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ABC DOMINGO 2 10 2005 13 Zapatero anuncia la creación de una unidad militar de emergencias con 4.300 efectivos Déficit de la Sanidad Pública ¿A quién corresponde hacerse cargo de los posibles ¿Con cuál de las siguientes dos afirmaciones está excesos de gasto en la Sanidad Pública? usted más de acuerdo? Opinión de los votantes de... PSOE PP La sanidad pública debe prestar exactamente los PSOE PP mismos servicios en todo el territorio nacional A cada 42 29 Al Gobierno comunidad nacional autónoma Debe ser posible que las comunidades autónomas decidan por su cuenta aumentar los servicios que 37 %50 prestan a sus ciudadanos, siempre y cuando los PSOE PP financien con sus propios presupuestos 47 60 64 PSOE PP 35 21 PSOE PP 61 75 31 %5 PSOE PP 44 PSOE PP 11 11 NS NC 13 NS NC Infografía ABC El 50 por ciento de los españoles opinan que el Gobierno debe hacerse cargo del déficit sanitario ABC MADRID. No deben existir diferencias en la sanidad pública entre unas comunidades autónomas y otras y el Gobierno tiene la obligación de hacerse cargo del déficit sanitario. Esas son las opiniones mayoritarias entre los españoles que recoge el Barómetro de Otoño, tres semanas después de que el Gobierno alcanzase un acuerdo con los Ejecutivos autonómicos- -con la abstención de las comunidades gobernadas por el Partido Popular- -para fijar un modelo provisional de financiación sanitaria. Una clara mayoría de la población española- -el 64 por ciento de los ciudadanos encuestados- -opina que la sanidad pública debe prestar exactamente los mismos servicios en todo el territorio nacional. Están de acuedo con esa opinión el 61 por ciento del electorado socialista y el 75 por ciento del popular. En el polo opuesto, la facultad de que cada comunidad autónoma pueda decidir por su cuenta aumentar los servicios que presta a los ciudanos- -siempre y cuando los financie con sus propios recursos- -solamente es apoyada por el 31 por ciento de los españoles (el 35 por ciento de los votantes del PSOE LA ESPAÑA PERDURABLE Por BENIGNO PENDÁS y el 21 por ciento de los del Partido Popular) Ese énfasis en la igualación de los servicios de la sanidad pública en todo el territorio español resulta coherente con el predominio de la idea de que los posibles excesos de gasto deben ser cubiertos por el Gobierno de la Nación, no por los Ejecutivos autónomicos. Ese punto creó polémica durante la negociación del déficit sanitario. El Gobierno de Zapatero opinaba que debían ser los Ejecutivos autonómicos los que hicieran frente a la deuda- -ya que la competencia sanitaria fue transferida en la pasada legislatura- mientras que las comunidades querían más dinero del Estado tras constatar que el déficit se debe a circunstancias sobrevenidas, como el aumento de la población inmigrante. Finalmente, se acordó que el Gobierno aportase a las autonomías 1.700 millones de euros para paliar el problema. El sondeo de Metroscopia refleja que el 50 por ciento de los españoles creen que el exceso de gasto sanitario corresponde al Gobierno. Opinan así el 47 por ciento de los votantes socialistas y el 60 de los del PP. El 37 por ciento dicen, en cambio, que es competencia autonómica (42 del PSOE y 29 del PP) o que a todos atañe, por todos debe ser aprobado es la vieja fórmula del constitucionalismo clásico. El 68 por ciento de los españoles tiene muy claro que- -aquí y ahora- -España es la única nación. Muy significativo: casi el mismo porcentaje exige la equiparación de las prestaciones sanitarias en todo el territorio. Es lógico, porque soberanía nacional significa igualdad de derechos y rechazo de privilegios. Parece increíble que esa izquierda que se dice posmoderna ampare y fomente doctrinas propias del Antiguo Régimen absolutista. Zapatero ha consentido la quiebra del modelo constitucional y la sociedad le exige que sea coherente: si el PSOE no rechaza el proyecto en el Congreso (lo mismo que hizo con el Plan Ibarreche) debe ponerse en marcha el procedimiento de reforma sustancial de la Constitución, incluidos la disolución, las elecciones y el referéndum. No basta con la retórica absurda de la nación de naciones ni con el previsible maquillaje formal de un L texto que rechazan más de dos tercios de los ciudadanos. Por simple oportunismo, el presidente debería meditar sobre la percepción social del asunto. Maragall y Carod resultan ser los grandes vencedores y sus propios votantes reprochan al Gobierno que sea prisionero voluntario de los independentistas. Los datos apuntan a una reacción fuerte del sector constitucionalista del PSOE, cuyos líderes están obligados a dar la talla y a asumir riesgos. La postura del Partido Popular es inequívoca y viene avalada por la opinión abrumadora de los suyos. Principios y estrategias coinciden en este caso, de manera que no hay motivo alguno para ceder ni un milímetro. En el horizonte, esa España perdurable... cuya proyección sobre el futuro nos da fuerzas y alas para mantenernos... ¿Quién se atreve a decir tal cosa? Mucha calma, sesudos guardianes de la corrección política. Lo dijo Manuel Azaña, en el Congreso de la República, durante el debate sobre el Estatuto catalán de 1932.