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10 MIÉRCOLES 5 10 2005 ABC Nacional La Guardia Civil expulsa a inmigrantes por las puertas de las vallas de Ceuta y Melilla Los agentes devolvieron a algunos subsaharianos de la avalancha del jueves en la capital ceutí b Las autoridades españolas ele- van la segunda de las vallas fronterizas, cuando el inmigrante se encuentra en España con sólo pasar la primera LUIS DE VEGA CEUTA. Las últimas avalanchas de inmigrantes clandestinos para saltar las vallas que separan Ceuta y Melilla de Marruecos han vuelto a poner en entredicho la capacidad de las Fuerzas de Seguridad de los dos países para mantener la inviolabilidad del perímetro fronterizo y las medidas adoptadas por el Ejecutivo de Zapatero. En ambas ciudades autónomas hace días que a la labor de vigilancia de la Guardia Civil se han sumado efectivos del Ejército, que patrullan en el pasillo de unos cuatro metros de ancho que separa la primera verja de la segunda. Precisamente en este espacio se producen los mayores enfrentamientos entre agentes e inmigrantes durante esos intentos de entrada masiva. Según los testimonios recogidos por ABC, son frecuentes los casos en los que los guardias civiles expulsan directamente al otro lado a los que atrapan en el pasillo. Esto ha ocurrido incluso en la última avalancha de Ceuta, en la que murieron cinco inmigrantes. Así lo han confirmado agentes del propio Instituto Armado, miembros de organizaciones no gubernamentales, vecinos del entorno del perímetro y los propios inmigrantes. Todos coinciden en que estas expulsiones sobre el terreno las llevan a cabo los guardias desde hace algún tiempo. bros de las Fuerzas Auxiliares que se encargan de la vigilancia. Algunas ONG han denunciado estos hechos por considerar que la Benemérita se extralimita en sus funciones al efectuar expulsiones de territorio español sin contar con una orden judicial. José Palazón, de la asociación Prodein, fue testigo de cómo en la noche del pasado 20 de septiembre un grupo de subsaharianos que saltó la primera de las vallas a la altura de los pinares de Rostrogordo en Melilla fue entregado por los agentes españoles al puesto de las Fuerzas Auxiliares de Marruecos, justo al otro lado. Palazón, que asegura haber grabado en vídeo la expulsión, depositó pocos días después una denuncia de lo ocurrido ante el Fiscal General del Estado, el Defensor del Pueblo y el Procurador de Nador. Numerosos inmigrantes consultados los últimos días por ABC insisten, tanto en España como en los bosques de Marruecos, en que no es raro que aquel que caiga en manos de los guardias civiles en el pasillo acabe regresando de vuelta sobre la marcha por una de las puertas. Fátima Mousa, de 35 años, es la úni- Jesús Caldera Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales ¿Efecto llamada? Los inmigrantes no leen el BOE. La gente viene porque sufre miserias y no tiene perspectivas, especialmente en una zona tan castigada como África El Gobierno trabaja intensamente con las autoridades marroquíes para conseguir por primera vez que se le pueda devolver en frontera a ciudadanos de nacionalidades distintas a la suya ca mujer entre las 215 personas que lograron entrar en Ceuta durante la avalancha de la madrugada del pasado jueves. Fátima, sudanesa de la región de Darfur, explicó cómo saltó junto a su marido, del que está embarazada, y que éste logró pasar con diversos cortes en las manos, pero no estaba herido grave Sin embargo, no ha vuelto a saber nada de él y teme que lo mandaran de vuelta. Hace unos días, los últimos habitantes que quedaban en el campamento de Beliones explicaron que algunos de ellos saltaron la primera alambrada en la trágica noche pero que fueron expulsados por los agentes españoles. En territorio nacional Los restos de las ropas de los inmigrantes que se quedaron enganchados en la alambrada que da al país magrebí después de ese asalto en masa fueron retirados por empleados españoles que, a su vez, reconstruyeron el alambre de espino. Las vallas de Ceuta y Melilla fueron levantadas en 1996 y 1999, respectivamente, de manera íntegra en territorio español. Fuera de ellas hay un espacio de tierra de dominio internacional que llega hasta la línea que forman unas viejas garitas de vigilancia de las Fuerzas Auxiliares de Marruecos. Por esta tierra de nadie patrullan a veces parejas de la Guardia Civil que traspasan Sabemos que va contra la ley Un agente destinado desde hace muchos años en Ceuta insiste en que se actúa de esta forma siguiendo órdenes de arriba, aunque todos saben que va en contra de la ley Según el artículo 157 del nuevo reglamento de Extranjería, todo aquel que sea interceptado por agentes de la Guardia Civil después de haber accedido a España de forma irregular- -aunque sea el pasillo- -deberá ser trasladado a la comisaría de Policía más cercana. De esta forma, el texto legal no contempla la posibilidad de la expulsión automática. Incluso antes de que se aprobara esta ley era necesaria una orden judicial. Desde las casas que se encuentran cerca del perímetro coinciden al señalar que incluso cuando se llevan a cabo intentos de entrada por cuatro o cinco inmigrantes se han llegado a abrir las cancelas. Unas veces, añaden, se deja a los subsaharianos libres en lado marroquí; otras, se les entrega a los miem- Soldados españoles patrullan entre las dos vallas de Ceuta; en el centro, una de las puertas utilizadas para expulsiones