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ABC VIERNES 7 10 2005 11 La viuda de Cordón dice que su marido no volvió porque el grapo Silva Sande, extraditado ayer, se lo cargó La sentencia del TC obliga a la Audiencia Nacional a decidir sobre un delito de genocidio en el Tíbet ILEGALIDAD Me quejo de la ilegalidad. No rechazo este Estatuto por ser catalán sino porque no es justo y no es útil ni para Cataluña ni para España FUTURO Estamos ante una hora difícil para España, pero sé que no estamos solos. Somos mayoría los españoles que contemplamos a España como un proyecto unitario integrador que representa la mejor oportunidad para que podamos ver un futuro abierto con esperanza MATRIMONIO HOMOSEXUAL Lo hemos tratado como si fuera una ley normal y nos hemos equivocado. Debimos haber anunciado el recurso el día que nos opusimos El presidente del PP cree que Zapatero se está ahorcando con su propia soga Cuestiona el compromiso del jefe del Gobierno de cambiar el proyecto en el Congreso b Rajoy dice que tenemos un presidente acomplejado con mala conciencia e ideas confusas y recuerda que prometió hacer cumplir la Constitución C. H. MADRID. Muy duro se mostró ayer el líder del primer partido de la oposición, durante su intervención en el Foro ABC. Rajoy elevó el tono de la crítica ante un texto, el del nuevo Estatuto catalán, con el que José Luis Rodríguez Zapatero se está ahorcando con su propia soga lo que explica, agregó, su incapacidad para explicarnos cuál es el noble empeño y el beneficio de modificar la Constitución. Si algo quedó claro de su intervención es la escasa, por no decir nula, confianza que le inspira la capacidad del jefe del Ejecutivo para modificar los aspectos inconstitucionales de la propuesta estatutaria que llegó el miércoles a las Cortes. En este sentido recordó que Zapatero no ha sabido reconducir los excesos de Maragall y del PSC cuando estos aún no habían fraguado, ni, tampoco, imponer su autoridad o ascendente para evitar que los socialistas catalanes mandaran un texto inconstitucional como el que tendremos que debatir por su culpa En definitiva, que ahora Zapatero quiera convencer a los populares de que modificará el texto en la comisión constitucional del Congreso responde a una puerilidad petulante según afirmó Mariano Rajoy. tatuto catalán, el delirio de querer pasar a la historia en una estrategia guiada por el interés personal y la demagogia Las invectivas de Rajoy no fueron tanto contra el presidente de la Generalitat catalana, Pasqual Maragall (no es el adversario político) como contra Zapatero. Porque si bien a mí no me sorprende que unos nacionalistas que cultivan ideas trasnochadas completamente ajenas a la modernidad elaboren quimeras autárticas lo grave, continuó, es que el presidente del Gobierno esté alineado con ellos Mayor alarma Es decir, que aquel a quien corresponde velar por los valores constitucionales, los derechos ciudadanos y el imperio de la ley, se asocie con quienes se proponen abiertamente echarlos por tierra es lo que produce mayor alarma sentenció para apuntar en la misma línea que quien está llamado a resolver la situación es quien más la ha fomentado Para argumentar estas acusaciones recordó que a lo largo de la negociación estatutaria, Rodríguez Zapatero ha alentado y nutrido el texto, ha retirado de su camino estorbos como nación o soberanía ha hecho de comadrón cuando se atascaba ha exigido que la Mesa de las Cortes lo admita a trámite como reforma estatutaria y lo ha presentado- -en una expresión muy habitual y repetida en él- -como una gran oportunidad No imagino- -dijo- -que las cosas hubieran podido ocurrir con otra persona. Ha sido la carencia de criterio y de liderazgo, su ambigüedad e incapacidad para desplegar convicciones en momentos en los que es necesario hacerlo, lo que ha dado alas a Maragall para llevar las cosas hasta aquí Tras insistir mucho en que de su enojo no puede colegirse una postura anticatalanista, aseveró: Me quejo de la ilegalidad ANGEL DE ANTONIO y en varias comunidades autónomas como Asturias, Castilla- La Mancha, Andalucía y Extremadura, diputados regionales y responsables locales se han dirigido al PP para proponer acciones conjuntas y exigir al partido de la oposición que se emplee a fondo para detener el Estatuto. Es un dato, al que se añade la desconfianza que ha provocado en algunos sectores del PSOE el comportamiento de Zapatero al no frenar antes el texto de Maragall, del que se ha hablado en las reuniones de la dirección del partido. Barones por libre El ministro de Defensa, José Bono, pidió en público un pacto con el PP para solucionar el problema, pero aunque el ex presidente de la Junta de CastillaLa Mancha suele marcar distancias con Zapatero en las cesiones ante los nacionalistas, también es el miembro del Gabinete socialista del que menos se fían en el PP. En el Gobierno los más críticos con la propuesta son el titular de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y el vicepresidente, Pedro Solbes, por la parte que le toca. Rodríguez Ibarra es el barón del PSOE que se mueve con más independencia y el que más claro ha sido en el rechazo al proyecto del tripartito, pero tampoco mantiene vía de relación alguna con el Partido Popular. Ante ese panorama, las palabras de Rajoy desataron todo tipo de especulaciones en el mismo PP y en el Grupo Popular, donde tienen constancia del malestar y preocupación de buena parte de los diputados socialistas, pero no creen que rompan la disciplina de voto y menos en el primer trámite, el de toma en consideración. No obstante y pese a los anuncios de Zapatero de que presentará enmiendas después, cuando el proyecto esté en la Comisión Constitucional, también es cierto que algunos diputados socialistas con más experiencia parlamentaria reconocen que el texto no tiene arreglo y lo mejor sería devolverlo o forzar su retirada cuanto antes con amenazas de enmiendas a los puntos fundamentales que desnaturalizaran el proyecto hasta hacerlo inviable para las aspiraciones de ERC, CiU o el propio Maragall. Presidente acomplejado Esta no fue más que una de las perlas que el presidente popular dedicó al inquilino de la Moncloa. Le llamó presidente acomplejado con mala conciencia e ideas confusas le acusó de cultivar el disimulo y el ocultamiento y le acabó atribuyendo, junto a otros protagonistas del Es-