Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 27 9 2005 Opinión 5 MEDITACIONES LA PROFECÍA R AJOY cree que el Parlament dirá sí al Estatuto catalán y que luego, cuando toque, el Congreso frenará en seco la reforma. Sostiene el presidente del PP que Zapatero y Mas lo tienen todo atado y bien atado ¿habrá contrapartidas? en función de una estrategia conjunta. Tal vez (es sólo una hipótesis de trabajo) la información privilegiada de la que dispone Rajoy provenga de Piqué, que a su vez podría beber de las fuentes de Montilla, a pachas con las terminales del Imperio, según subrayan maliciosamente los enemigos del presidente del PP catalán. O sea, que Rajoy podría haber comprado mercancía averiada. A los más cautos del partido, la profecía de Rajoy les pareció demasiado arriesgada, sobre todo porque lo que pueda pasar depende de otras derivadas transversales (véase una eventual tregua de ETA) MARCO AURELIO LEER Y PENSAR GISCARD EN EL KARAOKE QUINCE DÍAS EN LAS SOLEDADES AMERICANAS DE ALEXIS DE TOCQUEVILLE Ediciones Barataria Barcelona, 2005 126 páginas 11,50 euros Nuevo mundo En abril de 1831, Tocqueville emprendió un viaje a Estados Unidos para estudiar su sistema penitenciario. De él nació La democracia en América, obra en la que su genio analiza las tendencias tiránicas del imperio de la opinión pública y los peligros que acarrea el predominio de la igualdad sobre la libertad. Este breve texto recoge las notas de quince días en el límite de la civilización europea. Es un excelente ejemplo de la narrativa de viajes, unos apuntes de extraordinaria belleza que nos muestran la existencia de una única sociedad bajo la aparente diversidad de los pioneros, y que contienen una evocación de la destrucción de la naturaleza y el avance imparable de la civilización. Lo que confiere una sobrecogedora belleza a los paisajes solitarios americanos es la certeza de un cambio próximo e inevitable. Asistimos a una peripecia vital que atisba los perfiles de un nuevo mundo que vendrá presidido, para bien y para mal, por la igualación de las condiciones. Impresiones de un viaje que nos legó una de las más lúcidas visiones sobre nuestro tiempo. IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA L parte meteorológico de la Unión Europea abunda en graves nubosidades. Nubes aciagas del terrorismo islamista. Nubarrón del Tratado Constitucional. Frente tormentoso de China. Vientos racheados que procederán de Turquía. Lluvias de la irresolución económica. Incertidumbre barométrica en el atlantismo. Los satélites retratan espectacularmente esa amenaza de inestabilidad para el experimento institucional más curioso de todos los tiempos, concebido fundamentalmente para generar estabilidad. Con este mapa meteorológico, Giscard D Estaing agarra el micrófono del karaoke y critica la presidencia semestral británica. Uno hubiera supuesto que, después del no francés y holandés al Tratado constitucional, Giscard optaría por hacer voto de silencio y olvidarse de sí mismo en una celda de la Trapa. En Lisboa, en el reciente encuentro del European ideas network -foro de ideas del centro- derecha europeo- VALENTÍ había quien todavía pensaba en salvar PUIG el Tratado constitucional por partes. En eso está por ahora la CDU alemana, como Zapatero. Otros, como Durao Barroso o Aznar, confirman que el Tratado se acabó. A pesar de las mil invocaciones, no se ve que el empeño del reformismo económico para la Unión Europea tenga futuro de hoy para mañana. Las inercias son de consistencia callosa, con elementos de herrumbre mineral. La fatiga de Europa impide incluso avanzar en la mínima desregulación. Los grandes dossiers están en vía muerta. La propensión a mirar para otro lado se mantiene ante el terrorismo islamista. Ya se ha hecho costumbre evocar la Agenda de Lisboa 2000 con pura nostalgia. El caso alemán, lógicamente, condensa ahora mismo todas las especulaciones, despejada ya la incógnita de una Polonia en la que la coalición de centro- derecha gobernará con un 10 por ciento de paro. Indagar la razón por la que Angela Merkel no consiguió los resultados que se esperaban conduce los análisis a la cuestión cru- E cial: qué ideas- fuerza necesita exponer el centro- derecha y cómo presentárselas al electorado, especialmente a los nuevos electores. En el caso de la campaña electoral de Angela Merkel se habla mucho de imprecisión programática de falta de visión. Esa es otra faceta de la cuestión: si les corresponde a los políticos liderar o representar consensos políticos existentes haciéndolo mejor que los demás partidos o si deben sobre todo imponer un argumento intelectual y concentrarse en su consistencia. Lo cierto es que pragmatismo y visión, estrategia y convicciones, no son antítesis: los mejores líderes políticos han sabido dosificar estos elementos, alcanzar el poder y gobernar buscando soluciones. En un artículo titulado La muerte de la política se pregunta Melanie Phillips en el Daily Mail por qué en el caso británico se ha llegado a una situación en la que toda una clase política no tiene nada que decir que sea coherente, distintivo, útil o inspirador. Una de las respuestas es que los tres partidos británicos están encallados en políticas del pasado, mientras que el mundo ha cambiado profundamente a su alrededor: han perdido sus identidades en un universo en el que las viejas certidumbres han sido quebradas y las divisiones en el paisaje político son otras. Juncker, primer ministro luxemburgués, dijo hace poco: Todos sabemos lo que hay que hacer. El problema es ganar elecciones después de haberlo hecho Pero, ¿de verdad saben los tories británicos o la CDU alemana lo que hay que hacer? Existen además fracturas notorias en el seno del centro- derecha. En el caso del recurso contra el matrimonio homosexual, Rajoy parece haber solventado el asunto con pocas disensiones, pero no está garantizado que el PP no exteriorice tensiones posteriores. Preguntarse si el reformismo liberal- conservador tiene opciones en la Unión Europea quizás corresponda a una fase de transición política y de crisis institucional, pero incluso con la mejor de las intenciones cuesta disimular que el debilitamiento también es moral. Cuando fracasan las élites se impone el reality show vpuig abc. es