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18 Nacional LA MARCHA NEGRA SITUACIÓN EN MELILLA MARTES 4 10 2005 ABC El asalto más violento a la frontera de Melilla pone en evidencia el plan militar de Zapatero Más de 350 subsaharianos entraron en España en un punto donde la valla ya había sido elevada b En los enfrentamientos con las fuerzas españolas, cuatro guardias civiles y tres soldados resultaron heridos. Además, 135 inmigrantes fueron atendidos LAURA L. CARO. ENVIADA ESPECIAL MELILLA. No sólo se trata del mayor asalto de inmigrantes clandestinos registrado en la frontera de Melilla, sino también del más violento habido nunca. Más de 350 subsaharianos, según fuentes oficiales, consiguieron en la madrugada del lunes superar la alambrada de separación con Marruecos y adentrarse en el territorio español en el transcurso de una avalancha de una agresividad inusitada, en la que unos 700 hombres se encaramaron a la valla hasta vencerla y arrancarla de cuajo en algunos tramos, armados con piedras que utilizaron para enfrentarse a las fuerzas españolas causando heridas a cuatro guardias civiles y tres soldados, uno de los cuales tuvo que ser atendido de mordeduras en la cara y en los brazos. Este asalto, ocurrido sólo cinco noches después del que hizo encender todas las alarmas el martes pasado en Melilla, es el primero que se produce tras el despliegue militar ordenado por el Gobierno como medida de refuerzo para vigilar el perímetro fronterizo y tras la decisión de Marruecos de emplear 1.300 miembros de sus Fuerzas Auxiliares y de la Gendarmería Real en idéntica tarea. No obstante, la tromba de inmigrantes consiguió en la madrugada del lunes sortear este dispositivo eligiendo para hacer su entrada un tramo de la alambrada nunca antes utilizado, -próximo al paso del llamado Barrio chino -donde la valla ya ha sido elevada hasta los 6 metros de altura, por lo que la presencia de efectivos de seguridad era, al parecer, menor que en otras zonas donde las fuerzas se concentran en torno a la barrera que sigue teniendo sólo tres metros, caso de Rostrogordo. Según fuentes oficiales consultadas por este diario, concretamente en el lado marroquí únicamente estaban a aquella hora ocho agentes de la Mehanía (la Policía antidisturbios alauí) que lo más que pudieron hacer fue intentar protegerse de la turba. En declaraciones a ABC, uno de los inmigrantes atendido ya de los desgarros que se produjo en las manos y los brazos durante el salto, de nombre Touré Adamá y procedente de Mali, reconoció que, a pesar del inconveniente de la altura, se atrevieron a intentarlo en ese punto porque en el momento de llegar, no había vigilancia marroquí aunque sí española, de miembros de la Guardia Civil y del Ejército. Sin embargo, el presidente de Melilla, Un operario trabaja para arreglar los destrozos en la valla, donde aún eran visibles los restos del asalto Juan José Imbroda, precisó ayer en una radio que según sus noticias los militares no llevaban munición. Otro de los asaltantes, Sega Soin, de 19 años y natural de Guinea Bissau, aseguró haber visto dormidos a los agentes de la Mehanía en los puestos fijos en su camino nocturno, con el que ayer cumplió tras 7 intentonas fallidas en el último año, su sueño de llegar a Europa. Junto a ellos, otros compañeros de avalancha que esperaban a mediodía ser alojados en el Centro de Estancia Temporal de Melilla (CETI) coincidieron también en que al otro lado de la verja quedan centenares de subsaharianos que llevan meses en Marruecos a la espera de su oportunidad, y que en vista del éxito de esta entrada, van a intentarlo enseguida AP Un grupo de subsaharianos, a la espera de ser atendido AP Se amplía el CETI En el transcurso del asalto, que dio comienzo en torno a las cinco menos cuarto de la madrugada, un total de 135 inmigrantes resultaron heridos, y posteriormente atendidos en el Hospital Comarcal donde todos fueron dados de alta tras las correspondientes curas a excepción de cinco, uno de los cuales presentaba fractura en la meseta tibial y los otros cuatro incisiones que hicieron necesarias suturas en el quirófano. Con trozos de esparadrapo pegados a las camisetas ensangrentadas, en los que se podían leer advertencias del tipo placa tobillo o sutura brazo derecho y una vez entregadas las correspondientes órdenes de expulsión sin aplicación posible, fueron trasladados en furgonetas por la Policía Nacional Un soldado sufre heridas de mordisco en la cara y en los brazos Traumatismo craneoencefálico por golpe de una de las piedras que portaba uno de los subsaharianos Es la información de la Delegación del Gobierno en Melilla acerca del estado de saludo de uno de los cuatro guardias civiles que resultaron heridos ayer al intentar contener la avalancha de inmigrantes. Otro de ellos, según fuentes consultadas por ABC, presentaba una brecha por pedrada en la frente próxima al ojo, aunque al parecer no había afectado a la visión. El caso más salvaje corresponde, sin embargo, al diagnóstico de uno de los tres militares agredidos, que de acuerdo con las mismas fuentes, fue atendido de mordeduras en la cara y en los brazos, posiblemente producidas cuando inmovilizaba a un asaltante. No obstante, a excepción del primero de los guardias, todos ellos fueron dados de alta pocas horas después del suceso, calificado como la avalancha más agresiva y violenta hasta ahora