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ABC LUNES 3 10 2005 Madrid 37 Balance de un fin de semana Tan sólo las madrugadas de los días 1 y 2 de octubre- -las fiestas duran casi dos semanas- -terminaron con el siguiente saldo de actuaciones: Denuncias por droga: 25. Denuncias por armas: 8. Incautación de objetos peligrosos: 47 (palos de billar, bastones, hachas, tijeras, navajas, cuchillas, bates de béisbol, sprays de defensa y cadenas de cinturones) Detenciones: 4, por robo con violencia e intimidación. Fuertes retenciones en la A- 1 por el Gran Premio Camión FERNANDO NAVARRO MADRID. Durante toda la jornada de ayer se registraron fuertes retenciones en la A- 1 en ambas direcciones con motivo de la celebración del Gran Premio de Camión de España que se celebró en el circuito del Jarama. La circulación, por lo general, fue lenta con paradas a la altura de Algete y San Sebastián de los Reyes. La Dirección General de Tráfico puso en marcha un dispositivo especial de vigilancia y ordenación del tráfico para los Despliegue de Protección Civil Humano: 70 efectivos. Materiales: 3 UVI móviles, 2 ambulancias de transporte urgente, 1 clínica estática y 3 hospitales de campaña. Intervenciones: desde el 22 de septiembre al 1 de octubre, 180. aproximadamente 8.000 vehículos que se trasladaron hasta el circuito. El dispositivo contó con 90 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, 50 técnicos del Centro de Gestión de Tráfico de Madrid y 2 helicópteros que, con misiones de vigilancia y regulación de la circulación, actuaron en el área de influencia del Jarama, principalmente en la A- 1 y los itinerarios alternativos. Los primeros atascos ya se produjeron el sábado, desde Alcobendas has- ta Ciudad Santo Domingo. Ese día, miles de aficionados se dieron cita en el circuito madrileño para disfrutar de la competición. El GP de Camión reunió, según la organización, a más de 40.000 personas en el fin de semana, siendo el día con más afluencia la jornada de ayer. Los aficionados se acercaron hasta el kilómetro 30 de la carretera de Burgos para presenciar los entrenamientos y las carreras de los supercamiones. Un evento que destaca por su espectacularidad y su tirón entre los amantes del mundo del motor. Ayer se celebraron las segundas carreras calificativas del circuito del Jarama, puntuables dentro del mundial de camiones y supercamiones. El puesto de la Guardia Civil amanece plagado de cuchillos, hachas, bates y droga; es la otra cara de la fiesta ras. En el recinto ferial se congregan alrededor de 15.000 personas- -la gran mayoría, muy jóvenes- entorno a un macrobotellón No hay que caer en la confusión. Se trata de una enorme bacanal, en la que impera el olor a orín y a porro en el ambiente. Por ello, la Guardia Civil instala tres controles minuciosos ante los accesos a la zona. Se examinan tanto vehículos como personas sospechosas. Cuando se trata de grupos más o menos grandes de personas, se les separa, para que no aprovechen la superioridad numérica para hacerse fuertes. Juventud y reyertas en este tipo de festejos suelen ir cogidos de la mano. A partir de las tres y media de la madrugada, pese a que impera el ambiente pijo, se suceden las peleas. ¿Los motivos? A veces, no los saben ni los implicados. Una mala mirada, celos por una chica, la copa que desaparece... Da igual. Ángel Pesquera, jefe del SamerProtección Civil de Las Rozas, está curado de espanto. El balance, pese a todo, es bueno. El 80 por ciento de las actuaciones se debe al consumo indiscriminado de alcohol. El fin de semana anterior, la mitad de las intervenciones fueron a chicos latinos afirma. La Policía Local de Las Rozas de Madrid trabaja mano a mano con la Guardia Civil. No hay aristas. El trabajo en común es la mejor herramienta para que la madrugada del sábado por la noche se quede en varios labios rotos e intoxicaciones etílicas. El puesto de la Guardia Civil amanece plagado de cuchillos, navajas, hachas, bates de béisbol, bastones e, incluso, algún manillar y un cinturón conformado por falsas balas de metal se mezclan con pequeñas cantidades de coca, hachís y marihuana. Es la cara de la otra fiesta, de la que nadie habla en voz alta. A las cinco de una gélida madrugada, el chocolate con churros de Pedro es el mejor bálsamo. Eso y pensar que, al fin y al cabo, los problemas en las fiestas de Majadahonda son peores