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6 Opinión DOMINGO 2 10 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES LOS CREADORES DE PROBLEMAS AY políticos, independientemente de que su talento sea mucho o poco, que están llamados a crear problemas y no a resolverlos. Algunos llegan incluso, en ejercicio de sobrevaloración personal, a crear esos problemas de modo voluntario con la intención final de resolverlos y apuntarse, ante su distinguida clientela, el mérito para una hipotética reelección o, como mínimo, un reconocimiento ciudadano. Esta inquietante fauna política, de abundancia creciente y perturbadora, ocupa todo el espectro ideológico- -es un decir- -y se mueve en todos los planos del poder. Un ejemplo por la izquierda, y en el nivel del Gobierno del Estado, lo M. MARTÍN tenemos en José Luis RoFERRAND dríguez Zapatero, el hombre que ascendió a las cumbres de La Moncloa contra todo pronóstico y con la ayuda de los efectos secundarios del 11- M. En su tiempo presidencial, todavía corto, ha impregnado la vida pública con su empalagoso talante, pero ni sus abundantes exégetas son capaces todavía de subrayar uno, cualquiera, de sus aciertos. Por el contrario, ahí está la nueva tensión nacional generada por el Estatut que el Parlament propone a las Cortes y que arranca, no lo olvidemos, de su personal promesa de apoyar la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento de Cataluña Sin ella, tan gratuita como irresponsable, la situación actual rebajaría en algún punto sus niveles de alarma, pero Zapatero no luciría en los altares socialistas con una palma en la mano, como los mártires de mayor prestigio. También Pasqual Maragall es víctima de sí mismo y creador de problemas inexistentes. Su pasión presidencial llegó tan lejos que se prestó a ser, desde su derrota electoral, un muñequito en manos de Josep Lluís Carod- Rovira. Algo así como aquel pato gruñón con el que Mari Carmen, la ventrílocua, llegó a triunfar en el espectáculo. ¿Qué el precio se eleva a un nuevo Estatut que, no conforme con ser inconstitucional, trata de enmendar desde una de las partes el reglamento del todo? Pues se paga, no faltaba más. El precio es justo por la resurrección de un cadáver político forzado al retiro tras una derrota tan nítida como compensada con la formación de un tripartito que atenta contra todos los supuestos de la lógica política. En lo municipal, la estrella máxima en el arte de crear problemas innecesarios es, y con distancia sobre su primer competidor, Alberto Ruiz- Gallardón, alcalde de Madrid. Ha conseguido convertir la, en otro tiempo, adorable capital de España en un escenario bélico, cuajado de muros y trincheras, para impedir el paso de los vecinos. Hoy domingo, en que decae la actividad de las obras que nos afligen, ha autorizado una fiesta de la bicicleta que colapsará el tráfico por otros procedimientos de los habituales. Cinco millones de vecinos serán víctimas del afán deportivo de unos pocos miles. Tiene su mérito en el palmarés de la actividad. ARÁN H E N la ofensiva contra la Constitución, el nacionalismo vasco ha cumplido una función análoga a la de los subsaharianos asaltando la frontera española en Ceuta. Han despejado el camino para otros, ni vascos ni subsaharianos. Lo que el PNV ha hecho siempre con ETA- -utilizarla como espantajo para amedrentar al Gobierno de turno y ofrecerse como interlocutor razonable- -lo ha hecho el frente nacionalista catalán con Ibarreche y lo está haciendo Marruecos con los subsaharianos. Digo yo que los subsaharianos, además de subsaharianos serán otra cosa. La más evidente: negros de África. Y añado, para que no quepan dudas: gente magnífica. Personalmente, me caen mucho mejor que los marroquíes, que los nacionalistas vascos, que los nacionalistas catalanes, que los socialistas y que los de Izquierda Unida. Puede que haya en esto algo de racismo invertido, pero tienen toda mi simpatía. Son valientes, con la valentía de la desesperación. Me enorgullecería tener por compatriotas- -y así espero que sea- -a JON esos seiscientos o setecientos tíos en JUARISTI gráfica expresión de un policía español, que se lanzaron sobre la valla entre el humo, las pelotas de goma y las balas plateadas de los asesinos con uniforme que los ametrallaban por la espalda. Pero están sirviendo a designios ajenos. Por cierto, vieja tradición del Islam árabe la de utilizar a los Zangi (o sea, a los negros de África) como fuerzas de choque. En la Edad Media los encadenaban a postes, para que les resultase imposible retroceder ante el embate de los cristianos. Hoy los azuzan con balas de plata, como a los hombres lobo. Nuestros amigos marroquíes los usan para perforar la frontera de alambre o la frontera líquida, con escalas improvisadas o con balsas neumáticas cosidas a navajazos, y luego tienen el morro de decir que representan para Marruecos un problema mucho más grave que para España. Ya lo suponíamos. Por eso nos los echan encima, para quitarse el problema, no te digo. Y si de paso les comen la moral a los ceutíes y a