser el segundo de Merkel. El actual canciller no formará parte del nuevo gabinete. Schröder mira desde la ventana de su oficina en la cancillería, ayer en Berlín dente del Bundestag y la canciller. No hay ninguna alternativa razonable a una gran coalición entre los dos principales partidos, que al ponerse de acuerdo para formar gobierno han demostrado que se toman en serio el mensaje de las urnas, dijo Merkel. Las negociaciones de coalición empezarán la semana que viene, el nuevo Bundestag se constituirá el próximo día 18, en una sesión en la que no se votará a Merkel pero sí al presidente de la Cámara, y un mes más tarde Alemania tendrá su nuevo gobierno. Hasta entonces se desarrollarán las negociaciones de coalición más duras de las últimas décadas. Los partidos pequeños reaccionaron con acritud al acuerdo de Schröder y Merkel. Por parte de los liberales, los socios con los que Merkel hubiera querido gobernar, su secretario general, Dirk Niebel, dijo que conservadores y socialdemócratas formarán una coalición de los perdedores puesto que ambos echan en falta va- Presidente del Bundestag El socialdemócrata Wolfgang Thierse dejará de presidir el Bundestag (Cámara baja del Parlamento) y cederá su asiento a un representante de la CDU CSU, que según el diario regional Ruhr Nachrichten será Norbert Lammert, que ahora desempeña una de las vicepresidencias de la Cámara. Así, los tres cargos más altos del protocolo en Alemania estarán ocupados por políticos conservadores: el presidente federal, Horst Köhler, quien fue el candidato propuesto por Merkel en la elección del jefe de Estado, el presi- Verdes y liberales reaccionaron con acritud al acuerdo y criticaron las negociaciones CANCILLERÍA, PERO A BUEN PRECIO JOSÉ MANUEL COSTA erkel lo ha logrado y será la primera cancillera en la historias de Alemania. Pero a un alto precio. Según las primeras informaciones por ahora extraoficiales, Angie Merkel presidirá un gobierno paritario entre la CDU CSU y el SPD donde los socialdemócratas se M reservan los principales ministerios, entre ellos Exteriores, Hacienda y Trabajo. Gerhard Schröder ha vendido cara su piel y ahora se retirará del absoluto primer plano de la política y pasará a la historia como un héroe del partido que estuvo a punto de conducir al abismo. Así se escribe la historia política. En el Bundestag se abre una época nueva y muy interesante. La Gran Coalición se enfrenta a tres partidos menores, Liberales, Verdes e Izquierda, cuyos nombres son programa. Esto significa que, aunque el gobierno disponga de una mayoría abrumado- ra, los debates parlamentarios pueden ser más vivos e ideologizados que durante las últimas décadas. Es posible incluso que parte de los socialdemócratas aplaudan la intervención de un verde o parte de los democristianos la de un liberal. Las posibilidades que ofrece esta constelación son muchas y variadas y la espada de Damocles de unas elecciones generales que nadie sabe cuando llegarán, le añade grandes dosis de emoción al espectáculo. Pero no es solo eso. Dentro del mismo gobierno, de la coalición, pueden formarse frentes coyunturales entre el ala social de la CDU CSU y la iz- quierda del SPD. O, a la inversa, que el ala liberal de los socialdemócratas con la economicista de los cristianodemócratas. En suma, una ruptura del equilibrio puede producirse en cualquier momento. Ángela Merkel tiene ante si una travesía azarosa con una tripulación de circunstancias cuyos destinos preferidos son algo distantes. No lo tiene fácil, pero sería muy aventurado descalificar la capacidad de una mujer que ha de sobrevivir e incluso llegar a la cumbre tras haber fracasado en tomar por asalto la fortaleza enemiga. Algo de fibra debe tener esta Angie