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ABC SÁBADO 1 10 2005 Los sábados de ABC 99 EL GUINDO MÓNICA F. ACEYTUNO MI CASA DE VILLA CISNEROS odo el verdor que tenía mi casa de Villa Cisneros era el de una palmera. El jardín estaba hecho con cemento y con una tierra que se cubría con la arena del mar o la del desierto, según de dónde viniera el aire. En las pocas fotos que conservo de aquellos días salgo siempre con los ojos muy pequeños, como si me costara abrirlos entre tanta claridad de paredes, arena y cielo. La plaza a la que daba la casa era una superficie delimitada por unos cuantos edificios que se veían como si surgieran de algún espejismo del horizonte, el fuerte o la iglesia toda blanca con una cúpula tan redondeada que se diría que la esculpían a cada rato, mientras pasaban juntos, la arena y el viento. La cocina era la única estancia un poco oscura y por el suelo había cubos llenos de agua, a veces de agua dulce, a veces salada, donde asomaban fuera de su concha los sifones de unas almejas grandes como puños. No recuerdo las carencias ni los inconvenientes que supondría para mis padres vivir en el desierto. Pienso en Villa Cisneros y veo solo el día azul y la palmera y un patio blanco por el que se me cayeron las cuentas de colores de un collar africano. Yo tenía cuatro años. Había otros niños saharauis de mi edad o más pequeños, que llevaban pegados a su cuerpo las mujeres. ¿Qué habrá sido de ellos? De nada sirvió el Comité de Descolonización de la ONU, ni el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya, que aseguró que los vínculos del Sáhara occidental y respectivamente el Reino de Marruecos y el conjunto mauritano no implicaban ni soberanía territorial ni cosoberanía A pesar de lo cual el 16 de octubre de 1975 a las 18: 30 horas el rey Hassan II se dirigió a su pueblo: Querido pueblo, no nos resta más que recuperar nuestro Sáhara, cuyas puertas se nos han abierto legalmente, con la realización de una marcha pacífica, compuesta por 350.000 personas desarmadas, que penetrarán en las tierras del Sur bajo cantos coránicos Treinta años después, lo que queda de España asiste a otra marcha hacia el Norte, mientras sus montes abrasados, sin un plan que proteja y aumente los bosques, se africanizan sin remedio. Todo se va pareciendo, blanco, azul y arena, a mi casa de Villa Cisneros, que se perdió para siempre. T ABC Objetivo: máxima seguridad Casi todas las comunidades autónomas cuentan con una ley de Caza propia y publican anualmente su Orden de Vedas, donde fijan los periodos hábiles de caza, las especies cazables, los procedimientos autorizados y prohibidos, etc. Un comportamiento riguroso y disciplinado en la práctica de la caza contribuye a conservar la naturaleza evitar accidentes, y a que el colectivo de los cazadores pueda gozar del respeto de todos. En este sentido, muchas comunidades añaden a las normas básicas de precaución determinadas medidas de seguridad a la hora de ejercer la práctica de la caza (chaleco reflectante, por ejemplo) algunas de ellas, incluso, recogen estas medidas como obligatorias en su correspondiente Orden Anual de EFE Caza, como es el caso de Castilla y León, entre otras. Con esta finalidad, fomentar el buen comportamiento, mejorar la seguridad y dar a conocer las normas a seguir en esta materia, la Oficina Nacional de la Caza (entidad que aglutina a todos los sectores relacionados con la actividad cinegética para trabajar conjuntamente por la defensa de la caza en España y la conservación de la naturaleza) recoge entre los objetivos previstos para esta campaña el proyecto denominado Comportamiento y Seguridad en la Caza, un importante trabajo con tres objetivos básicos: seguridad en la caza, conservación de la naturaleza y ética del buen cazador. La Oficina Nacional de la Caza (ONC) y la Junta Cazadores a punto de comenzar la temporada ABC de Castilla y León (a través del Servicio de Caza y Pesca, de la Consejería de Medio Ambiente) acaban de lanzar una campaña bajo el lema Practica la caza responsable. Evita accidentes La Junta de Castilla y León y la ONC desarrollan un importante proyecto para fomentar el buen comportamiento y promover la seguridad, durante y después de ejercer la actividad cinegética. Requisitos para poder cazar Estamos ante una actividad perfectamente regulada. Una serie de requisitos pretenden que el cazador que sale al campo tenga la formación y conocimientos suficientes para practicar una caza responsable. Examen de caza: el aspirante a cazador tiene que superar un examen para obtener su primera licencia de caza. Esta prueba viene impuesta en la mayoría de las comunidades autónomas, y versa sobre conocimiento y manejo de armas, ética en la caza, biología de las especies, especies cazables y protegidas, etc... La edad mínima para el examen es de catorce años. Si el cazador va a cazar con armas de fuego (hay modalidades que no las precisan, como la cetrería) necesita licencia de armas, que expide la Dirección General de la Guardia Civil, después de un examen. Además de la licencia de caza y la licencia de armas, el cazador con armas de fuego deberá llevar consigo la documentación del arma, que acredita la propiedad de la misma. Es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil que cubra daños a terceros. La licencia federativa de caza, un documento cuya tenencia no es obligatoria, si bien recomendable, incluye, además de otras ventajas, un seguro de daños propios. El cazador deberá contar también con la autorización del titular del coto y llevar consigo la documentación del perro, en su caso. Si el cazador armado es menor de dieciocho años, deberá de ir acompañado de otro cazador de mayor edad.