Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional LUNES 26 9 2005 ABC Aragón lo quiere blindar y las sedientas comunidades del sureste desean beber en él. La política ha terminado por contaminar el río más caudaloso de España, un bien de dominio público estatal, según la Constitución, y elemento clave de la guerra del agua en nuestro país CANTABRIA 5.829 km 2 766 km 2 13,14 %0,90 La batalla del Ebro TEXTO: MIGUEL ÁNGEL BARROSO MADRID. No damos agua porque es nuestra La pancarta se dejó ver en la plaza del Pilar de Zaragoza en la multitudinaria manifestación de octubre de 2003 contra el Plan Hidrológico Nacional. Dos años después, el trasvase está en la papelera, pero el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, ha querido curarse en salud y ha propuesto el blindaje del Ebro, una protección que debería incluirse en la reforma estatutaria, ya que este río, según Iglesias, es nuestra fuente fundamental de recursos La ocurrencia, expuesta en el reciente debate del estado de Aragón, trataba de dar réplica al artículo 20.1 del proyecto de Estatuto valenciano, que garantiza el derecho de esta comunidad a disponer del abastecimiento de agua de calidad Con el fantasma del trasvase de nuevo a escena, Iglesias decidió hacer ruido y poner el Ebro en el candelero, aunque sobre el blindaje la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, fue muy explícita: La legislación española reconoce la unidad del cauce de los ríos que atraviesan varios territorios, por lo que el Gobierno tendrá siempre la última palabra en su gestión Un político puede decir cualquier cosa, pero jurídicamente la propuesta no se sostiene comenta José Manuel Vera, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos. El artículo 149 de la Carta Magna, que se refiere a las competencias exclusivas del Estado, recoge en su punto 1, apartado 22, las referidas a la legislación, ordenación y concesión de recursos y aprovechamientos hidráulicos cuando las aguas discurran por más de una comunidad autónoma. Cualquier iniciativa que entre en contradicción con este mandato implicaría, como es obvio, la reforma de la Constitución El artículo 150.2 dice que el Estado podrá transferir o delegar en las comunidades autónomas algunas de las facultades que le son propias. Pero proceder a una transferencia de este tipo sería romper el principio de solidaridad, y no parece probable que esto vaya a ocurrir añade Vera. Los ríos que nacen y mueren en la misma comunidad sí son gestionados por la administración regional, caso, por ejemplo, del Llobregat (Cataluña) o de los que pertenecen a Baleares. CASTILLA Y LEÓN 94.010 km 2 8.186 km 2 8,71 %9,64 LA RIOJA 5.034 km 2 5.013 km 2 99,58 %5,90 El derecho de los valencianos al agua A cuenta del agua estamos viendo grandes exhibiciones de demagogia señala José Ramón García Antón, consejero de Infraestructuras de la Comunidad Valenciana. Al presidente de Aragón esta estrategia le ha ido muy bien, aunque hay que recordarle que el trasvase no afectaba a su comunidad, pues los excedentes del Ebro se hubieran desviado en Tarragona. El derecho a la redistribución de esos sobrantes que recoge el proyecto de Estatuto valenciano lleva implícita una condición: que se atiendan los criterios de sostenibilidad. No obligamos a nadie a cedernos agua, pero la forma que tuvo Narbona de acabar con el PHN abrió el melón de la insolidaridad y la autarquía La bronca no ha dejado indiferentes a los agricultores, y más en un año terrible por la sequía, que no ha perdonado ni a los ricos en agua de la cuenca del Ebro ni a los pobres de las exhaustas cuencas del sureste peninsular. Andrés del Campo, presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) está acostumbrado a actuar como árbitro en mitad de sensibilidades muy distintas. La política está contaminando el agua se lamenta. Y los intereses de los que hacen y derogan leyes no coinciden, muchas veces, con los intereses de los usuarios. En este asunto se ha demostrado con creces. Fenacore apoyó el PHN porque consideramos que el Ebro es de todos los españoles, tiene caudal suficiente para ceder una parte y las compensaciones en infraestructuras hubieran resuelto problemas en Aragón. Ahora tienen que explicarnos por qué la alternativa es mejor. Sinceramente, basar la agricultura en desaladoras me parece muy complicado Manifestación contra el trasvase en Zaragoza, en octubre de 2001 FABIÁN SIMÓN Las penurias de los aragoneses Quién lo diría: el verano ha sido dramático en Huesca, a los pies de los Pirineos, esos almacenes naturales de agua. Pero no hay dónde guardarla, pues en época de vacas gordas se abren las compuertas porque los embalses existentes- -pocos y pequeños, según las gentes del lugar- -no pueden contener la que llega del deshielo. ¿El trasvase? Ése es un asunto que para un aragonés mejor ni mentarlo. Pero el anexo del PHN, el que incluía las obras, sí nos beneficiaba reconoce César Trillo, presidente de la Comunidad General de Riegos del Alto Aragón, una de las más importantes de la cuenca del Ebro (representa los intereses de 25.000 familias) Creo que las comunidades autónomas tienen mucho que decir al respecto, pero trocear los ríos no es la solución- -continúa- La mejor forma de blindar el Ebro es hacer las infraestructuras necesarias. Los afluentes importantes, los de la margen izquierda, traen el agua en otoño y en primavera, Las comunidades tendrán más peso en las confederaciones hidrográficas MADRID. El Ebro nace en Fontibre, cerca de Reinosa (Cantabria) y recorre 910 kilómetros hasta su desembocadura en el Mediterráneo, cerca de Amposta (Tarragona) Nueve Comunidades autónomas comparten sus casi 85.000 kilómetros cuadrados de cuenca. Participan en los órganos de gestión de la confederación hidrográfica (creada en 1926, es la más antigua de España) pero quieren tener más peso. De hecho, el Ministerio de Medio Ambiente está trabajando en ello. Vamos a una cogestión del agua comenta José Luis Alonso, presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro. En la actual Junta de Gobierno las Comunidades poseen 18 de un total de 45 vocales con derecho a voto, y en el Consejo del Agua- -que estudia y propone intervenciones en la cuenca- -tienen una representación de 34 miembros de un total de 105. El Ebro es un río plural en lo político y en lo geográfico- -continúa Alonso- este año ha llovido en la parte alta, pero apenas en el Pirineo, dejando en situación de emergencia parte de Navarra, Zaragoza, Huesca y Lérida. Hay que mejorar las infraestructuras, pero siempre que no se incremente la demanda. Ya hay casi 400.000 hectáreas de regadío en la cuenca. Es necesario encontrar un equilibrio La ministra de Medio Ambiente ha recordado que el Estado gestiona los ríos que atraviesan varias comunidades Agobiados por la sequía, los regantes del Alto Aragón reconocen ahora que las obras del PHN les beneficiaban