los melillenses, a los delegados del Gobierno, a los presidentes autonómicos y al propio Rodríguez, miel sobre pastela de pollo magrebí. Escuchando las quejas del pobre Driss Yetú, uno admiraba su contención, porque lo único que le faltó fue llamarles salvajes, y no lo hizo. Oye tú, oh, Yetú: aquí decimos que es de bien nacidos ser agradecidos y en vez de amargas lamentaciones por la situación de la economía marroquí, habría quedado bien una lágrima, aunque fuera una sola y furtiva lágrima, por los cinco subsaharianos intrépidos caídos en el campo del honor, tres en un lado y dos en el otro lado de la muralla de tela metálica. Pero, según Rodríguez, Ceuta no corre peligro de invasión. La avalancha ha sido circunstancial. Cómo se nota que andamos ya metidos en el centenario de Ortega. Claro que sí. Circunstancial. Todo subsahariano es él y su circunstancia. Los marroquíes ya nos van explicando, a su manera, las circunstancias en que cuatro subsaharianos sin otra circunstancia que lo puesto cesaron de ser ellos y sus respectivas circunstancias. Nuestro Hombre sin Atributos deja las explicaciones para luego y pone cara de circunstancias. No es para menos, vistas las circunstancias. Después de que Ibarreche atacara sin éxito la frontera constitucional, los aliados catalanes de Rodríguez se han lanzado en tromba sobre la misma con el refuerzo de CIU. Demasiada circunstancia la de Rodríguez para que cuatro negros de África (además, muertos) y dos ciudades autónomas, antes plazas de soberanía, le quiten el sueño. El género humano, escribió T. S. Eliot, no puede soportar mucha realidad, y si el género humano no puede, Rodríguez mucho menos. El proyecto de constitución catalana aprobado por el Parlament, en cambio, soporta una realidad nacional diferente a la suya propia, la del Val d Aran, o sea que, para los parlamentarios catalanes (con exclusión del PP, como nos recuerda civilizadamente TVE) Cataluña es una nación de naciones. Por su parte, Arán, nombre vasco que significa valle es un valle de valles cuyos habitantes tejen gruesos jerseys de lana cruda, se dedican a la pesca y hablan en gaélico. De no ser así, se sentirían como subpirenaicos arrinconados en un bosque, junto a las frágiles fronteras de España. PALABRAS CRUZADAS ¿Debía recurrir el Gobierno al Ejército en las vallas de Ceuta y Melilla? FRONTERAS AY enfoques distintos. Lo que cree, sin tiempo para matizar, un teniente de infantería suele ser diferente de lo que piensa un columnista, sea de ABC o del Washington Post. A veces la razón está del lado del teniente. Oswald Spengler escribió, hace 80 años, un gran lugar común, toda civilización depende enúltimo término de un pelotón de soldados. La civilización, en efecto, depende a veces de una rápida reacción militar. Depende también de que los criterios del columnista y el teniente se aproximen o al menos no diverjan radicalmente. Somos partidarios de la defensa de las fronteras, como somos partidarios, en último término, quién no, de la ley y el orden. Ley y orDARÍO den junto a 378 elementos más: todos ellos VALCÁRCEL forman la civilización. Desde el plasma sanguíneo al plasma de deuterio, necesario para llegar a la energía de fusión termonuclear, que nos liberará del carbón y del petróleo. Los ejércitos pueden emplearse contra el tsunami o contra el Katrina, pero su razón de ser es la defensa de las fronteras o del orden básico. Francia acaba de dar prueba de decisión y coherencia cuando un buque de pasajeros es ocupado por huelguistas en Córcega. España ha enviado a sus tropas a defender Ceuta y Melilla de una ilegal invasión migratoria: ha hecho lo que debía hacer. La justicia inmanente que pudiera asistir a los subsaharianos figura jerárquicamente detrás del deber de defensa que tiene todo Estado. YA ERA HORA I el Gobierno hubiera escuchado a lo que le podía decir desde hace más de un año cualquier cabo furriel destacado en Melilla, los asaltos masivos de los últimos días no se habrían dado. Ya en agosto de 2004 Luis de Vega publicaba en ABC los primeros reportajes- -con fotografías- -de lo que ahora se ha convertido en la marcha negra La absoluta inoperancia de este Gobierno y la falta de medios para controlar la única frontera que nos queda- -la de Gibraltar es de juguete y las de Francia y Portugal se volatilizaron- -ha hecho que se tenga que llamar a la legión y a los regulares. Sí, hasta ahora no se había recurrido a RAMÓN los regulares de Melilla. El único problePÉREZ- MAURA ma que puede haber es que cuando se llega a esta situación ante la incapacidad para resolver la crisis por los medios adecuados hay que tener claro que el Ejército no acude a la verja para actuar como ONG- -el modelo idóneo de Ejército para este ministro- En medio del buenismo imperante hay que asumir que quizá haya que emplear violencia. En fin, que como gusta decir un columnista de este periódico- -en términos más ofensivos que los míos- -que la legión no está para repartir pan, sino para repartir tortas. U obleas. H S ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate