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4 Opinión MARTES 4 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LOS BARONES TOCAN A REBATO AS baronías del PSOE han comenzado a arremeter contra la propuesta de reforma estatutaria aprobada por el Parlamento catalán y pilotada, cosas de la vida, por un conmilitón socialista: Maragall. Era de esperar que uno de los primeros en abrir fuego fuera Rodríguez Ibarra, que está dispuesto a entablar el primer conflicto institucional para detener la reforma, implicando para ello al Parlamento extremeño. Fácil lo tiene porque las Comunidades están habilitadas para acudir en amparo al TC. Si así piensa, puede hacerlo ya. Muchos otros dirigentes han expresado también su disconformidad. Como lo han hecho, más o menos elípticamente, altas instanciasdel Estado, el últimoel Jefe del Estado Mayor de la Defensa. Un día antes era el presidente del Supremo y mañana, seguramente, otra alta magistratura. Crece, pues, la contestación. Bajo esta especie de algarada socialista- -coordinada o no desde la dirección del partido, pero coincidente con su objetivo de ir descafeinando la propuesta- -parece claro que está el objetivo de crear un clima de opinión para meter mano al texto en el Congreso. Entonces, surgirá otro problema. O dos: ERC y CiU. Es lo que le ocurre a los textos imposibles. L DESIDIA ESPAÑOLA, BURLA MARROQUÍ E L último asalto masivo a la valla de Melilla presenta circunstancias muy preocupantes que presagian una nueva escalada de tensión en las fronteras con Marruecos. La acometida que perpetraron ayer de madrugada más de 700 inmigrantes ilegales- -coincidiendo con otra jornada trágica de muertes en pateras- -se produjo en una zona donde ya se ha doblado la altura de la valla metálica, hasta llegar a los seis metros, lo que no ha impedido que unos 350 de los asaltantes pudieran entrar en suelo español, hecho que en la práctica implica asegurarse una residencia precaria en vez de la devolución inmediata. Aunque afortunadamente no ha habido víctimas mortales en este asalto, los inmigrantes han mostrado una violencia desconocida en incidentes anteriores, al atacar con piedras y golpes a miembros de la Guardia Civil y del Ejército que acudieron a repeler la intrusión. El balance de este asalto no deja margen a interpretación alguna. El dispositivo de seguridad de la verja que separa España y Marruecos en Melilla es un fracaso sin paliativos. La militarización de la zona ha sido un mero golpe de efecto, sin resultados prácticos, destinado a dar una imagen de firmeza, pero que se ha convertido en una prueba de ineficacia. Más aún si hay zonas (como la ayer asaltada) que tienen por todo despliegue un legionario con una porra y un silbato. Ésa es la realidad de una operación, más bien cosmética, y no sólo desde la parte marroquí, donde hace unas jornadas se escenificó un presunto acoso policial a los campamentos de subsaharianos que a durado, exactamente, cuatro días. Porque a pesar de que todas las avalanchas que se han producido en poco más de un mes, el Gobierno español sigue dando muestras de absoluta incapacidad para hacer frente a la situación con nuevas ideas y medidas, que superen la repetitiva retórica que aplica el Ejecutivo para eludir la gravedad de esta situación. Por el contrario, se está acentuando la causa principal que anima este proceso de acoso continuo a las fronteras españolas con Marruecos, que no es otra que la debilidad que transmite el Ejecutivo en los apartados fundamentales de esta crisis: la inmigración ilegal y la relación con el país magrebí. El Reino alauí no suele ser merecedor del beneficio de la duda en sus promesas a España. Pero lo sucedido ayer en Melilla demuestra directamente que Marruecos no colabora conscientemente en la prevención de las avalanchas, lo que supone tanto como propiciarlas por omisión, en el mejor de los casos. Algunos de los inmigrantes que ayer pudieron entrar en Melilla reconocieron que no había gendarmes marroquíes en la zona desde la que se lanzó el asalto. Es una obviedad decirlo, pero resulta necesario repetirlo: no es posible que 700 inmigrantes subsaharianos se concentren a pocos metros de la frontera española de Melilla, se organicen metódicamente y lancen una embestida contra una valla metálica recrecida, que, en teoría, debería ser la zona fronteriza más protegida de toda la Unión Europea. Si España no puede proteger las cortas fronteras en Ceuta y Melilla será difícil que la Unión Europea supla la incapacidad del Gobierno español. Sobre todo porque el crédito y el respeto en la esfera exterior hay que ganárselos con hechos y porque resultan inalcanzables para quien se muestran incapaz de asegurar su frontera. Marruecos se burla de España y el Gobierno español lo consiente. Esta situación afecta a la integridad territorial de nuestro país, más allá de la seguridad de sus fronteras y del cumplimiento de la Ley de Extranjería, porque en ella se revela con nitidez el interés marroquí en presionar sobre las dos ciudades autónomas españolas, Ceuta y Melilla, cuya soberanía sigue reivindicando el Reino alauí. La burla marroquí no merece más discursos contemporizadores, sino una respuesta diplomática, firme y exigente, simultánea a un replanteamiento de las medidas de seguridad en Ceuta y Melilla. El ejercicio de la autoridad es ingrato y no siempre se puede caer en gracia, pero menos que a nadie a quienes están permanentemente a la espera de que España presente algún síntoma de debilidad para actuar alevosamente contra nuestros intereses nacionales. Zapatero debería darse cuenta de que empieza a ser hora de responsabilidades políticas concretas en los departamentos afectados, porque siempre será mejor que se asuman los errores y sus consecuencias en los ministerios que la vergüenza de todo un país. Juan Carlos Rodríguez Ibarra MILLÁN HERCE LA VÍA CORRECTA CONTRA ETA EUROPA CONTRA SUS CIUDADANOS A Unión Europea ha vuelto a salvarse de la crisis en el último minuto, logrando por los pelos un acuerdo para empezar las negociaciones de adhesión con Turquía. Austria se había quedado sola y su terquedad solamente ha servido para redondear algunos pequeños matices del documento final, que no han significado un cambio sustancial en el enfoque, puesto que las negociaciones se inician con el objetivo declarado de que lleguen a término algún día con la plena adhesión de Ankara. Pero lo que ha sucedido en Luxemburgo va mucho más allá del significado concreto que tiene el acuerdo alcanzado y que- -se diga lo que se diga- -vincula a la Unión con Turquía de una forma definitiva. Los argumentos sobre la necesidad de acomodar a este gran país de mayoría musulmana en el entorno geoestratégico que comparte con Europa pueden ser discutidos una y otra vez, pero el hecho es que todos sabemos pertinentemente que la idea de que se convierta en miembro de pleno derecho de la UE tiene el apoyo de menos del 35 por ciento del conjunto de la población europea. En algunos países hasta nueve de cada diez personas L L están en contra de lo que los ministros de Asuntos Exteriores de los veinticinco acordaron ayer en Luxemburgo. Europa es sobre todo una idea y esa idea se sostiene principalmente en la adhesión de los ciudadanos. Si los dirigentes comunitarios debieron aprender una cosa del malogrado Tratado Constitucional es que ya no pueden seguir tomando decisiones sin contar con la sensibilidad de sus sociedades, que son las que han de asumirlas. Al contrario, muchas veces- -y este proceso de las negociaciones con Turquía es una de ellas- -dan la impresión de que lo que pretenden es precisamente huir de la incomodidad de las opiniones públicas y apresurarse a tomar las decisiones antes de que la realidad las haga insostenibles. El problema es que tanto como corren ellos a encajar las cosas a su conveniencia, huyen de la primitiva idea europea las voluntades de muchos ciudadanos, porque esta especie de despotismo ilustrado se está convirtiendo en el mayor peligro para la Unión. Se vio en el Tratado constitucional y su traumática (y ya abandonada) ratificación y quizás en breve volvamos a verlo. A operación antiterrorista desplegada ayer por la Policía francesa se saldó con la detención de Harriet Aguirre- -supuesto número dos del aparato militar de ETA- Idoia Mendizábal y un tercer miembro de la banda. Además de herramientas informáticas y abundante documentación, los cabecillas etarras guardaban en su domicilio un arsenal compuesto por pistolas, subfusiles, escopetas, lanzagranadas y material electrónico. No había en la vivienda, según las primeras revelaciones de la Policía gala, ningún elementoque lleve a pensar en el cambio de estrategia de una banda que colecciona armas mientras el Ejecutivo español pinta en el horizonte un idílico futuro de paz, treguas y diálogos. El Gobierno debe dejar de alimentar expectativas sobre un escenario que la fuerza de los acontecimientos no deja de distorsionar. ETA atenta y amontona armas, actividades ante las que sólo cabe perseverar, sin atajos y con carácter preferente, en las vías policial, judicial y de la colaboración con Francia. Hoy por hoy no hay otro camino.