Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 26 9 2005 Cultura 53 Museos F. de Música Contemporánea de Alicante El Tate Britain veta una obra para no ofender a los musulmanes El prestigioso museo londinense Tate ha vetado la exposición de una obra consistente en una alargada lámina de cristal en la que se incrustan copias del Corán, la Biblia y el Talmud para evitar herir la sensibilidad de la comunidad musulmana tras los atentados del 7 de julio. Esta decisión ha suscitado una enorme polémica sobre la libertad de expresión. Ciencia y Música en Orlando Furioso El sábado tuvo lugar en la Lonja del Pescado de Alicante el estreno de Orlando furioso inspirado en el texto homónimo de Ariosto. Una pieza para cuarteto de cuerda, tambor y soprano, creada y dirigida por Roland Olberter, colaborador de la Fura dels Baus. La particularidad de esta orquesta es estar formada por cinco máquinas sonoras (instrumentos electroacústicos con cuerdas) accionados por un ordenador. La parte humana sobre la escena la porta la soprano Claudia Schneider, que interpreta la música de Michael Gross sobre un libreto de Burkhart Kroeber. Marlango regresa con una nueva ración de sonido aterciopelado PABLO MARTÍNEZ PITA MADRID. Hay gente con suerte. Y sin duda, Leonor Watling, Alejandro Pelayo y Óscar Ybarra la tienen. Un día decidieron dar juntos rienda suelta a cierta imperiosa necesidad que les quemaba dentro, y no sólo pudieron darse el gusto de llevar su sueño a la realidad, sino que la respuesta del público fue gratamente inesperada: Somos superprivilegiados- -explica Leonor- porque hay un montón de bandas y músicos que quieren hacer música por encima de todo, y al final se acaban doblegando a lo que una discográfica cree que va a vender A nosotros lo que nos importaba mucho era que pudiéramos ser dueños de lo que hacíamos. Si te metes en una compañía grande, te pueden decir: esto está muy bien pero ahora en español Vendieron 65.000 copias de su disco de debut para nosotros 8.000 ya nos parecía un delirio y acaban de publicar el segundo, Automatic imperfection en el que dan una vuelta de tuerca a ese sonido peculiar que han creado a base de instrumentos orgánicos, y con el que han acudido incluso a festivales de jazz. Es como si de repente nos llamaran de usted, pero no nos sentimos abanderados ni excluidos de ningún estilo. Eso sí, en este álbum hay más guitarra y más sentido del humor. Con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que en el primer trabajo estábamos asustados Ellos han tenido que cargar, para bien y para mal, con el peso de tener la voz de un personaje ya conocido por su faceta como actriz: La sorpresa fuerte no es que Leonor cante, sino cómo lo hace- -comenta Alejandro- A la mitad de la primera canción, ya se han olvidado de ese detalle. Cuando vas a ver a Coldplay alguien te puede comentar que Chris Martin es el marido de Gwynneth Paltrow, pero al igual que en nuestro caso, es una anécdota, musicalmente no aporta nada La propia protagonista lo vive en carne propia: La primera pregunta siempre es por qué haces esto, si te va tan bien en el cine. Parece que hay que pedir perdón constantemente. Pero una vez que pasa ese pudor, te puedes reír de ti mismo. Hasta que no pasa el tiempo, no puedes demostrar que esto no es un capricho Toni Acosta, Teresa María Rojas y Lolita, en una escena de la obra VÍCTOR INCHAUSTI TEATRO Ana en el Trópico Autor y director: Nilo Cruz. Versión: Nacho Artime. Escenografía: Gustavo Zuria. Vestuario: José Ramón Aguirre. Iluminación: J. R. Aguirre y Felipe Ramos. Intérpretes: Lolita, José Pedro Carrión, Pablo Durán, Joan Crosas, Luis Fernando Alvés, Teresa María Rojas y Toni Acosta. Lugar: Teatro Alcázar. Madrid. AMOR Y HUMO JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN D el nevado Moscú a la soleada Tampa, Ana Karenina, el gran personaje femenino de Tolstoi, cobra vida en la voz de un lector contratado para leer diversas obras literarias y así llenar los silencios de una manufactura de tabaco mientras los empleados trabajan. Instruir deleitando que se decía en tiempos. Una tradición cubana que algunas empresas tabaqueras de la isla caribeña trasladaron a EE. UU. al instalarse en ese país a finales del siglo XIX. Nilo Cruz, nacido en Cuba y que escribe en inglés, obtuvo el premio Pulitzer por esta pieza teatral, cuya acción se sitúa en 1929, en un periodo de transición en que los lectores, al igual que otros empleados, empezaron a ser despedidos cuando la maquinaria sustituyó a la mano de obra en la confección de los cigarros. En esta Ana en el trópico la voz de un guapo y joven lector recién contratado devana el ovillo de la pasión adúltera, el itinerario de plenitud personal y, al tiempo, de culpa de Ana Karenina: De los sutiles hilos queda prendida la atención de los oyentes y mucho más: la historia echa raíces en la fecunda tierra del corazón y pone alas a los anhelos, es un espejo en el que mirarse, en el que Conchita, la hija mayor del dueño de la tabacalera, ve reflejada su propia historia de casada insatisfecha. Seducida doblemente por el personaje de Ana y por la calidez cómplice del lector, encuentra cauce a su propia pasión mientras su marido, tan celoso como lleno de ansiosa curiosidad, quiere saber qué le da el otro hombre y cómo. Obviamente: Tampa no es Moscú y el desenlace discurre por caminos diferentes, que no es cuestión de revelar. Nilo Cruz ha escrito- -y también dirige, seguro conocedor de los resortes escénicos que pulsa- -un poderoso melodrama, entendido esto en el más no- ble sentido del término, una historia de amor y muerte nimbada por el humo embriagador de los habanos, y en la que el poder de la literatura se acompasa con el pulso de la vida, lo estimula y desboca. Hay escenas de gran belleza e intensidad, como la de la fiesta que concluye con la canción que interpretan Lolita y el estupendo Joan Crosas. La escenografía de Gustavo Zuria y el vestuario de José Ramón Aguirre son magníficos, lo mismo que la interpretación de todo el elenco: José Pedro Carrión, gran actor, soberbio de voz y de matices; Pablo Durán, con su planta de galán de postal antigua en el papel del lector, la cubana Teresa María Rojas, Luis Fernando Alvés, Toni Acosta... El debut teatral de Lolita Y punto y aparte para el debut teatral de Dolores González Flores, que ya había impresionado en el cinematográfico (en Rencor Su Conchita es un trabajo dramático de altura que rebosa frescura y vehemencia; Lolita sabe otorgar a cada gesto el énfasis significativo apropiado, y al dejar, por ejemplo, que su espesa mata de pelo se le derrame sobre los hombros, es mucho más elocuente con respecto a su predisposición a la entrega erótica que si se desnudara. Ana tropical en su laberinto de pasiones, una de las más consistentes bazas de un muy atractivo espectáculo. La historia de la obra echa raíces en la fecunda tierra del corazón y pone alas a los anhelos