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4 Opinión MARTES 27 9 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ARON COMO EJEMPLO TRO discurso de amplio espectro el que ayer pronunció Mariano Rajoy en FAES durante la presentación del libro Raymond Aron: un liberal resistente Puntadas, todas con fino hilo, para subrayar la lucidez intelectual del pensador francés como ejemplo para quienes desde la desorientación y la obsesión por el compromiso mal entendido- -eso que algunos llaman talante- -pretenden anestesiar a sus sociedades frente a nuestros más graves enemigos Balas dialécticas, envueltas en papel celofán, que Mariano Rajoy lanza con acuse de recibo a la política exterior del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Puño de hierro en guante de seda el que exhibió el presidente del PP en la mismísima casa de José María Aznar, que hizo de gentil anfitrión. Como en los viejos tiempos. O CONDENAS MENORES PARA AL QAIDA L A Audiencia Nacional ha dictado sentencia de condena contra la mayoría de los acusados en el juicio contra la organización de Al Qaida en España, pero la entidad de las penas- -considerablemente inferiores a las solicitadas por la Fiscalía- -y algunas de las consideraciones que contiene la resolución merecen una reflexión serena, al tratarse de la primera decisión judicial en Europa que aborda el enjuiciamiento de toda una organización local de la red Al Qaida, con una relación inicialmente directa con los atentados del 11- S. La sentencia se ha hecho pública el mismo día en que las autoridades francesas ejecutaban una redada de presuntos terroristas islámicos, integrados en el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, organización terrorista que actúa como filial de Al Qaida en Argelia, pero con una importante presencia en Francia, donde planificaban la comisión de atentados. También ha coincidido el fallo judicial con otra operación similar desarrollada en Italia, donde las fuerzas policiales han detenido a presuntos terroristas, algunos ya en prisión, de los que se sospecha que habrían financiado, entre otros actos criminales, el atentado frustrado contra la Audiencia Nacional. Estas operaciones policiales demuestran que el terrorismo islamista tiene asumida una estrategia global, cuyos objetivos están definidos por su odio a las democracias occidentales y no por concretas posiciones de uno u otro Estado ante las guerras de Irak o Afganistán. En este contexto, la sentencia de la Audiencia Nacional representaba un precedente muy importante para la acción judicial internacional contrael terrorismointegrista islámico y algunas expectativas pueden verse rebajadas a la vista del resultado. Las consecuencias reales del fallo van a obligara revisar los planteamientos de la lucha contra esta modalidad terrorista internacional. La sentencia contiene penas de cárcel para la mayoría de los acusados, pero muy inferiores a las que había solicitado el Ministerio Fiscal para algunos de ellos. Por ejemplo, el Ministerio Público solicitó para Abu Dahdah, cabecilla del grupo terrorista, una condena a 74.337 años de prisión, como cooperador necesario de los atentados del 11- S en Nueva York y Washington. Finalmente, el Tribunal lo ha condenado sólo a veintisiete años por integración en banda armada, en grado de promotor o director, y por conspiración para cometer atentado terrorista. Por su parte, el periodista Taysir Alony también ha sido condenado a siete años de prisión por un delito de colaboración con banda armada. La disparidad de criterio entre el Ministerio Fiscal y la Sala juzgadora es un serio motivo de preocupación, porque la amenaza terrorista islámica sigue viva, dentro y fuera de nuestro país, y es precisa una actuación con criterios comunes entre jueces y fiscales sobre la naturaleza de estas organizaciones criminales. Es importante, en todo caso, que la sentencia reconozca la existencia de terrorismo en conductas no violentas en sí mismas y en las que no se hace uso de armas. Si se hubiera impuesto otro criterio (como el de la sentencia en el caso Jarrai) el daño operativo a la lucha antiterrorista habría sido incalculable, además de constituir un error de apreciación, pues si Al Qaida representa tanto peligro es porque ha sabido industrializar el terrorismo y diversificar todas las actividades que acaban confluyendo en el acto terrorista violento. Quizás, una de las claves de las bajas condenas impuestas, en comparación con las que pedía el fiscal, resida en la desconcentración de responsabilidades que practican estas organizaciones terroristas, de forma que impiden acumular sobre un mismo acusado