Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Sociedad JUEVES 6 10 2005 ABC Comunicación El Estatuto del Periodista no tenía que estar en el Congreso porque no hace falta Elorriaga rechaza el proyecto, que ayer llegó a la Comisión Constitucional F. ÁLVAREZ MADRID. El polémico Estatuto del Periodista ideado por Izquierda Unida llegó ayer a la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, donde durante los próximos meses será debatido por numerosos expertos del sector. El documento ha sido rechazado desde distintos frentes sociales por considerarlo intervencionista y lesivo para los derechos de la empresa periodística. El texto propuesto y cursado en la Cámara Baja gracias al apoyo del PSOE propone, entre otras medidas, que la acreditación de periodista se someta a un carné expedido por el Consejo Estatal de la Información o sus equivalentes autonómicos. LA ELECCIÓN ÁNGEL RIESGO Además, se impone un código ético con un sistema de sanciones tan inéditas como multas del 1 por ciento de los beneficios netos de la empresa informativa que podría elevarse hasta el 10 por ciento. Asimismo, se establecen criterios asamblearios en los Comités de Redacción y se introducen sectores alejados de la profesión periodística en el mencionado Consejo de la Información. Gabriel Elorriaga, portavoz del Grupo Popular en la Comisión Constitucional, aseguró ayer a ABC que lo ideal hubiera sido que el proyecto de estatuto ni se hubiera admitido a trámite, puesto que no existe ninguna necesidad de regular todos los aspectos de la profesión periodística Elorriaga abogó por la elaboración de una regulación específica para aspectos como el secreto profesional o la cláusula de conciencia e insistió en que el derecho a informar es un derecho constitucional de cualquiera. Por su parte, el catedrático en Ciencias de la Comunicación y ex secretario general de la FAPE (Federación de Asociaciones de la Prensa de España) José María Torre Cervigón, pidió ayer en su ponencia la elaboración de un código ético que sea exigible a los profesionales ante un organismo independiente, y un derecho a la cláusula de conciencia que ya recoge la Constitución. El documento ideado por IU se someterá a debate en la Cámara Baja hasta el próximo verano ABC Un texto que sovietiza el arte de informar Artículo 1. Titularidad. Se considera periodista a todo aquel que tiene por ocupación principal y remunerada la obtención, elaboración, tratamiento y difusión por cualquier medio de información de actualidad, en formato literario, gráfico, audiovisual o multimedia, con independencia del tipo de relación contractual que pueda mantener con una o varias empresas, instituciones o asociaciones. Artículo 2. Acreditación. La condición de periodista profesional se acredita mediante el correspondiente carné expedido por el Consejo Estatal de la Información o sus equivalentes autonómicos. Artículo 4. Periodistas a la pieza. Los periodistas a la pieza tienen los mismos derechos y deberes que el resto de profesionales. Artículo 5. Periodistas por libre Freelance Los periodistas que obtengan y elaboren información de actualidad por su propia cuenta, ofreciendo el producto resultante para su difusión a una o varias empresas, gozarán de los mismos derechos que el resto de los profesionales, excluidos los de cláusula de conciencia y participación en los Comités de Redacción. Artículo 10. Responsabilidad. Cuando se demuestre que la violación grave de los deberes éticos venga exigida o alentada por la empresa informativa o forme parte de una pauta editorial, tal empresa será sancionada con multa del 1 de sus beneficios netos. En caso de reincidencia la sanción puede llegar al 10 de los beneficios netos. Artículo 26. Composición. El Consejo Estatal estará compuesto por: a) ocho periodistas elegidos por mayoría de 2 3, cuatro por el Congreso y cuatro por el Senado; b) cuatro representantes de las asociaciones empresariales de la comunicación elegidos por mayoría de 2 3, dos por el Congreso y dos por el Senado; c) dos juristas de reconocido prestigio elegidos por mayoría de 2 3, uno por el Congreso y el otro por el Senado; d) cuatro representantes de las centrales sindicales de ámbito estatal elegidos por mayoría de 2 3, dos por el Congreso y dos por el Senado; e) cuatro representantes de asociaciones de consumidores, radioyentes o telespectadores. as empresas anunciantes deben tomar una primera decisión crítica antes de comenzar su actividad publicitaria: la elección de su agencia de publicidad, la que le gestionará sus recursos y, mucho más importante, la que creará y desarrollará sus mensajes, sus anuncios o cualquier otra forma de comunicación que vaya a utilizar. De lo acertado de esta decisión depende en buena parte el éxito de una campaña, como así lo demuestran investigaciones sobre los efectos de la publicidad, la adecuada idea creativa en la campaña es el factor más importante en el desencadenado de efectos de esa publicidad, hay ideas que movilizan al consumidor, otras que le gustan y otras que ni una cosa ni la otra. Lo habitual para seleccionar a una agencia es convocar un concurso creativo, el 80 de los clientes así lo hacen, invitan a un número de agencias, que varía entre tres y hasta diez en algunos casos, a presentar ideas basadas en unos datos aportados por el anunciante; las agencias ponen lo mejor de sí mismas para que sus creatividades sean las elegidas, gastan importantes cantidades de dinero y al final una es la elegida y las demás ven frustradas sus ilusiones. Este sistema de elección tiene evidentes ventajas para el anunciante, pero también tiene problemas, menos evidentes, pero no menos importantes: el anunciante debe descubrir sus secretos a varias agencias aunque sólo una será su colaborador posterior en el proceso, las filtraciones de algún secreto lanzamiento entran dentro de lo posible, al tiempo conoce a las agencias en una actuación ensayada, preparada previamente; difícilmente puede profundizar en las personas o en los métodos, el eje del concurso es la idea. Una nueva forma de elección está empezando a surgir en España, y consiste en obviar en el proceso esa prueba creativa y poner en acción, en cambio, el talento de las personas de la agencia mediante una profunda reunión de trabajo. En esa reunión se puede observar a la agencia pensando en directo, mostrando su verdadero talento además de la química que se genere entre las dos partes reunidas: agencia y anunciante. Esté método, que en Gran Bretaña llaman Workshop (taller) podría ayudar a los anunciantes a elegir a sus agencias con más sentido común, y las agencias a no desperdiciar a sus mejores talentos; dedicándolos así con más intensidad a la resolución de sus clientes actuales, no de los posibles futuros. L