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4 Opinión SÁBADO 1 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil AQUEL TRASVASE E ¿ES FIABLE EL PSOE PARA DEFENDER EL ORDEN CONSTITUCIONAL? N este ambiente de alegre federalismo que ha inaugurado el socialismo en Cataluña, es bueno recordar que no hay ningún Estatuto aprobado todavía, que todo Estatuto de autonomía es, al final, una Ley Orgánica del Parlamento nacional y que el Tribunal Constitucional es el único órgano con potestad decisiva para juzgar la constitucionalidad de las leyes. Por tanto, si el Estado mantiene sus instituciones arraigadas en el texto aprobado en 1978, que declara la unidad indivisible de la Nación española, la propuesta aprobada ayer por la Cámara catalana debe estar abocada no ameras modificaciones semánticas, sinoa una transformación radical o a su puro rechazo. Aún queda el Estado, por tanto, pero siempre que el Gobierno esté dispuesto a abanderar la cancelación urgente de este proceso constituyente que Rodríguez Zapatero ha abierto. La petición del PP de tramitar la propuesta catalana como reforma constitucional (lo que hace imprescindible sus votos) o de convocar elecciones para que los ciudadanos se pronuncien sobre el cambio que pretende imponerse, es una manera gráfica de llamar la atención sobre la desconexión entre el Gobierno socialista y la sociedad española en su conjunto. En este sentido, la pregunta acuciante es si el PSOE es fiable como partido dispuesto a defender el orden constitucional agredido por la reforma estatutaria aprobada en Cataluña. La respuesta no está en las manifestaciones de barones socialistas con mucha voz y poco voto en el Congreso. Tampoco en la escasa vieja guardia socialista que aún conserva escaño y sentido común. La respuesta está en si va a mantener o no la estrategia implantada por Zapatero de abrir un proceso neoconstituyente, alimentado por un revisionismo histórico revanchista y basado en pactos de interés con los nacionalistas, cuyo principal fundamento es la aversión común de todos ellos a la derecha. La irracionalidad está colonizando como una epidemia el discurso socialista sobre la realidad nacional de España, pero por ahora puede más el rechazo a coincidir con el PP que la responsabilidad de frenar a todas las fuerzas políticas centrífugas que pilotan la marcha del país a un escenario de disgregación política e institucional. Por eso, Carod- Rovira remachó ayer con sinceridad su alegría al decir que el nuevo Estatuto es un paso hacia el Esta- E do catalán No puede decir otra cosa a la vista de lo bien que le va su proyecto de soberanismo de la mano del PSOE. No son Maragall ni Carod- Rovira quienes tienen que dar cuenta de por qué Cataluña se define como nación- -síntesis de todos los despropósitos- -en una propuesta que enmascara como federal un modelo confederal, que hace más fácil la consecución de la soberanía. Es Zapatero el que debe explicar qué ha hecho para impedirlo, porque lo cierto es que lo que se ha producido es un acuerdo inconstitucional y no la retirada del texto preparado por el tripartito. El dato es incuestionable. En la legislatura de este socialismo tranquilizador, que iba a sosegar la tensión territorial que supuestamente provocó Aznar, dos Parlamentos autonómicos han aprobado por mayoría absoluta sendas propuestas de reforma estatutaria que son declaraciones de soberanía y de derogación constitucional. Y el PSOE no ha sido ajeno a la formación de la masa crítica que ha envalentonado a los nacionalismos. Al contrario, sus propuestas para actualizar el Estado autonómico se basan en el reconocimiento de tantas naciones como pueblos haya allí donde, eso sí, tenga que pactar con nacionalismos. Sin nacionalistas de por medio, el PSOE no tiene problemas con la identidad española. Pero ahí están las ofertas de López en el País Vasco para reformar el Estatuto, bajo la invocación del proyecto nacional vasco o de Touriño, refiriéndose a Galicia como comunidad nacional Su socio, el nacionalista Quintana, apuntaló ayer mismo esta estrategia y exigió a Zapatero que Galicia juegue dentro del Estado en la División de las naciones Ha comenzado la puja en la subasta de naciones. Se ha llegado a esta crisis porque el Gobierno lo ha consentido y porque ha alentado los procesos políticos de disgregación que empiezan a cuajar con formas legislativas. Aún es posible evitar que la Constitución se descoyunte. El PP está legitimado para usar los medios constitucionales a su alcance para que el Estado prevenga daños mayores. Y si- -como Maragall admite- -estamos ante un cambio de modelo, los diputados del PSOE están obligados, con su voto, a hacer