diversos cargos criminales y pruebas directas de todos ellos. No es extraño, por tanto, que la sentencia, extensa, motivada y detallada, utilice en varias ocasiones la valoración de indicios. Más preocupante es volver a constatar los enormes riesgos procesales que entrañan estos macroprocesos en relación con diligencias de investigación tan sensibles y necesarias como las escuchas telefónicas, a las que la Sala dedica un severo juicio del que no sale bien parada la instrucción dirigida por el juez Garzón. El Estado de Derecho tiene sus reglas indeclinables y no todo vale para condenar, pero también es preciso analizar los fallos cometidos en esta investigación para no repetirlos en el futuro. En todo caso, la justicia española asumió una importante responsabilidad- -iniciar la persecución judicial contra Al Qaida- -que ha sabido atender con una difícil sentencia a la que aún le queda la posibilidad de ser revisada por el Supremo. Mariano Rajoy AFP JÚBILO Y CAUTELA A comisión internacional que preside el general canadiense John de Chastelain confirmó ayer el desarme del Ejército Republicano Irlandés (IRA) que el pasado mes de julio anunció el fin de la lucha armada tras treinta años de violencia. Satisfacción y cautela ante la destrucción efectiva de los arsenales terroristas, que algunos, interesadamente, pretenden utilizar para arrimar el agua a su molino. Tanto se ha hablado del ejemplo irlandés que a la hora de hacer extrapolaciones, siempre peligrosas, convendría no rentabilizar en clave interna el proceso de pacificación de Irlanda del Norte, porque, en todo caso, la historia de lo ocurrido allí obliga a extremar la prudencia y a poner sordina al optimismo de quienes aquí establecen arriesgadas semejanzas. L RETÓRICA PARA EL DESARROLLO L OS planteamientos del Gobierno socialista en materia de ayuda al desarrollo no han logrado convencer a las ONG. En efecto, las cifras reales no encajan con la retórica al uso sobre la alianza de civilizaciones y los buenos deseos chocan con la fría objetividad de los Presupuestos, aunque ahora la cooperación internacional aparezca de forma expresa en la denominación del Ministerio competente (Asuntos Exteriores y Cooperación) En rigor, Zapatero ha presentado datos que no se corresponden con la realidad, como refleja la información que hoy publica ABC. En este momento, España se sitúa en el puesto decimocuarto entre los países que más aportan en concepto de ayuda al desarrollo. Aunque se cumpla el objetivo de alcanzar el año próximo el 0,35 del PIB, e incluso el de llegar al 0,5 en 2008, estaríamos lejos todavía del primer puesto en la relación que encabezan Noruega, Luxemburgo y Dinamarca. A día de hoy, seis países superan ya ese 0,5, y es destacable el esfuerzo que algunos otros, como Portugal, están realizando en los últimos tiempos. El Gobierno matiza ahora las palabras de su presidente y habla de situarse entre los prime- ros resulta, sin embargo, que- -con las cifras en la mano- -tampoco se llegaría a ese segundo nivel. Por lo demás, no debe ocultarse que se trata de un compromiso contraído por España ante la comunidad internacional en la etapa del PP y que ya el programa electoral del PSOE instaba a su cumplimiento mucho antes de que el Ejecutivo adornara su discurso con llamadas a la solidaridad y a la justicia universal. La reciente cumbre de la ONU no ha respondido a las expectativas en esta materia fundamental para paliar la creciente desigualdad entre países con muy diferente nivel de desarrollo. He aquí el reto más importante que debe afrontar el siglo XXI, con independencia de civilizaciones o de ideologías. No obstante, en Nueva York se han escuchado una vez más palabras ampulosas que sólo sirven para ocultar la ausencia de un compromiso firme. La promesa de Zapatero debe traducirse en hechos reales, negro sobre blanco en las cuentas de los Presupuestos Generales, para no quedarse en un mero formalismo y generar ilusiones sin fundamento. EL TERROR, VIGILADO E L ministro galo del Interior, Nicolas Sarkozy, presentó ayer un proyecto de ley antiterrorista que prevé medidas extraordinarias para evitar la actividad de los radicales islámicos en suelo francés. Vídeo- vigilancia, aumento de las penas, control de viajes y comunicaciones y pérdida de la nacionalidad son algunas de las recetas elaboradas por el departamento de Nicolas Sarkozy, que no ha dudado en seguir el reciente ejemplo británico y achicar espacios para que los terroristas reduzcan su margen de maniobra en un país que- -como confirma la operación de ayer contra activistas del GSPC- -sigue, como el resto de Occidente, en el punto de mira.