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22 Internacional UN NUEVO HURACÁN CONTRA EE. UU. LUNES 26 9 2005 ABC Un hombre retiraba ayer los árboles que cayeron a tierra a causa de los fuertes vientos que azotaron la localidad de Lake Charles, en Luisiana EPA Rita se va, pero deja la asignatura pendiente de cómo evacuar grandes ciudades amenazadas El huracán sólo provocó muertos durante la caótica evacuación cargo de la ayuda en Texas insisten a Bush sobre la carencia de planes de coordinación para hacer frente a desastres naturales o ataques terroristas PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Aunque durante las últimas 48 horas el presidente Bush se ha declarado varias veces muy satisfecho con los preparativos ante los retos de protección civil planteados por Rita el último capítulo dentro de la hiper- activa temporada de huracanes en la costa atlántica de Estados Unidos ha servido para poner en evidencia el enorme reto que supone evacuar grandes ciudades en situaciones de emergencia. Un debate ilustrado por las imágenes de atascos monumentales en Houston y la tremenda ironía de que el mayor número de víctimas mortales asociadas con Rita -los 24 ancianos calcinados este viernes en un autobús recalentado- -se ha producido antes de la anunciada llegada del huracán. En lo que ya empieza a ser una tradib Los militares a Conflicto de competencias Bajo el sistema federal de Estados Unidos, la principal responsabilidad ante desastres recae en los gobernadores. Las autoridades estatales pueden solicitar la ayuda de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) Para desplegar recursos del Pentágono, estos efectivos sólo pueden ser empleados de forma limitada y como refuerzo de FEMA. Por eso, la Casa Blanca está planteando una reforma legal para federalizar estas crisis y colocar a todas las autoridades implicadas bajo la responsabilidad del Departamento de Defensa. pacto de lo ocurrido en Houston. El responsable municipal admitió el reto no resuelto de evacuar a cientos de miles de personas, e incluso millones, especialmente en emergencias sin aviso previo, como sería un seísmo. Problemas que se multiplican en otras grandes ciudades como San Francisco, Filadelfia o Nueva York cuyas vías de salida dependen en buena parte de vulnerables puentes y túneles. La capital, Washington, es una de las pocas ciudades estadounidenses que ha intentado ensayar una evacuación masiva. El pasado verano, aprovechando las patrióticas festividades del 4 de julio, las autoridades utilizaron ese aluvión de gente para estudiar formas de agilizar un desalojo de emergencia. Aunque como han reconocido los responsables municipales de la capital, el ensayo tiene limitada utilidad porque se hizo con gente no sometida a una situación de pánico. ción de alcaldes que se suben por las paredes ante el injustificable sufrimiento de sus vecinos, el primer edil de Houston, Bill White, ha expresado su frustración calificando como totalmente inaceptable la falta de suministros de gasolina en las rutas de evacuación de su ciudad, la cuarta más grande de Estados Unidos. Con vehículos sin combustible, las carreteras para salir de Houston se han convertido en virtuales aparcamientos con familias desesperadas en búsqueda de gasolina, alimentos o asistencia médica. Planes inexistentes Desde lo ocurrido en Nueva Orleáns hace cuatro semanas, ciudades en todo el territorio de Estados Unidos- -desde Boston a Los Ángeles- -se han puesto a revisar sus planes ante la posibilidad de grandes desastres naturales o ataques terroristas, incluida la obligación de sacar, albergar y alimentar a cientos de miles de personas. Pero a la hora de aprender de las lecciones de Katrina y Rita el New York Times advertía ayer en portada de que estos preparativos para éxodos de emergen- cia son en el mejor de los casos embrionarios y en el peor de los casos inexistentes a pesar de todos los esfuerzos presupuestarios realizados desde el 11- S. La falta de planificación antes de una emergencia nacional también se extiende a después Ayer, los propios militares en Texas encargados de hacer frente a las consecuencias de Rita indicaron al presidente Bush la carencia de un definitivo plan para coordinar esfuerzos de búsqueda y rescate tras desastres naturales o ataques terroristas. Después de lo ocurrido con Katrina los generales que informaron a Bush sobre la situación planteada con Rita recalcaron que existen recursos, pero no se maximizan. Como ejemplo de esa anarquía bienintencionada, se citó el caso de cinco helicópteros de diferentes instituciones respondiendo a un solo rescate. Los Ángeles Antonio Villaraigosa, alcalde de la ciudad de Los Ángeles, situada en una zona de alto riesgo de terremotos, fue uno de los primeros en reconocer el im-