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62 Los domingos DOMINGO 25 9 2005 ABC CARRERAS Y NEGOCIOS Imperio Briatore Yo, Flavio El emperador de la Fórmula 1 y bon vivant con muescas de lujo en el cinturón de sus conquistas se mantiene fiel a su icono frívolo y a su leyenda de hombre poderoso. El previsible triunfo de Fernando Alonso en el campeonato del mundo rubrica su trayectoria TEXTO: BLANCA TORQUEMADA a simbiosis del ocio y los negocios responde a una filosofía de la vida tan envidiable como inconsistente, dicen los detractores de Flavio Briatore, el capo de la escudería Renault. Ya el nombre con el que bautizó su afamado club playero para vips en la Costa Esmeralda de Cerdeña, Billionaire es toda una declaración de intenciones. Así vive el italiano, a todo trapo y bajo los focos, sin el pudor y recogimiento de los verdaderos billionaires Con desenfreno vocacional y derroche económico y emocional. El cincuentón Briatore acaba de cambiar su yate legendario, el Lady in blue por otro aún más ostentoso, el Force Blue de tres plantas, donde presume de tener a su servicio una nutrida tripulación (18 miembros) un spa (ya saben, hidromasajes y aguas reparadoras) y un gimnasio de 90 metros cuadrados. También ha dispuesto a bordo un comedor con capacidad para más de treinta comensales en el que agasaja a sus invitados. Un privilegiado balcón a los atardeceres del Mediterráneo al que ya han tenido ocasión de asomarse este mismo verano el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, su es- L posa Ana Botella, su hija Ana, y cómo no, el yernísimo Alejandro Agag, el mejor amigo de Briatore en España. Con quien comparte don de gentes, aficiones mundanas e intereses económicos. Negocios con Agag El descubridor de Fernando Alonso ha reconocido en declaraciones al Corriere della Sera que Agag y él van también en un mismo barco en los negocios de la Fórmula 1. Al parecer, a través de la vinculación de ambos con la empresa Stacourt Limited, la compañía que controla los derechos televisivos de la Fórmula 1 en España, los concursos de mensajes sms durante las transmisiones y la competición de GP 2. Ahora se dice que Stacourt Ltd. intenta promover la creación de un equipo de la primera división del automovilismo en China. Quien no mira a oriente, no mira al futuro. Por algo tanto Briatore como Agag se atribuyen el mérito visionario de haber apostado en su momento por la alonsomanía antes de que eclosionara. Incontestable realidad y cuestión de olfato. Pese a ello, existen indicios de que el tren de vida (más bien bólido) de Flavio Briatore marcha a ma- Su apuesta por Fernando Alonso ha resultado un éxito. También descubrió hace años a Michael Schumacher yor velocidad que sus finanzas, según recientes revelaciones del diario económico Il Sole 24 Ore editado por Confindustria, la patronal italiana. De acuerdo con ese rotativo, tanto el club Billionaire como Twiga otra discoteca con la que el empresario intenta reproducir el ambiente esnob de Cerdeña en Versilia, en la Toscana, están en números rojos. Tampoco atribuyen un boyante resultado a su incursión en la compañía farmacéutica Pierrel. Como guinda de estos infortunios, en mayo de 2004 Twiga sufrió un incendio intencionado que no pasó a mayores por la rápida intervención de los bomberos. En ese establecimiento, Briatore es socio de Paolo Brosio, popular periodista de televisión. Uno de sus buenos colegas, igual que el propio Silvio Berlusconi. La sombra de il Cavaliere Por eso algunos han creído ver la osada mano de Briatore (y la de Agag) en el intento del empresario Stefano Ricucci, hace sólo un mes, de promover una opa sobre RCS, editora del Corriere della Sera y propietaria de El mundo en España. En la trastienda de la operación puede estar el hecho de que al primer ministro ita- Navegando con los Aznar. De espaldas, Ana Aznar y Alejandro Agag ABC liano le agradaría el cambio de propiedad de un coloso editorial que no le es afín. El rey de la Fórmula 1 ha negado su intervención en estos tejemanejes (aventados por la difusión de llamadas telefónicas cazadas al vuelo) aunque ha manifestado que simpatiza con la iniciativa. Eso sí, ha eximido a Aznar de cualquier implicación en el asunto. Tajantemente. Dice que el ex presidente del Gobierno no se presta a componendas para favorecer a su yerno y que es de los que antes de levantar el teléfono, se lo piensa mil veces La tormenta de verano, en todo caso, tiene antecedentes acuñados en las hemerotecas que dan pábulo a la proliferación de comentarios: la presencia de Berlusconi y de Briatore en la boda de Alejandro y Anita en El Escorial, además de los recientes baños de sol de los Aznar en el Force Blue uno de los yates menos discretos del Mediterráneo, no han ayudado para que se les deje al margen. Brasil, entretanto, aplaca el tumulto de esas presuntas operaciones financieras de alto nivel. El Gran Premio en el que Fernando Alonso se puede convertir en el más joven campeón del mundo de