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8 Opinión LUNES 26 9 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. CATALUÑA Y ELS SEGADORS DEL SIGLO XXI IJOS míos, aprended la letra de los himnos recomendaba Confucio a sus discípulos. Y explicaba por qué. Los himnos sirven de estímulo, despiertan el sentimiento de la comunidad, excitan los sentimientos de amor a los semejantes, nos enseñan a conocer el mundo Seguramente se refería a los de su época, hace la friolera de veintiséis siglos. Porque los de ahora, LUIS IGNACIO los del último PARADA siglo, no sirven para nada de lo que creyó ver en ellos aquel hombre reverenciado casi como una divinidad por millones de personas. No hay un himno que resista un análisis racional de su letra. Desde el Alemania, sobre todo, sobre todas las cosas en el mundo hasta el británico Dios salve a la Reina; que la haga victoriosa desde el estadounidense En el fiero combate en señal de victoria, fulgor de cohetes, de bombas estruendo hasta el francés, que dice ¡Vienen hasta vosotros a degollar a vuestros hijos y vuestras compañeras! ¡A las armas, ciudadanos! Ni siquiera el himno de China, como aconsejaba Confucio, enseña a conocer el mundo, despierta sentimientos de amor hacia los semejantes, ni sirve de estímulo para un entendimiento pacifista de la comunidad. Fíjense lo que dice: Levántate! tú que rehúsas ser esclavo. Con nuestra propia carne y sangre vamos a construir nuestra nueva Gran Muralla. Millones de corazones y una sola mente desafíen el fuego enemigo El dirigente de ERC, Josep Huguet dijo ayer que si falla el Estatut, su partido girará en contra de España como si fuera Els Segadors Desafortunada referencia teniendo en cuenta que la letra del himno catalán dice Ahora es hora, segadores, ahora es hora de estar alerta afilemos bien las herramientas. ¡Buen golpe de hoz! defensores de la tierra. Que tiemble el enemigo en ver nuestra enseña, como hacemos caer espigas de oro, cuando conviene segamos cadenas Algo intocable debe de tener un himno para que los políticos no se atrevan a cambiarlo. Pero al menos podrían no mencionarlo. Alemania, ¿año cero? Las elecciones celebradas el pasado domingo muestran el marasmo en que se encuentra la actual Alemania. Al paro, déficit presupuestario y nulo crecimiento económico hay que sumarle la indigestión que aún produce la absorción de la antigua Alemania del Este. Distan los años, pero las secuelas permanecen, como, por ejemplo, al establecer la paridad entre el marco del Este y el Deustch Mark. Un acierto político ha demostrado ser un error económico. El empate técnico de los dos partidos mayoritarios es indicativo de la apatía de la población ante unos líderes políticos totalmente ineficaces, que no han sabido encarrilar el destino alemán por la buena vía. El resultado electoral no deja a Alemania en un callejón sin salida, pero sí en un callejón con una única salida: la unión de los dos grandes partidos. Este experimento político debiera de ser coronado por el éxito y marcar el camino a una Europa que parece estar en la encrucijada. Carlos A. Font Gavira. Los Palacios (Sevilla) Debe primar la educación El artículo 27 de la Constitución ofrece un abanico amplio de posibilidades, pero marca unos cauces muy concretos que no pueden ser alterados por el legislador estatal o autonómico. Hasta ahora, la experiencia no ha sido positiva. Cada partido gobernante ha procurado dejar su huella, de modo que las diversas leyes educativas (especialmente la LOGSE) han degradado gravemente la situación de nuestras enseñanzas primaria y secundaria. La LOCE, bien orientada en sus líneas generales, se aprobó demasiado tarde y el actual Gobierno se ha dado mucha prisa para paralizar su aplicación. Ojalá se llegue a un pacto que dé una orientación más justa y racional para garantizar la calidad de nuestro sistema educativo, tradicionalmente preso de la lucha partidista. El pacto por la educación se debería vertebrar en torno a cuatro ejes principales: libre elección de centro, apoyo al profesorado, a la carrera docente muy especialmente, cohesión social y territorial para evitar que se produzcan desigualdades injustificadas entre comunidades autónomas y garantizar la educación en la religión que los padres elijan. Creo que es el momento de exigir de los partidos políticos máxima responsabilidad