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ABC VIERNES 30 9 2005 Espectáculos 71 VIERNES DE ESTRENO Huellas en la nieve una reflexión sobre la violencia y la compasión Touceda estrena su segundo corto, que se enmarca en una trilogía sobre la pérdida de la inocencia b El director y guionista está estudiando varios proyectos para debutar en el largometraje, que compagina con la creación del tercer título de su trilogía S. G. MADRID. Pedro Touceda acaba de estrenar su segundo corto, Huellas en la nieve segundo título de una trilogía que tiene como tema central la pérdida de la inocencia, aunque ambas historias se pueden ver de manera independiente matiza. Para escribir estas historias, el director y guionista confiesa haberse nutrido de los cuentos y tradiciones que le narraron en su infancia sus abuelos en Asturias. Historias que le han servido, años después, como base para escribir relatos cortos, algunos de los cuales ha trasladado a la pantalla grande, de momento, en formato de cortometraje. El éxito cosechado por su anterior trabajo, El descampado ha contribuido a allanar el camino para éste segundo corto que ahora ve la luz, y que ya ha logrado una mención especial en el Festival de proyectos de cortometrajes de Medina del Campo. Mi intención es que existiera entre ambas películas algunos pasadizos secretos que se comunicaran entre sí, pero sobre todo, lo que tienen en común es que exploran la pérdida de la inocencia, aunque los guiones son completamente diferentes Un tema muy presente en las dos cintas es el de la muerte, aunque enfocado desde distintas perspectivas. En mis películas no me gusta centrarme en un único tema sino aportar sugerencias que lleven al público a percibir determinadas sensaciones. Y sí es cierto que la muerte sobrevuela ambas como algo inquietante que nos acecha, que nos obliga, de manera inconsciente, a actuar en función de esa presencia Si bien en el primer título la muerte llegaba de manera accidental, en Huellas en la nieve lo hace como consecuencia de una violencia incontrolada (un grupo de cazadores intentan ahorcar a un galgo cuando unos niños lo presencian accidentalmente y deciden impedírselo, desencadenando un cruento enfrentamiento) Pedro Touceda cionario que ha habido en la historia del hombre. Y lo que creo que nos diferencia de nuestros antepasados. En Huellas en la nieve además de algunos cuentos y leyendas que escuchó Touceda en Asturias, de boca de su tío- abuelo, cuando era niño, convergen experiencias vividas en primera persona, como el día en que vio con sus propios ojos como un perro iba a ser ahorcado, y cómo uno de sus amigos intervino para salvarle la vida. No he querido ser reivindicativo- -afirma- -pero sí demostrar una realidad que existe y que se salda con la muerte de miles de perros al acabar la temporada de caza para no pagar su manutención Mientras el rodaje de su primer corto no presentó grandes dificultades, Hue- ÁNGEL DE ANTONIO Pugna entre compasión y violencia Huellas en la nieve es un cuento sobre la condición humana, y muestra la eterna pugna que tiene el género humano entre la compasión y la violencia Para Touceda la violencia es lo que más subraya la parte animal que tenemos, y de la que es muy difícil desprendernos. La tenemos mucho más presente de lo que creemos. Y funciona como una bola de nieve: muy difícil de controlar cuando aparece y que va a más Sin embargo, existe un punto de diferenciación entre hombres y bestias: la compasión. Ése es el contrapunto en la película. El sentimiento de la compasión es quizá el sentimiento más revolu- llas en la nieve que ha contado con el apoyo del Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid, se ha tenido que enfrentar a las dificultades meteorológicas, a lo que se han sumado las de trabajar con niños y con animales. Sin embargo, Touceda subraya la extraordinaria colaboración con el reparto de actores- -Manuel Morón, Manolo Caro, Manuel Gancedo, Raúl G. Forneiro, Daniel Esparza- algunos de los cuales ya trabajaron con él en El descampado Entre sus próximos proyectos, apunta el rodaje del título que cerrará esta trilogía y el debut en el largometraje: Varios productores me han pedido un proyecto. Aunque todavía no hay nada concreto El tema sí lo tiene claro: El sentimiento de culpa Aúpa Etxebeste! Working Class Paradise now Y vivan las kokotxas! España, 2005 Director: Telmo Esnal y Asier Altuna Intérpretes: Ramón Aguirre, Elena Irureta, Paco Sagarzazu JAVIER CORTIJO Falso documentalismo España, 2005 Director: Xavier Berraondo Intérpretes: Carles Heredia, Alejandra Navas, María Stancheva F. M. B. La lógica del kamikaze Palestina, Holanda, Alemania, Francia, 2005 Director: Hany Abu- Assad Intérpretes: Director: Intérpretes: Kais Nashef, Ali Suliman, Lubna Azabal ANTONIO WEINRICHTER xceptuando Vaya semanita y el plan Ibarretxe, no había muchas muestras de vida humorística inteligente en el País Vasco. Por eso esta jaleadora película, que nada sorprendentemente se alzó con el Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián, tiene visos de revelación. Incluso de derrumbamientos de tontos tópicos, como ese arranque demostrativo de que en las tabernas profundas y euskadi- parlantes también se cuentan chistes de toros. Porque sí, a pesar del título, Aupa Etxebeste! tiene el vasco como lengua vernácula, lo que le da otra dimensión, digamos directa y aizkolari, al cantarín género de la comedia. A pesar del gran trabajo de los actores, desde Ramón Agirre a Elena Irureta, pasando por Paco Sagarzazu, tronchante y guachero tiranuelo de La gran aventura de Mortadelo y Filemón la anécdota inicial se resiente del estiramiento. E oody Allen demostró con Zelig que el falso documental puede ascender a la categoría de obra maestra. Xavier Berraondo intenta ir más lejos y muestra las entretelas de lo que pretende ser el mejor ejemplo de periodismo sensacionalista, un trabajo amañado sobre el hipotético último parado español, un pobre hombre boicoteado por un ecosistema eco de económico) que lo necesita para mantener su frágil equilibrio. La idea es casi brillante, apuntalada por sus sanos ataques contra la televisión, los políticos y unos pocos blancos fáciles más. Pero Berraondo, mejor cámara que director o que guionista, se dispersa en la historia y falla en el relato periodístico, además de confundir espontaneidad con dejadez formal. Pese a todo, el intento es meritorio y sus intérpretes, sobre todo los tres principales, hacen verosímiles sus papeles. W U n principio no escrito del realismo cinematográfico es que ante una realidad demasiado fuerte y poliédrica es mejor recurrir al documental que a la ficción. En franco desafío a este principio, el director Hany Abu- Assad, un árabe- israelí que prefiere considerarse palestino, ha ficcionado la terrible realidad de algunos paisanos suyos del otro lado que cruzan la frontera convertidos en bombas humanas para sembrar la destrucción en Israel. Abu- Assad complica la ecuación haciendo que uno de los dos suicidas se sienta atraído por una mujer que es hija (descreída) de un mártir de la causa y tenga, además, una madre con cara de heroína trágica. Al acabar la película uno sigue sin entender la lógica del kamikaze y piensa que sus (sin) razones se han explicado mejor en documentales como Checkpoint pero aprecia la osadía del director por meterse en este berenjenal.