Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN LUNES 3 10 2005 ABC FEDERICO TRILLO Portavoz del Grupo Popular en la Comisión Constitucional del Congreso Es el momento más crítico para la convivencia entre los españoles desde 1977 El portavoz popular en la Comisión Constitucional del Congreso cree que el Estatuto catalán y el plan Ibarretxe llevan a las mismas consecuencias graves para la Constitución TEXTO ÁNGEL COLLADO FOTO: JOSÉ GARCÍA MADRID. Federico Trillo (Cartagena, 1952) ex presidente del Congreso, ex ministro de Defensa y ahora portavoz del Grupo Popular en la Comisión Constitucional del Congreso, está en proceso de transición de los asuntos militares y la alta política a la reapertura de su despacho de abogado con la ayuda de su hija. Ha querido saldar las cuentas con el pasado- -el accidente del Yak- -en un libro que le sirve de defensa y reivindicación de su paso por el departamento. Ortodoxo en todo, elude entrar en la autocrítica y desde la experiencia adquirida en sus cargos y el acoso sufrido desde que dejó el ministerio, acusa a Zapatero de haber instado a la Fiscalía en su persecución, advierte que cuanta más debilidad perciba Marruecos en España más presionará Mohamed VI para alcanzar su objetivos expansionistas, y califica el Estatuto catalán como el mayor desafío a la convivencia de los españoles desde 1977. ¿En qué se parecen el plan Ibarretxe y el de Maragall? -Parten de la misma premisa errónea y llevan a las mismas consecuencias también erróneas y graves para la Constitución y el régimen democrático que nos dimos hace 27 años: que Cataluña y el País Vasco son naciones diferentes y separadas de la nación española. Ese no es un debate académico, porque tiene unas consecuencias que explican todo el Estatuto que ahora aprueba el Parlamento de Cataluña. Si se considera que son naciones diferentes se está haciendo una autoafirmación de que son pueblos que tienen derecho a autodeterminarse, y de ahí que tengan derechos y libertades diferentes al resto de los españoles, que se otorguen derechos fundamentales como los que recoge el Estatuto catalán, el derecho a una muerte digna, o el aborto, que marca diferencias con los derechos fundamentales y básicos reconocidos por la Constitución. Como tal, desde ese concepto de nación, también se contemplan instituciones propias de carácter histórico que se quieren aflorar como propias y distintas de las del Estado español. Y por eso también asumen competencias originarias y claramente del Estado, porque consideran que, por consecuencia de ser una nación, tienen a su vez que ser competencias estatales. Y por eso re- claman una Hacienda propia y solo contemplan una colaboración convenida con el Estado español como superestructura al cual hay que pagarle determinados servicios. Es simplemente un proyecto constitucional al margen por completo de la Constitución. ¿Se quedará el PP solo en defensa de la Constitución? -Lo que quiero saber es si el PSOE va a permitir que se conculque de una manera tan evidente la Constitución española. Porque el PSOE y muchos de sus diputados contribuyeron grandemente a forjar este marco de convivencia que ha permitido gobiernos socialistas que han tenido su legitimidad en la propia norma que ahora se conculca. -De ese tipo de diputados algunos dicen que deben de quedar tres o cuatro en el grupo socialista. -Créame que esa es mi mayor preocupación. No sólo que no haya un número suficiente de diputados que sean conscientes de lo que significa lo que se está haciendo, sino, más allá, que entre todos no seamos capaces de transmitir al pueblo español que aún vive, afortunadamente, de los buenos resultados económicos y sociales de la gestión del Gobierno de Aznar, que estamos ante el momento más crítico que se le ha planteado a la convivencia española desde el año 77. Maragall plantea un proceso constituyente confederal. ¿Estamos ante un intento de cambio de régimen? -Creo que, una vez más, Aznar ha sido muy exacto en su diagnóstico. ¿En qué posición queda el Estatuto valenciano? -Queda reforzado, como el mejor exponente de que pueden potenciarse la autonomía, el autogobierno, la mejor eficacia en la prestación de los servicios públicos, e incluso en la protección de los signos de identidad, dentro de la Constitución que legitima a la propia autonomía. ¿El Ejército está para controlar los problemas de inmigración? -El Ejército puede ayudar a controlar situaciones civiles; es decir, crisis no militares. Este es un caso típico de una cooperación de las Fuerzas Armadas en caso de crisis, y espero que así se entienda. Pero el problema de Melilla y Ceuta tiene más fondo. La necesidad de contar con el Ejército viene determi- Federico Trillo, en un momento de la entrevista nada por la incapacidad previa del Gobierno de ejercer sus competencias. En primer lugar, de política exterior. Resulta vergonzoso que hayamos tenido en España a una delegación del Gobierno marroquí, que es el mismo que está consintiendo la entrada de subsaharianos por sus fronteras, tolerando, fomentando o al menos facilitando el que crucen todo el territorio de Marruecos para llegar a la frontera norte con Ceuta y Melilla. Y el que ha visto, como mínimo impasiblemente, si no auspiciado, los distintos asaltos. La presencia del Ejército es una consecuencia de la incompetencia del Gobierno. -Ese desplante hubiera llevado a una nueva crisis en las relaciones con Marruecos. -El Gobierno de Marruecos ha demostrado en los últimos años, bajo el reinado de Mohamed VI, que entiende las relaciones con España como una política de avance cuando creen que hay un momento de debilidad. Como el Gobierno de Zapatero no reacciona más que con complacencia ante los avances de la política marroquí, especialmente en materia de inmigración, ha pensado que conviene producir un nuevo agobio a Ceuta y Melilla. ¿Quiere decir que permitir estos problemas en las fronteras benefi-