y sentido de Estado en una materia que ocupa un lugar preferente entre las preocupaciones de los ciudadanos. La formación técnica, cívica y humana de las generaciones futuras es un reto que debe afrontarse con altura de miras y sin dogmatismos partidistas. ¿No les parece que sí? Valentín Abelenda Carrillo. Gerona. Más accidentes Según las estadísticas, del 15 de junio al 15 de septiembre ha habido un 13 por ciento más de víctimas mortales por accidente de tráfico que en el mismo periodo del año pasado. De nada habrán servido los miles de radares, ni el endurecimiento de las multas, ni las campañas de concienciación, y es que Tura y Navarro están matando moscas con cañones, poniendo límites absurdos de velocidad en vías que no lo requieren, olvidando radares donde son necesarios y poniendo otros sólo con fines recaudatorios. Han llegado tarde a donde realmente habría que incidir: en la educación y civismo de los conductores, jóvenes entre 20 y 35 años, hijos de la generación del todo vale y sin hábitos ni normas cívicas. Explican que la gran sorpresa con que no contaban son los accidentes de motociclistas. ¿Van a tomar partido ante la nueva moda de los motociclistas y ciclistas jovenzuelos, para los que no existen los semáforos en rojo? Cada día son más los que se los saltan a la torera. Miguel Barraquer Baeza. Barcelona. H Italia dice no a la deriva zapaterista Mientras homosexuales españoles exhiben esa insaciabilidad y reivindicación permanente después de la aprobación de una norma que teóricamente les equipara a los heterosexuales, países europeos como Italia o Francia, a los que nadie acusa de discriminar a las parejas del mismo sexo, demuestran que el reconocimiento de los derechos de gays y lesbianas no pasa por la equiparación de sus uniones al matrimonio, lo cual implica la adopción. En Italia, con la proximidad de las elecciones generales previstas para 2006, acaba de abrirse un debate interno en el centroizquierda sobre el modelo para legislar las uniones homosexuales. Por un lado, se ha propuesto incluir en el programa electoral los Pactos Civiles de Solidaridad (PACS) una figura jurídica creada en Francia en 1999, cuando presidía el Gobierno el socialista Lionel Jospin, un hombre que preci- samente se ha manifestado de manera pública contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Se trata de un instrumento legal para garantizar determinados derechos a personas que viven juntas, sean heterosexuales u homosexuales y tengan o no un vínculo afectivo como pareja. Sectores sociales y políticos de Italia critican la propuesta del centroizquierda y la califican de deriva zapaterista Lo cierto es que, aunque no sea la ideal, no tiene nada que ver con la ley española, vigente desde el pasado 2 de julio. Los PACS, tanto en la legislación francesa como en el plan del candidato a pri- mer ministro italiano (Romano Prodi) prevén reconocer el cobro de una pensión y la subrogación del contrato de alquiler en caso de fallecimiento de uno de los miembros de la pareja, la posibilidad de tomar decisiones en caso de enfermedad del otro o la otra, la regulación del régimen patrimonial y testamentario, la asistencia sanitaria a la pareja aunque no trabaje y el derecho a visita en el hospital y en la cárcel. En ningún caso existe la consideración de unión matrimonial y queda garantizado el derecho de todo niño a tener un padre y una madre. José Fernández González. Sevilla. ¡Por fin! Por fin se ha reconocido la identidad propia del valenciano frente al catalán. Y ha tenido que ser una comisión de expertos de la UE, por medio del Comité de Ministros del Consejo de Europa, la que le diga al Gobierno español que el valenciano y el catalán no son la misma lengua. Da un poco de vergüenza que tengan que venir de fuera para decirnos a los españoles lo que es correcto en materia lingüística, y más cuando aquí todo el mundo sabe que lo que dicen los expertos europeos es lo correcto, pero que en este país se desprecian los valores culturales en favor de los intereses políticos. Espero que este valioso documento sirva para que las autoridades valencianas pongan fin de una vez, donde sea necesario, a este constante acoso al idioma valenciano y que ya para siempre se diga en todo el mundo que en la Comunidad Valenciana ¡parlem valencia! Jesús Miquel. Algemesí (Valencia)