Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 10 10 2005 25 Sólo en Guatemala, las víctimas mortales por el huracán Stan pueden superar las 3.000 Los conservadores portugueses se imponen en las elecciones en las tres primeras ciudades del país Un español desaparecido Un ciudadano español se encuentra entre los desaparecidos tras el terremoto en el suroeste de Asia. Según indicaron fuentes diplomáticas, se trata del único español de los inscritos en la embajada en Islamabad que no ha podido ser localizado después del seísmo. Mientras, la ayuda española ya ha empezado a llegar a las zonas afectadas por la catástrofe. Veinte miembros de la ONG Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) con ocho perros guía, salieron de Madrid para colaborar en la búsqueda de supervivientes. La Secretaría de Estado de Cooperación Internacional anunció por su parte el envío de un avión a Pakistán con ayuda de emergencia y alimentos y la Comunidad de Madrid contribuirá con un equipo de 24 personas que incluye médicos y bomberos, 7.500 kilogramos de material sanitario y un hospital de campaña. La energía liberada en el seísmo fue superior a la de mil explosiones nucleares, según expertos sismógrafos cuando comenzó el horror. De repente, todo se vino abajo. Mi padre nos empujó hacia afuera, pero no pudo salir Los escombros lo aplastaron inmediatamente. Desenterramos el cadáver tres horas después agrega el tío de Ahmed, Shah Zaman. Heridos en la Cachemira controlada por Pakistán aguardan a ser evacuados a hospitales en la capital, Islamabad REUTERS El mundo se moviliza para paliar el desastre ABC MADRID. La comunidad internacional ha empezado a movilizarse para enviar ayuda a las poblaciones afectadas por el terremoto del pasado sábado. La Unión Europea desbloqueó ayer un primer paquete de ayuda de emergencia de 3,6 millones de euros y comunicó que podrá añadir fondos suplementarios si es necesario. La Oficina de la ONU de Asistencia Humanitaria (OCHA) hizo lo propio con una cantidad de cien mil dólares. El Gobierno chino ha ofrecido a Pakistán la suma de 6,2 millones de dólares, que se añaden al equipo de sismólogos, socorristas y médicos enviados por Pekín. El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, aseguró que su país cuenta con recursos humanos suficientes para hacer frente a la situación, pero necesita ayuda financiera. El dolor compartido ha provocado una corriente de solidaridad mutua inédita entre la India y Pakistán, los viejos rivales que se enfentaron en tres guerras por el control de Cachemira, precisamente la zona que ha sufrido el grueso de las devastaciones. A las pocas horas de producirse las primeras sacudidas, el primer ministro de la India, Manmohan Singh, habló por teléfono con el presidente pakistaní para ofrecerle toda la ayuda que estuviera en su mano proporcionar. Musharraf hizo lo propio, a pesar de que es la parte pakistaní de Cachemira la más castigada con diferencia por el terremoto. Ambos responsables acordaron que los servicios de salvamento y también los militares de sus respectivos países coordinarán operaciones conjuntas de salvamento. La pesadilla continúa Decenas de miles de casos parecidos daban lugar ayer a un desolador paisaje a lo largo de los centenares de kilómetros de pueblos arrasados por la violencia del terremoto. En Uri, en el norte de la India, gritos desgarradores de hombres y mujeres se dejan oír cada vez que un nuevo cadáver es desenterrado de los escombros, en la mayor parte de los casos con las manos, dada la falta de medios. El setenta por ciento de las casas de la localidad fueron destruidas por el temblor. En este y en otros pueblos continúa la búsqueda desesperada de supervivientes entre los restos de casas o de escuelas donde se han oído gritos de niños atrapados bajo los escombros. Para los supervivientes, la pesadilla continúa. La inmensa mayoría pernoctan bajo carpas o en tiendas de fortuna montadas con ayuda del ejército y se agrupan en torno a hogueras alimentadas con los restos de sus casas, para defenderse del intenso frío. Nadie quiere regresar a su hogar por miedo a las réplicas, 45 en las últimas 24 horas. El sentimiento de abandono entre los afectados es tan grande que, en zonas de Cachemira controlada por la India, cientos de personas cortaron ayer varias carretras en protesta por la lentitud con que están recibiendo ayuda.