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4 Opinión LUNES 26 9 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ETA PONE A PRUEBA AL GOBIERNO Fernando Alonso AP E L coche bomba que ETA hizo estallar en un polígono industrial cercano a Ávila reduce aún más el ya de por sí escaso margen de maniobra del Gobierno en ese proceso de paz que, según se dice, gestiona directamente el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. En otras condiciones, el atentado terrorista habría provocado una reacción unánime de condena y, al mismo tiempo, de respaldo al Gobierno de la nación en la aplicación de la ley para la derrota incondicional de los terroristas. Pero el problema es que muchas cosas han cambiado, menos ETA, y el Gobierno pretende que la sociedad y la oposición se fíen de las informaciones privilegiadas que recibe el jefe del Ejecutivo y haga un acto colectivo de fe. Por eso, en vez de respaldo unánime, el Gobierno cosecha dudas generalizadas que no se disipan acusando al PP- -como ayer hizo Pérez- Rubalcaba- -de criticar más al Gobierno que a los etarras o pidiendo a la gente que confíe en el final de ETA Lo que el PSOE debería plantearse es que en un proceso de paz con ETA hay que contar con el respaldo mayoritario de la sociedad, y los socialistas rechazaron el apoyo del PP, y lo que éste socialmente representa, para pactar con los nacionalistas lo que éstos querían: la sustitución de la derrota por la negociación. Y en cuanto al fin de ETA, no había ninguna duda de que se llegaría a él con la política sustentada en la aplicación del Pacto Antiterrorista. Las dudas han empezado cuando el actual Gobierno socialista decidió por su cuenta levantar la presión sobre la izquierda proetarra. Lo cierto es que de los terroristas nada se puede esperar que no sea comportarse como tales, pero del Gobierno de Rodríguez Zapatero sí sería exigible más autocrítica, o al menos no derivar responsabilidades, en este asunto concreto, sobre los hombros de la oposición. La política vasca de Rodríguez Zapatero ya ha pasado el período de rodaje y el resultado habla por sí solo: la Cámara autonómica vasca tiene una mayoría absoluta nacionalista más radical que en la anterior legislatura; el lendakari Ibarretxe ha recibido el apoyo parlamentario de ETA con un programa soberanista basado en la propuesta de libre asociación; Batasuna declara superada la estrategia de ilegalización y ayer mismo anunció en público y con total impunidad un proceso de debates y reorganización- -denominado Bide Eginez ETA celebra la ruptura del Pacto Antiterrorista y la derogación de facto de la Ley de Partidos; y los terroristas administran a sus anchas por el territorio nacional los explosivos- -que por miles de kilos- -robaron en Francia. Consecuencias de la no beligerancia. Con este panorama, cada atentado de ETA seguirá siendo un mal trago político para el Gobierno de Rodríguez Zapatero, porque ha creado expectativas que no está en su mano realizar, sino en las de los terroristas, quienes, con atentados como el del sábado- -cerca de la cárcel de mujeres de Brieva- ponen a prueba los límites de tolerancia del Gobierno socialista para tratar de desbloquear la fase preliminar de un eventual proceso de negociación que les permita afianzar una posición de ventaja que se traduzca en un progresivo acercamiento de los presos a las cárceles del País Vasco y Navarra. La tregua no llega y, además, Arnaldo Otegi ha reiterado esta misma semana que no hay proceso de paz sin acuerdo de territorialidad y autodeterminación tesis similar a la que Ibarretxe expuso ayer en el Alderdi Eguna- -Día del Partido- cuando dijo que el conflicto nunca se solucionará sin respeto a la decisión de los vascos Nada novedoso, por otro lado, que ETA y el PNV coincidan en que el precio de la paz es aceptar el Pacto de Estella. Además, el silencio de ETA en su último comunicado y la retractación pública de los presos etarras que el año pasado abogaron por el fin de la violencia son razones para, como mínimo, no compartir el optimismo del presidente del Gobierno. El tiempo es un factor fundamental que está jugando en contra de los intereses del Estado, porque al invertirse el orden de prioridades y aceptar la negociación antes de que ETA entregue las armas se refuerza la siniestra estrategia de la banda criminal, convertida en protagonista político de un escenario nuevo en el que lleva el control de los tiempos y marca, a su antojo, los pasos del proceso. Son los riesgos de una peligrosa carrera por etapas en la que ETA, hoy por hoy, juega peligrosamente con ventaja. GESTA Y MITO F ERNANDO Alonso es ya campeón del mundo