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30 Internacional VIERNES 7 10 2005 ABC Howard pide unidad y juego limpio en su último discurso como líder tory Igualdad de los candidatos al liderazgo tras el congreso conservador b La cita de Blackpool ha servido para igualar a los candidatos rebajando el perfil de Davis y elevando el de Cameron hasta alcanzar casi al vitoreado Kenneth Clarke E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Unidad y disciplina fue el último mensaje de Michael Howard como líder del Partido Conservador británico, en la clausura del congreso anual que los tories han celebrado esta semana en Blackpool. Ante los cinco candidatos a sucederle, Howard reclamó lealtad al partido y juego limpio. Por supuesto que necesitamos discusión y debate, pero no seamos ofensivos unos con otros. Demostremos que podemos elegir un nuevo líder sin rencor ni murmuración solicitó. Howard, que no apoyará a ningún candidato, aseguró que estará detrás del elegido, sea quien sea y pidió que igual hagan los demás contendientes. Añadió que sólo un partido claro, seguro y consistente tendrá opciones de ganar las próximas elecciones, esperadas para 2009. Howard ya anunció su retirada justo tras las elecciones de mayo de este año, con el deseo de que una pronta sustitución permita consolidar un nuevo aspirante a romper el dominio laborista, que ya lleva ocho años en el poder. El próximo líder conservador será el quinto desde el triunfo de Tony Blair en 1997. Cameron, la sorpresa En su intervención, Howard pareció mirar en dirección a David Cameron, que con 39 años es el más joven en hacerse con el control del partido. Indicó que en 1979, cuando Margaret Thatcher ganó sus primeras elecciones, obtuvimos más apoyo entre la gente joven que entre el conjunto del electorado. No haciéndonos los simpáticos, sino mostrando que comprendíamos las aspiraciones de los jóvenes Cameron ha sido la gran sorpresa. Se le aceptaba que podría ser un buen líder en el futuro, pero su sólida intervención lo ha hecho ya creíble en este momento, según el volumen de apoyos que ha obtenido en Blackpool. Incluso uno de los corredores de apuestas que hacían su negocio en los pasillos del congreso lo sitúa como el favorito. Las jornadas de Blackpool lo que han hecho ha sido igualar la carrera. Han puesto a Cameron casi a la altura de Kenneth Clarke y han rebajado a la de éste a David Davis, que llevaba semanas como presunto ganador. El decepcionante discurso de Davis provocó algunas deserciones entre sus seguidores, algunos de los cuales se han apuntado al cuarto en liza, Liam Fox. La firme defensa que éste hizo de los valores más derechistas del Partido Conservador ha servido para galvanizar en torno suyo a ese sector preocupado por el intento de viraje al centro de Davis, un espacio ocupado por Cameron y especialmente por Clarke. Howard, ayer en el Congreso Precarios indicios De todos modos, la batalla no es tanto ideológica como de perfiles personales, con el propósito de dar con el líder que pueda alcanzar el triunfo electoral. Hoy por hoy, las encuestas señalan que el Partido Laborista ganaría unas nuevas elecciones, pero el posible declive económico, apuntado ya por algunos indicadores, podría dar la vuelta a la situación. Si el candidato laborista finalmente es Gordon Brown, como pa- REUTERS rece seguro, los laboristas tendrían un elemento de renovación, pero también podría extenderse la idea de un fin de etapa que llevara a los tories al poder, aunque sólo si ellos también se presentan de modo renovado. El proceso de la elección del líder de los conservadores, en el que participará la militancia, comenzará el próximo 18 de octubre y no terminará hasta el 6 de diciembre.