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ABC DOMINGO 25 9 2005 75 Cultura y espectáculos El jurado sortea el bosque de cine español y otorga la Concha de Oro a la película checa Stesti El joven Juan José Ballesta se sube al palmarés del Festival donostiarra por su papel en 7 vírgenes b El chino Zhang Yang obtuvo el Palmarés Concha de oro a la mejor película: Stesti (Something like happiness) de Bohdan Sláma (República Checa- Alemania) Premio especial del Jurado: Iluminados por el fuego de Tristán Bauer (Argentina) Concha de plata al mejor director: Zhang Yang por Xiang Ri Kui (Sunflower) (China) Concha de plata a la mejor actriz: Ana Geislerová, por Stesti (Something like happiness) (República Checa- Alemania) Concha de plata al mejor actor: Juan José Ballesta, por 7 vírgenes (España) Premio del Jurado a la mejor fotografía: Jong Lin por Xiang Ri Kui (Sunflower) (China) Premio del Jurado al mejor guión: Wolfgang Kohlhaase por Sommer vorm balkon (Summer in Berlin) (Alemania) parpajos que lo mismo te llevan en sus lomos al éxito que al fracaso. El Premio Especial del Jurado a la argentina Iluminados por el fuego no debería molestar mucho a nadie, aunque probablemente tampoco signifique el gran alborozo y regocijo para mucha gente, al margen, claro, de los que la han hecho. Puede estar contento Tristán Bauer, el director, pues no era fácil atravesar con una película bélica untada de psicoanálisis la piel insensible de un jurado. Supongo que todo el tramo final y su leyenda pacifista llena de candor y probidad habrán actuado ante los ojos del tribunal con el entusiasmo de un grupo de majorettes quinceañeras. No hay duda, Iluminados por el fuego es una de esas películas que el público corea y celebra. La salva de premios a la película china Sunflowers a su dirección y a su fotografía, se entienden igual de claro que se entendía la historia que contaba, lo cual no ocurre siempre con las películas chinas. La fotografía era delicada y áspera a un tiempo, y la dirección, hábil y se podía seguir sin necesidad de frotarse los ojos. El premio al guión de la alemana Verano en Berlín está tan ajustado a mérito que incluso sabe a poco, dadas las circunstancias. Y las circunstancias son que se ha ido el Festival este año sin dejar impronta ni trascendencia. Ha faltado el chasquear los dedos con algo grande, porque, grande, lo que se dice grande, se ha visto Match point lo último de Woody Allen, que es una obra maestra, una película enloquecedora y de una lucidez agobiante. Se ha ido el festival, y nos hemos ido nosotros. galardón al mejor director por Sunflower y el premio a la mejor actriz se lo llevó Ana Geislerová, protagonista de Stesti E. RODRÍGUEZ MARCHANTE SAN SEBASTIÁN. Los pronósticos no han fallado: tal y como pronosticábamos, ni uno sólo de los pronósticos se cumpliría... y en este juego de paradojas es más o menos en lo que ha consistido la esencia de esta edición del Festival de San Sebastián: por una vez el jurado internacional, presidido por Anjelica Huston e integrado por Verónica Forqué, Antonio Skarmeta, Enrico Lo Verso, Claude Miller... no ha cometido el error (habitual en este Festival) de dejarse una gran película fuera del palmarés; aunque sí han contribuido a alimentar esta leyenda dentro de sus posibilidades: se han dejado fuera la mejor que había, A cock and bull story de Michael Winterbottom, que no es una obra maestra pero sí una película inteligente, con un sentido del humor exultante y con un sello y una personalidad arrebatadores, además de un texto con unas uñas y una fuerza como para trepar árboles. Casi tan bueno es el texto como el de La vida perra de Juanita Narboni que también ha salido del Festival tan limpia como llegó. Pero no podemos seguir hablando de los perdedores (aunque se podría: de Sud Express de Sterphane Brizé, de Fabián Bielinski... ni de las pocas posibilidades que tenía el jurado de construir un gran palmarés ni de meter mucho la pata. Hay que centrarse. Arroz suelto La Concha de Oro es para una película, la checa Stesti Something like happiness cargada de cualidades, con unos personajes sólidos y patéticos que viven en un ambiente desolador, menesteroso y estancado en el infortunio. Bien hecha, bien narrada e interpretada con fuerza y corazón, lo cual también le ha permitido a una de sus protagonistas femeninas, Ana Geislerová, ganar el premio de interpretación. Es muy probable que Stesti no se pegue a la memoria con la tozudez y el sabor que el arroz a la paellera, pero era una vuelta digna del cine checo al festival, y éste lo ha saludado concediéndole su máximo premio. Si alguien se quiere rasgar algo, allá él, pero tal y como está el mundo, esto no fue lo peor que pasó ayer. El premio de interpretación al joven Juan José Ballestá por su interpretación de carne de reformatorio en 7 vírgenes es acertado: Ballesta tiene un rostro, como todo el mundo, pero dos Juan José Ballesta muestra su Concha de Plata como mejor actor caras y con ellas es capaz de provocar casi al tiempo ternura y desconfianza... Sin duda tiene grandes aptitudes como actor aunque, tal y como se agarra a la pantalla, más que aptitudes lo AFP que tiene es ralea. No hubiera sido ningún pecado premiar también junto a él al otro protagonista de la película, el joven Jesús Carroza, con tanta ralea o más que Ballesta y con uno de esos des-