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ABC JUEVES 29 9 2005 33 El conductor del coche en que murieron cinco ecuatorianos da positivo en la prueba de alcoholemia Ruiz- Gallardón inaugura el enlace de la A- 2, primera obra terminada en la reforma de la M- 30 no derrochan agua, pero sí necesitan más recursos y nuevas infraestructuras, que no crecen desde la década de los 70. Mientras se ponen en marcha las restricciones, que aún no afectan al consumo doméstico, la falta de precipitaciones reduce peligrosamente el nivel de los embalses. Las esperadas lluvias de septiembre no se han producido y la capacidad de los pantanos madrileños nada tiene que ver con los índices alcanzados un año antes. Si en 2004 se situaban a un 66 por ciento de su capacidad, ahora apenas alcanzan un 37 por ciento. Entre los cuatro años más secos del último siglo en la región La sequía que lentamente vacía nuestros embalses sitúa este año entre los cuatro más secos de los últimos cien años. Así figura en la serie histórica que maneja el Canal de Isabel II y que no encuentra precedentes a esta situación desde hace más de una década. Actualmente, la región vive de las reservas de agua embalsada en 2004. Desde entonces, la situación hidrológica ha dado un giro de 180 grados. Los embalses, en aquella ocasión, se llenaron prácticamente en su totalidad, que se estima en 946 millones de metros cúbicos. Además, según la compañía, no sólo se llenaron los pantanos, sino que fue necesario realizar vertidos de agua, dada la imposibilidad de retenerla. En total, 300 millones de metros cúbicos que se vertieron de forma escalonada, para no causar inundaciones aguas abajo. Esa situación, sin embargo, no volverá a repetirse, al menos este año. De momento, las previsiones meteorológicas no anuncian precipitaciones y la puesta en servicio de los pozos subterráneos no ha solucionado la situación. El Canal descarta de momento activar el nivel 2 de emergencia para casos de sequía grave La Comunidad de Madrid nunca ha llegado a ese extremo, que obliga a reducir el consumo un 26 por ciento, a rebajar la presión de los grifos y a realizar restricciones puntuales. Abastecer un año De momento, los responsables del Canal de Isabel II pintan un panorama poco optimista, al asegurar que las reservas, en caso de que no llueva con abundancia, sólo nos permitirán abastecernos sin cortes graves durante un año. Todo estos cálculos se hacen, además, basándose en un consumo responsable la única alternativa posible para frenar la caída en picado de las reservas. Según fuentes del Canal de Isabel II, esta premisa se está cumpliendo en la región, que ha reducido un 11 por ciento el consumo de agua previsto durante los meses de julio y agosto. En septiembre, aseguran, la tendencia sigue siendo la misma. Precisamente para evitar el despilfarro y concienciar a da segundo que van a parar al embalse de Valmayor, y de ahí al abastecimiento de la región. El siguiente paso fue buscar agua en el subsuelo. Para ello, se pusieron en marcha los campos de pozos de agua subterránea, unas perforaciones en el terreno que pueden alcanzar los 700 metros de profundidad. De este modo, el líquido pasa a los depósitos de la compañía, las plantas de tratamiento y la red de distribución. Estos campos se encuentran diseminados por toda la región, especialmente en el tercio central, en la zona de El Pardo, Majadahonda y Boadilla, aunque también se pueden localizar algunos en Batres y junto a la carretera de Alcobendas. Calidad óptima del agua En cuanto a la calidad del agua suministrada, desde el Canal insisten en que, a pesar de la sequía, el líquido se sigue ofreciendo en estado óptimo Según los datos que maneja la compañía, los nueve laboratorios y las treinta estaciones de vigilancia automática del Canal llevan a cabo cada día una media de 7.154 análisis del agua que se suministra. Esto significa que cada doce segundos se realiza un análisis para chequear el buen estado del agua. La temperatura también se mide continuamente y puede pasar de los 8,2 grados de media en enero a los 16 en pleno mes de agosto. Una Oficina de la Sequía coordinará las actuaciones, gestionará los avisos a la población y hará un seguimiento del consumo los usuarios, la compañía puso en marcha una campaña informativa a principios de verano. Antes ya se habían activado otros mecanismos preventivos para mantener las reservas. El primero de ellos fue bombear agua desde el río Alberche, una alternativa que permite bombear cinco metros cúbicos de agua ca-