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102 Deportes VIERNES 7 10 2005 ABC ANTONIO ALBACETE Primer español que se proclama campeón de Europa de Camiones Treinta y tres años de motores Nacimiento. 15- 1- 65, en Madrid. 1972: Con 7 años tuvo su primera moto. 1977: A los 12 monta su primer kart. 1978: con 13, primera carrera de karts. 1980: subcampeón de España de Kart. 1983: a Inglaterra, en las fórmulas Ford. 1987- 88: la F- 3000 en Inglaterra, paso previo a la F- 1. 1991: gana la Fórmula Renault. 1993: segundo en el Campeonato de España de Turismos (gana Pérez Sala) 1997: debut en camiones. Dos podios. Elegido rookie del año. 1998: primera pole con un camión. 1999: primer triunfo, en Dijon (Francia) 2000: tercero en el Europeo. 2002: tercero de Europa. Seis podios. 2003: Cuarto en el Europeo. 2004: gana cuatro pruebas del Europeo 2005: campeón de Europa. Triunfos: 14. La clave es que el rival te tenga miedo, acosarle hasta que falle Los pilotos de camiones son como el vino, si más añejo, mejor. Tras nueve años de competición, el madrileño ha alcanzado su meta a los cuarenta. En la campaña más difícil, la del cambio de pesos del camión. En 1997 fue rookie del año. En 2005, el campeón TEXTO TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN FOTO IGNACIO GIL MADRID. Las carreras de camiones son un espectáculo. El pasado domingo reunieron a cuarenta y siete mil espectadores en el circuito del Jarama. En ediciones anteriores se alcanzaron los ochenta mil. Sus citas se cuentan por llenos en toda Europa, pero los éxitos de estas competiciones no han tenido la trascendencia que merecen. Este año, Antonio Albacete ha puesto el camión en primera línea de salida. Es el primer español que conquista el Campeonato de Europa de trucks -Llevaba años con esta meta y por fin la ha conseguido. ¿La experiencia es un grado sobre un camión? -Sí, porque los jóvenes son demasiado agresivos y en los camiones es fundamental puntuar en el máximo de carreras. Hay cuarenta pruebas y si no finalizas muchas no puedes ganar el Europeo. La velocidad está limitada a ciento sesenta kilómetros por hora y la clave es presionar a tus rivales, que te tengan miedo, acosarles detrás hasta lograr adelantarles, que sucede las menos veces, o conseguir que cometa un error, que es lo habitual. En el Jarama yo presioné a Allgauer hasta que falló. Se abrió un poco en la curva de Le Mans, le hice un interior, él no aceleró bien y cuando quiso cerrarme se dio con mi camión y se fue hacia la tierra. -Es el camionero de Europa en el año de la revolución de pesos. ¿Cuándo menos se lo esperaba? -Al principio de la temporada calibrábamos que un quinto puesto estaría bien, porque hay ocho o diez equipos buenos y el cambio de reglamentación era una incógnita. Dejábamos los camiones de 4.800 kilos y 1.400 caballos para debutar con camiones de más peso, 5.500 kilos, y menos potencia, 1.100 caballos. Un peso al que había que sumar otros 120 litros de combustible y 260 litros de agua para refrigerar los frenos y el intercooler Pero comencé ganando dos carreras en Montmeló y vimos que nuestra adaptación a la nueva categoría era óptima. -Pronto se situó como favorito, no paró de sumar triunfos. ¿Cuántos? -Hay diez citas al año, cada una consta de cuatro carreras y hemos ganado en catorce de las treinta y seis pruebas hasta ahora disputadas. Tras el éxito de Montmeló, nos adjudicamos otras dos carreras en Assen, tres en Nogaro y una en Nurburgring. Pensábamos que finalizar entre los tres primeros La convivencia es muy sana, aquí se toma una cerveza con los rivales Asegura que, en el mundo del truck se termina la carrera y se brinda como un camionero clásico. No son como los pilotos de F- 1 y de las motos, que ni se hablan. Aquí la convivencia es muy sana. Es la diferencia con otras competiciones. Cuando finaliza la prueba somos amigos. Hay enfados, pero en la siguiente cita todo se ha olvidado y tomamos unas cervezas Llegó a los camiones gracias a su trayectoria en los coches: En 1991 gané la Fórmula Renault y Pedro de la Rosa fue segundo. En el 93 fui segundo en el Nacional de Turismos, por detrás de Pérez Sala. En 1997 Cepsa buscaba un hombre para su camión, y otros pilotos le dieron mi nombre Y el título. del Europeo estaría bien. Posteriormente, conseguimos cuatro victorias en la República Checa y nuestras aspiraciones al título fueron máximas. Ganamos una prueba en Zolder, llegaba la fiesta del Jarama y lo teníamos claro. Había que conquistar el título en Madrid. Vencimos en una de las carreras y fuimos campeones. -Triunfa con un camión MAN. ¿Cuántas personas forman su equi- po y cuál es el presupuesto? -El camión puede costar alrededor de 240.000 euros, pero eran todavía más caros los de la categoría anterior. Había alguno que valía tres millones de dólares. Mi equipo lo forman dos mecánicos, un conductor, un manager y un ingeniero, pero después recibo el apoyo de MAN, que aportaba otros dos ingenieros y dos mecánicos, los que construyeron el camión en Alemania. El presupuesto total rondará los 480.000 euros. -Un día iba usted corriendo, con la cara roja, y un preparador físico le dijo cómo entrenarse... Cuente... -Así conocí a Javier Silvestre. Era preparador físico en un instituto y vecino mío. Me vio correr, le dije que era piloto de camiones y le expliqué los músculos que debía potenciar. Hago mucho trabajo para fortalecer el tronco superior, así como el cuello, y hay que tener elasticidad muscular, porque un golpe de un camión de 5.500 kilos hay que vivirlo. Se multiplica por cinco. Es importante recuperarse de los esfuerzos y no sufrir roturas. -Hay es campeón de Europa de camiones. En su día no pudo alcanzar otro sueño, la F- 1. -Así es. En el año ochenta y tres me marché a Inglaterra, a competir en la Fórmula Ford y en la Ford 2000. Posteriormente llegué a correr en la F- 3000, la antesala de la F- 1, pero en 1988 no conseguimos el presupuesto y tuve que regresar.