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64 Los domingos DOMINGO 25 9 2005 ABC SOLIDARIDAD Las bombas han destrozado la vida de muchos niños en Camboya. Algunos proyectos solidarios luchan por devolverles una vida digna Camboya Baile para salir del infierno Un grupo de niños mutilados por las bombas antipersona en Comboya cuenta su historia en España. Danzas tradicionales suavizan el dolor del recuerdo TEXTO: MARTA BARROSO ta con conocer a Ratita a Mau o a Sokheurm. Niños y jóvenes camboyanos que han perdido una pierna, un brazo, o los dos. Pero jamás, jamás, han perdido la sonrisa. Aunque parezca mentira. Camboya, más cerca amboya. País situado en el sureste asiático. Pobre, muy pobre. Una familia media dispone de una cantidad equivalente a 0,50 euros al día para sobrevivir. Como lo leen. Treinta años asolado por la guerra son muchos años. ¿Consecuencias? Demasiadas y muy tristes. Un país resquebrajado, desconfiado, transformado. La población, familiar y profundamente religiosa, se convierte en una sociedad teñida de violencia, traición y humillación durante el C mandato de Pol Pot (1975- 1979) Hasta 1998 no conoce la paz. Un horror difícil de olvidar. Imposible. Diez millones de minas antipersona, un número similar al de sus habitantes, se encargan de ello. Tres explosiones al día, ésa es la media. Así de duro y de realista, de fuerte, es. Ya no hay hueco para las nociones superficiales. Muchas personas creen que hay que saber, conocer, involucrarse; ayudarles a encontrar ese futuro que buscan desesperadamente. Comprometerse es muy fácil. Bas- El Grupo de baile de Tahen acompaña con sus danzas el relato de los niños Para que todos y cada uno de nosotros podamos comprobarlo, Ratita, Mau y Sokheurm llegan a España la próxima semana para acompañar, en su gira por nuestro país, a los bailarines y músicos del Grupo de baile de Tahen -niños y jóvenes de entre ocho y veinte años- -que, con sus danzas y coreografías tradicionales jemeres que datan del siglo VII, nos acercarán hasta la cultura camboyana. Y entre baile y baile (doce por espectáculo) hablarán y compartirán sus vivencias con el público. Y entre baile y baile, otros niños, supervivientes de minas antipersona, relatarán sus experiencias y contarán el largo camino que queda en Camboya para lograr una vida digna. Sin dramatismo pero con claridad. Porque esta gira (posible gracias al apoyo incondicional de la ong S. A. U. C. E. que nace bajo el lema de Camboya más cerca es todo menos triste. Los bailes están llenos de color y vida. Es un ejemplo claro de cómo se puede vivir, a pesar de los pesares (que para ellos son muchos y muy fuertes) con ilusión y alegría. Los mismos sentimientos que transmite el culpable de este magnífico proyecto, Monseñor Figaredo, Kike Obispo de Battambang desde el año 2000, una persona singular, quizá excepcional, que lleva veinte años en Camboya trabajando, contribuyendo (como le gusta decir) a la paz y el desarrollo social y personal de los camboyanos. Acordes solidarios Con esta gira, cuya recaudación irá destinada a la construcción de una escuela de educación secundaria, lo que deseamos es que la gente, además de conocer la cultura camboyana, encuentre un espacio para el diálogo y la amistad explica Monseñor Figaredo. Lo que menos me preocupa es el dinero, porque sé que se va a conseguir. Lo que de verdad me importa es que la gente compruebe que estamos haciendo cosas que mere-