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ABC JUEVES 29 9 2005 11 Rodríguez Zapatero dice a ETA que dará los pasos necesarios si ella da el paso definitivo Comienzan las restricciones de agua en Madrid en el más seco de los últimos 120 años Maragall pacta con CiU no aprovechar el tirón del Estatuto para disolver A cambio, el PSC tendrá la última palabra para retirar el proyecto de las Cortes acuerda con los líderes catalanes que los partidos que aprueben el Estatuto actuarán en bloque durante su trámite parlamentario en las Cortes IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, se comprometió ayer formalmente a no convocar elecciones anticipadas tras la aprobación del Estatuto. O lo que es lo mismo, aceptó la exigencia convergente de no aprovechar el indudable éxito político que supondría en su haber la aprobación de la reforma para conseguir una mayoría parlamentaria en Cataluña que hasta ahora le ha sido vetada. La renuncia forma parte de una de las exigencias esgrimidas la semana pasada durante las negociaciones bilaterales entre Maragall y el líder de CiU, Artur Mas, que ayer se oficializó en la última cumbre del Estatuto ante el resto de los grupos parlamentarios. El presidente convocó a los líderes de todos los partidos catalanes con representación parlamentaria hora y media antes de que comenzara el debate plenario del nuevo Estatuto de Autonomía para presentarles un documento de cinco puntos en el que sintetizó sus últimos esfuerzos para desbloquear la negociación estatutaria con Convergència. Un texto que hará recaer sobre los partidos toda la responsabilidad del éxito o el fracaso del Estatuto, lo que molestó enormemente a Artur Mas, quien inmediatamente recordó a Maragall su propia responsabilidad como presidente de la Generalitat. El documento, aceptado por Mas, Manuela de Madre (PSC) Josep Lluís Carod- Rovira (ERC) Josep Piqué (PP) y Joan Saura (ICV- EUiA) incluye también la exigencia socialista de b El presidente El tripartito impone la educación laica El tripartito impuso ayer, con los votos en contra de CiU y PP, que el Estatuto garantice que la enseñanza pública que se imparta en Cataluña sea laica, a fin de no discriminar a los alumnos por sus creencias religiosas. La aprobación del artículo en el que se garantiza el carácter laico de la escuela pública llevó a CiU a rechazar todo el Título I de Derechos y Deberes del Estatuto, extremo al que no había llegado momentos antes con el Título Preliminar pese a estar en desacuerdo con la formulación final sobre los derechos históricos pactada también por el tripartito. Tanto CiU como el PPC rechazan el carácter laico de la enseñanza pública, al interpretar que fija en el Estatuto un modelo concreto de sociedad y que podría excluir del sistema público a las escuelas concertadas de carácter confesional. YOLANDA CARDO el principal escollo de la negociación estatutaria: el modelo de financiación. En este sentido, el presidente catalán señala que la financiación, que se ha convertido en el punto de más difícil acuerdo no debería implicar el montante sino que el texto debe establecer el cómo pero no el cuánto El documento de Maragall reclama además prudencia para reformar un Estatuto que nos ha dado el primer cuarto de siglo en paz, progreso y libertad de la España y la Cataluña modernas Una prudencia que no se aplica el presidente catalán cuando se refiere a la reforma de la Constitución que considera totalmente necesaria Maragall reconoce, eso sí, las dificultades objetivas de ese deseo al apuntar que el consenso español para hacerlo no ha llegado al grado de madurez del consenso catalán para reformar el Estatuto CiU marca los tiempos El líder de CiU no se mostró mucho más explícito sobre el gesto de acercamiento que el propio Mas anunció el día anterior para aproximar posturas en materia de financiación. Artur Mas anunció retoques en su propuesta de financiación autonómica para acercarse al tripartito, pero mantuvo el tira y afloja constante de los últimos días al posponer su presentación hasta hoy. De hecho, los nacionalistas esperaban ayer una llamada del tripartito tras el anuncio hecho por Mas a primera hora de la mañana. Ante el malestar de CiU, Manuela de Madre (PSC) hizo un amago de pedir personalmente el texto a los nacionalistas, quienes al parecer, quieren forzar una nueva reunión Maragall- Mas para negociar. El presidente de CiU dejó claro que los retoques en ningún caso cuestionarán el fondo de su concierto solidario, que los socialistas catalanes dicen que no aceptarán. bierno de Cataluña. Con las últimas esperanzas puestas en que a CiU le pueda el miedo escénico a quedar aislados y cogidos del brazo del PP Maragall cerró por la mañana un pacto con todos los portavoces parlamentarios que sólo tendrá validez si la reforma cosecha mañana un mínimo de noventa votos. El acuerdo implica que- -como reclamaba CiU- -no habrá elecciones hasta que hayan pasado al menos seis meses de la aprobación del nuevo Estatuto en referéndum. A cambio de esta cesión, el PSC logró reservarse la última palabra para retirar la reforma del Congreso si es objeto de recorte ya que el pacto es que tal decisión no se pueda adoptar por una mayoría inferior a los dos tercios que requiere su aprobación en el Parlamento catalán, con lo que los socialistas se blindan ante una hipotética pinza entre CiU y ERC si se planteara tal escenario. que el texto aprobado en Cataluña no se pueda retirar de las Cortes si no es con una mayoría de dos tercios. De este modo, los socialistas evitan el peligro de una nueva alianza CiU- ERC durante el trámite en las Cortes para retirar el Estatuto ante un recorte sustancial del texto aprobado en Cataluña. Los nacionalistas reclamaban la mayoría de dos tercios para aceptar cualquier enmienda de peso el texto original pero una mayoría simple para retirar el texto, lo que les hubiera permitido pactar esa retirada con Esquerra. Maragall no obvió en su propuesta