Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 25 9 2005 Madrid 41 CHEMA BARROSO Jesús Perdiguero Trabajador social de La Rueca Para dejar una banda a veces hay que dejar el país No hay que culpabilizar a los integrantes de las bandas. Ellos no son el problema, es la situación. Nosotros les enseñamos a que ante cual- quier dificultad, busquen soluciones y no tiren la toalla explica Jesús Perdiguero, que lleva cuatro años trabajando con estos jóvenes en proyectos municipales. Lo importante es ganarte su confianza y que te vean como un referente. Entonces te cuentan sus dificultades. Una de ellas es dejar la pandilla. Es complicado porque ésta se convierte en su verdugo. A veces deben dejar la ciudad o el país. Les ayudamos a presentar denuncias, pedir protección policial... El crimen de Wilson, el tercero perpetrado por la rivalidad entre grupos latinos EFE Nelsa Curbelo Universidad de Guayaquil Álvaro Zuleta Presidente de Aculco Hay que legalizar y reconvertir estos grupos Es inútil intentar suprimir las bandas violentas. Lo que tenemos que hacer es cambiar su liderazgo y hacerlas positivas. Hay que legalizar estos grupos afirma la profesora Curbelo, experta en gestión de conflictos que colabora con la policía catalana para abordar este asunto y prevenir su expansión en España. Se basa en la experiencia llevada a cabo en Guayaquil (Ecuador) Esta ciudad vive aterrada por las bandas juveniles armadas. La pandilla de los Ñeta ya se ha sentado en una mesa con la Administración, que les ofrece capacitación laboral, creación de microempresas y lugares para pintar grafiti o escuchar música sin ser molestados ni escandalizar a nadie informa Efe. Considera fácil revertir los Si no se actúa ya, el problema se nos irá de las manos La ausencia de una política de integración ha provocado efectos perversos como la aparición de estos grupos que luchan por el territorio en la calle. A ello hay que unir la ineficaz política educativa de la escuela y la de los padres, cuya falta de autoridad lleva a sus hijos a crecer solos y abandonados a su suerte sin sentido de pertenecer a ningún lugar y sin saber cuánto tiempo van a permanecer en este país afirma Álvaro Zuleta, presidente de la Asociación Colombiana Aculco. Las bandas son un producto de la descomposición del modelo social, ligado, en su origen, a la marginación de los negros y latinos en EE. UU. que se extendió al centro y sur de América, hasta llegar a España con la inmigración, EFE ABC procesos de estos chicos, la mayoría entre 11 y 18 años, porque buscan en la calle el cariño y la fraternidad que no hallan en sus familias. Alerta de que jóvenes estudiantes y adinerados se integran en estos grupos por aburrimiento, falta de afecto o no encontrar sentido a su vida. que trae lo bueno, pero también lo malo. Los antídotos son la inversión en políticas educativas en tres niveles- -padres, maestros y menores- -y en impulsar valores éticos que apunten a la solidaridad y convivencia intercultural. Si no se actúa ya, este problema se nos irá de las manos