Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Nacional DOMINGO 25 9 2005 ABC Dos de cada tres concejales tiene causas judiciales abiertas MÁLAGA. De los 27 concejales que forman la corporación municipal marbellí, 18- -entre ellos la alcaldesa, Marisol Yagüe, y la mayoría de sus tenientes de alcalde- -están imputados o condenados. La regidora y sus ediles se sentarán en el banquillo de los acusados por los delitos de malversación de caudales públicos o prevaricación. El denso calendario judicial afecta también a otros ex concejales que formaron parte de anteriores gobiernos municipales. Los casos Saqueo I y II de Marbella, junto con el del Tribunal de Cuentas, son los de mayor enjundia. En el primero está acusado, entre otros, el ex gerente de Urbanismo, Juan Antonio Roca, el hombre que controla todos los convenios de Marbella. Los concejales tendrán que responder también sobre el informe del Tribunal de Cuentas, que fiscalizó al Ayuntamiento. El documento es demoledor, ya que apunta a una organización delictiva que estructuró otra administrativa para la consecución de propósitos criminales El informe habla de 270 millones de euros sin justificar y denuncia la pérdida de 130 millones del patrimonio municipal. El Ayuntamiento de Marbella, el 13 de agosto de 2003, en la moción de censura que derribó al alcalde del GIL Julián Muñoz Jesús Gil, Julián Muñoz, Marisol Yagüe... Nombres propios marbellíes que se asocian o se han asociado al escándalo político. Estos días se vive otra tormenta, de nuevo con las denuncias de irregularidades como telón de fondo. Nada nuevo bajo el sol La corrupción ahoga a Marbella TEXTO: JOSÉ MARÍA CAMACHO FOTO: EFE MÁLAGA. Marbella, una localidad que para la opinión pública permanece asociada a la corrupción, vive su penúltimo escándalo político. El pacto entre miembros del gilismo rebeldes del Partido Andalucista (PA) y tránsfugas socialistas contra el ex alcalde, Julián Muñoz, ha durado poco más de dos años. El pasado día 20, la actual regidora, Marisol Yagüe, destituía a dos de los tres ediles andalucistas por presunta corrupción. La Fiscalía de Málaga ha abierto diligencias. Según la alcaldesa, los concejales expulsados del equipo de gobierno, Carlos Fernández y Pedro Pérez, coaccionaron a una veintena de trabajadores de las delegaciones de Turismo y Limpieza del Ayuntamiento para que se afiliaran al PA y reintegraran parte de sus sueldos a las arcas de esa formación. El Partido Andalucista rechazó las acusaciones y denunció un pacto de la alcaldesa con el GIL para que retiraran varias denuncias contra ella. El nuevo escándalo alimenta esa leyenda de corrupción que existe en Marbella, la ciudad andaluza de las 32.000 viviendas ilegales. Desde hace casi 25 años, las más diversas irregularidades han salpicado a dirigentes políticos de esta localidad costasoleña, donde todavía se recuerda la denuncia del ex alcalde Alfonso Cañas a Felipe González por la financiación ilegal del PSOE o la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción para aclarar el pago de 200 millones de pesetas de Jesús Gil a personas vinculadas con la Junta de Andalucía y el PSOE. La corrupción es una razón de peso, según fuerzas políticas, sectores empresariales y otros colectivos, para que la Junta de Andalucía, con la Ley de Base de Régimen Local en la mano, solicite la disolución del Ayuntamiento por atentar contra los intereses generales. Sin embargo, el presidente andaluz, que es quien tiene que tomar esta medida, se ha pronunciado siempre en contra. Chaves considera que la disolución no va a resolver el problema, ya que los trámites que conllevaría el proceso lo alargarían casi hasta las vísperas de las próximas elecciones municipales de 2007. Pero el diputado del Grupo parlamentario de IU Antonio Romero no sólo se mostró a favor de disolver el Ayuntamiento sino que responsabilizó de los escándalos a Chaves. En su opinión, el presidente de la Junta ha optado por mirar hacia otro lado en lugar de coger el toro por lo cuernos y utilizar los medios legales de los que dispone para acabar con esa situación. Pero a partir de ahora, ¿qué futuro político se vislumbra en Marbella? La alcaldesa ya ha anunciado que gobernará en minoría, aunque también ha señalado que buscará acuerdos puntuales con la oposición. PP y PSOE han dicho que no pactarán con el actual equipo de gobierno, que ha cometido en dos años más de 132 irregularidades urbanísticas. Un ritmo superior al del Gil, que en 14 años acumuló 404. Uno de los asuntos más importantes e inmediatos es la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, previsto para finales de septiembre. La consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, ha advertido a la alcaldesa que si no saca adelante el documento la Junta podría retirar al Consistorio las competencias urbanísticas. Quiebra técnica El Ayuntamiento está en quiebra técnica con más de 85.000 millones de las antiguas pesetas sin justificar, según el Tribunal de Cuentas. La portavoz del PP, Ángeles Muñoz, ve el futuro de la ciudad muy negro ya que el equipo de gobierno sigue mezclando los intereses privados con los públicos y los dineros públicos con los privados, como hacía Jesús Gil. Por su parte, el ex alcalde Julián Muñoz, condenado a seis meses de cárcel y ocho de inhabilitación para empleo y cargo público, observa esta nueva tormenta política desde su atalaya marbellí en medio de tomates y visitas al juzgado. Yo muero en esta guerra, pero me llevo al GIL por delante sentenció tras la moción de censura. Suma y sigue.