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ABC DOMINGO 25 9 2005 Opinión 7 MEDITACIONES LOS NIÑOS DEL CORO A HORA que en el PP crecen los versos sueltos (debe ser época) los más viejos de Génova se cruzan apuestas sobre el recorrido de los niños as del coro que se sienten molestos por la estrategia y los tiempos del aparato del partido. La última salida de pista de algunos de los más ruidosos outsiders ha sido recibida con expectación en zonas muy concretas de la planta noble, donde se estaba esperando con indisimulada impaciencia el momento en el que se pasaran de frenada. La carrera de los versos sueltos resulta tan apasionante que el patrón de alguna escudería ha descubierto el placer de sentarse a verlos pasar a toda prisa. Animados por los suyos vienen a velocidad de vértigo- -y a veces sin casco- -haciendo rugir sus motores. Te asomas, cuentas tres... y oyes ¡crash! No falla MARCO AURELIO LEER Y PENSAR ERMUA NUNCA EXISTIÓ D EL SIGLO DE CHINA DE ODED SHENKAR Granica Barcelona, 2005 236 páginas 18 euros China, la fábrica del mundo China no es el futuro, es el presente. Un presente raro, paradójico, tramposo e inevitable. Es el presente porque las tasas de crecimiento de las tres últimas décadas en China han sido espectaculares y transformarán, de acuerdo a las muy documentadas páginas de Oded Shenkar, la política internacional de equilibrios estratégicos y, de manera casi espeluznante, la cartografía laboral de todo el mundo. Ya han empezado por Europa. China abrió la vía comunista al capitalismo. Menudo viaje. Pero el capítulo pendiente, el más esencial, es el de las libertades civiles. En China no hay libertad pero hay dinero. Más dinero del que soñara el Hijo del Cielo en el Imperio del Centro. Occidente lo sabe y mira para otro lado. He ahí el siglo de China, este siglo XXI, este presente envuelto en el celofán equívoco de los números. Pero cualquier realidad ignorada, con números o sin ellos, prepara su venganza. FERNANDO R. LAFUENTE E vergüenza no sé, quizá también. Pero desde luego que de memoria colectiva andamos cortitos, y sin agua. Menos demagogia de la Memoria Histórica es lo que hace falta aquí, y más memoria de la historia más reciente. De aquellos terribles días de julio mismo, no tan lejanos, cuando la ETA había secuestrado a Miguel Ángel Blanco y amenazaba con asesinarlo si el Gobierno no acercaba a los presos terroristas a las cárceles vascongadas. España estuvo horas y horas paralizada, conmocionada, con un nudo en la garganta. Hecha una piña con quienes se tenían que hacer un nudo en el corazón para no claudicar ante el chantaje de los asesinos, por mucho que amenazaran con quitar la vida a un inocente. No estuve en el castillo de Tarifa cuando los moros llegaron a decirle a Guzmán el Bueno que matarían a su hijo, que tenían ANTONIO preso, si no entregaba la plaza, pero BURGOS me lo imagino. En aquellas horas, todos los españoles estuvimos en cierto modo dentro del castillo de Tarifa, escuchando los atambores y chirimías de unos bárbaros que anunciaban que matarían a Miguel Ángel Blanco si no entregábamos la plaza del Estado de Derecho, abriendo sus murallas y sus cárceles. La plaza no se rindió. Prevaleció la ley. Al precio de una vida. Eran las tres de la tarde cuando por las radios de la congoja supimos que en un pinar había aparecido un cuerpo humano con un tiro en la nuca, y que aún mantenía un hilo de vida. Era Miguel Ángel Blanco. Era Ermua y su espíritu, que en menos de horas veinticuatro pasamos del castillo de Tarifa a la plaza de Fuenteovejuna, todos a una contra los asesinos separatistas. Oigo ahora aquella misma radio de la trágica tarde en la que soltaron en un camino el cuerpo de un inocente que aún tenía un hilito de vida. Oigo aquella misma radio de un pueblo entero, Ermua, España, da lo mismo, puesto en pie junto a un símbolo de resistencia frente a la negación de los sentimientos, de la razón, de la ley. Por aquella misma radio dicen ahora que a las víctimas de los asesinos separatistas les escatiman las ayudas que derrochan en subvenciones a los que votan en el parlamento vascongado con las manos manchadas de sangre. Debe de ser un homenaje a Miguel Mihura en su centenario. Es todo tan incoherente que la realidad supera muy ampliamente el humor del absurdo de Tres sombreros de copa Han convertido a los verdugos en víctimas. Han satanizado a las víctimas. Tráfico y negro humor del absurdo. No es para reírse. Por esa misma radio sigo oyendo no sé qué de las transferencias carcelarias a la autonomía vascongada. Eso significa ni más ni menos que están preparando el camino para que los presos de la ETA sean llevados a las mismas tierras que quieren separar de España, lo que pedían cuando secuestraron a Miguel Ángel Blanco. Y dicen que eso será el primer paso para que los pongan en la calle cuando Ibarreche tenga las llaves de las cárceles. No puedo creer que sea en serio. Será un homenaje al absurdo de Miguel Mihura. No puedo creer que estén dispuestos a hacer eso, en lo que llaman proceso de paz por no ponerle su verdadero nombre de claudicación del Estado de Derecho ante una banda de asesinos, con tal de que un botarate llegado al poder por cruento accidente pueda aspirar al Nobel de la Paz. No puedo creer que aquel mismo Estado de Derecho que hizo una piña en las horas de la angustia, cuando habían secuestrado a Miguel Ángel Blanco, sea ahora el que conceda todo lo que entonces se negó a un altísimo precio: nada menos que la vida de un hombre. O a lo mejor estoy equivocado. Voy a ponerme el termómetro. A lo mejor tengo un fiebrón y estoy delirando. ¿Será que todo esto lo he soñado yo con la calentura, y que ni Ermua ni Miguel Ángel Blanco existieron nunca?