oír en el Congreso la voz de la inmensa mayoría de los españoles que siguen confiando en la Constitución. Es el momento, en fin, de demostrar dónde reside la soberanía. L Consejo de Ministros aprobó ayer trasvasar 39 hectómetros cúbicos de la cuenca del Tajo al Segura para el periodo de octubre a diciembre. La decisión ha encendido la indignación en Murcia, Alicante y Almería pues la cifra no contempla ceder ni una gota de agua para el regadío cuando la agricultura es un sector preferente en esas regiones. Sólo se trasvasa agua para consumo humano, lo que probablemente aboque a la ruina a decenas de miles de agricultores. De nuevo, en este contexto de sequía, aparece, como un error sin matices, la derogación del trasvase del Ebro y la ausencia de una alternativa viable. La ruptura del principio de solidaridad que se fraguó con esa decisión tiene bastante que ver con las cainitas disputas actuales, no exentas quizás de favoritismos políticos por parte del Gobierno a la hora del reparto de un bien tan escaso. Cristina Narbona ROBER SOLSONA AHORA SÍ HAY MEDIOS H A DIETA DE INVERSIÓN EXTERIOR SPAÑAinteresa cada año menosa los inversores multinacionales. No es una buena noticia, revela deficiencias que pasan factura al crecimiento y a la prosperidad, que restan potencial. Los datos de inversión extranjera directa facilitados por la ONU colocan a la economía española entre las que sufren caídas más apreciables; hasta el 36 por cientoen 2004 respecto al año anterior. Es el tercer año consecutivo con un desplome, que coincide con la tendencia de los países más industrializados, pero que aquí es mucho más aguda. Durante el último tercio de siglo la inversión exterior fue uno de los activos y motores de la economía española; por esa vía se recibió ahorro y, sobre todo, innovación y trasferencia tecnológica, imprescindiblespara un crecimiento sostenido. El flujo no iba a ser eterno, más aun cuando los países emergentes, especialmente los asiáticos, asumen el papel de factorías globales. No sorprende que sea China el nuevo destino preferente: hacia ese país se dirigieron en 2004 más del 10 por ciento de los 650.000 millones de dólares de inversión A tenido que morir una decena de inmigrantes ilegales y saltado la valla centenares de subsaharianos para que Marruecos se decida a impedir los campamentos de la vergüenza donde se congregan las multitudes a la espera de dar el salto hacia España. Pero debe perseverar en este empeño para hacer creíble su hasta ahora inexistente compromiso en la tarea de salvaguardar el orden en su lado del vallado y evitar las avalanchas. El despliegue policial ayer exhibido deja en evidencia la teoría de la falta de medios que ha venido alegando para enmascarar su indolencia. La duración de la vigilancia se prevé larga y es de esperar que el acoso de las fuerzas marroquíes no se quede en meras operaciones cosméticas con las que salvar la indecorosa apatía que han mostrado tradicionalmente. E extranjera materializados ese ejercicio. A España llegaron poco más de 18.600 millones de dólares (3 por ciento del flujo mundial) que otorgan el 9 puesto receptor del mundo. El protagonismo español en el otro lado del balance, como inversor internacional, es creciente, hasta triplicar la cifra de inversión recibida. Ese desequilibrio explica una parte del déficit de pagos y advierte delas consecuencias de la constante pérdida de competitividad de la economía española. Para este año los datos presentan un sesgo semejante y a peor. Lo inquietante es que la merma de competitividad, tal y como pone en evidencia el diferencial de IPC respecto a las demás economías, es crónica sin que se ponga remedio ni se adopten medidas. Las señales rojas están encendidas pero los grupos dirigentes andan con otras distracciones. El euro sirve de estabilizador, de paliativo de los efectos de desequilibrios crónicos de la economía. Pero no remedia el mal. Por eso hay que evitar ese síndrome de ciudad alegre y confiada antes de pasar el punto de irreversibilidad del proceso. SIMBÓLICO DRESDE Á NGELA Merkel y Gerhard Schröder han decidido echar el resto en la recta final de las aplazadas elecciones de Dresde, que mañana se celebran. Este distrito elige tres diputados, los mismos por los que los democristianos aventajan a los socialdemócratas en el Parlamento que salió de los comicios del 18 de septiembre. Como no es probable que haya vuelco (las expectativas de voto parecen parejas) el afán que demuestran los candidatos tiene más que ver con los ánimos y fuerza con que, a partir del lunes, retomarán las negociaciones para llegar a la cancillería. Ayuna de certidumbres, Alemania se aferra ya a lo simbólico.