de Fórmula 1, un hito en la historia del deporte español que no por esperado pierde un ápice de trascendencia. La hazaña del joven piloto asturiano se formaliza de manera oficial en Brasil, pero sus orígenes vienen de lejos, porque la carrera profesional de Alonso es de largo recorrido, con etapas que empiezan cuando no era más que un niño aplicado y ávido de sueños. Alonso no es flor de un día, sino el ejemplo más claro de cómo un campeón se cuece a fuego lento y se hace grande, en lo humano y lo deportivo, a base de mezclar derrotas y triunfos. Su victoria es consecuencia de la planificación, más allá de que la velocidad innata de Alonso sobre el asfalto tenga que ver mucho con la rapidez mental y la inteligencia que atesora y del trabajo de su equipo. Ahora, sí, Alonso es campeón del mundo para dar cobertura a las razones que llevaron al jurado a concederle el Príncipe de Asturias del Deporte. No hace falta repetirlas, porque su éxito, recibido con júbilo en España entera, se fundamenta, sobre todo, en el cerebro, el músculo y el método. Sin ellos, funcionando todos a la vez, la gesta habría sido imposible. GUERRA, ENTRE COMILLAS L Estatuto entra en su semana decisiva en medio del griterío del nacionalismo más vociferante. ERC cumple a pies juntillas el guión y tensa al extremo de exhibir su lado más histérico. Decíamos ayer en un comentario editorial que si el Estatuto fracasaba, el nacionalismo iba a representar el papel de víctima para vender la falsa idea de que la voz de Cataluña ha sido apagada por el Estado español Poco han tardado, porque el consejero de Comercio y miembro de ERC, Josep Huguet, señaló ayer que si falla el Estatuto se generará en Cataluña una guerra civil, entre comillas, que ERC girará en contra de España como si fuera Els Segadors Por cierto, convendría recordar que la formación a la que pertenece el destemplado Huguet es la misma formación en la que se apoya el Gobierno de Rodríguez Zapatero para sacar adelante la legislatura. Amistades peligrosas que gritan, patalean y amenazan al Estado con levantarse enarmas- -por supuesto, entre comillas- -para forzar al Gobierno a plegarse a sus exigencias. Nada nuevo bajo el sol de un paisaje político en el que lo verdaderamente peligroso es que quien se lleve el gato al agua sea, precisamente, el que vaya más lejos en sus amenazas. E POLONIA GIRA A LA DERECHA A victoria electoral del partido Ley y Justicia (PiS) no sólo encierra la anécdota del triunfo de sus líderes, los gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski, sino que revela un importante giro a la derecha de la sociedad polaca después de los numerosos escándalos de corrupción protagonizados por el saliente gobierno socialdemócrata del primer ministro Marek Belka. De hecho, la fuerte derrota sufrida por la Alianza Democrática de Izquierda (SLD) que agrupaba a los antiguos comunistas, sitúa a Polonia en un escenariopolítico bastante atomizado, aunquecopado por partidos que van desde el centro al populismo de extrema- derecha. La explicación de este resultado hay que verla principalmente en el clima de corrupción generalizada que padece el país y la fuerte erosión que ha sufrido la confianza de la sociedad polaca en su clase política, tal y como evidencia la baja participación habida. A estos datos hay que añadir, por un lado, los altos índices de desempleo que todavía arrastra la economía polaca a pesar de la reactivación vivida en los últimos años gracias a las reformas impulsadas por los socialdemócratas desde su victoria en 2001 y, por otro, al des- L concierto que Polonia experimenta ante las incertidumbres que proyecta la debilitación del empuje europeísta provocado por el fracaso de la Constitución europea y la frustración de muchas de las expectativas generadas en la población tras la entrada en la UE. Así las cosas, no es de extrañar que, en medio de la zozobra actual que exhibe la sociedad polaca, el cambio político vivido ayer en las urnas lo haya protagonizado un partido de carácter marcadamente conservador y vinculado a los tradicionales valores de la sociedad agraria, como es el PiS. En este sentido, su triunfo ha sido doble, ya que, además de ser el partido más votado, ha logrado imponerse a los liberales que lidera Jan Rokita al frente de la Plataforma Cívica (PO) probablemente porque su programa de reformas ha provocado finalmente una merma de sus expectativas de voto. La ambiciosa liberalización de la economía polaca que prometía el PO no ha logrado calar del todo en una sociedad preocupada por su seguridad. Con todo, Polonia ha querido el cambio y éste pasa por una difícil coalición entre ambos partidos.