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24 Internacional UN NUEVO HURACÁN CONTRA EE. UU. SÁBADO 24 9 2005 ABC Las aguas volvieron a inundar ayer un barrio de Nueva Orleáns tras la ruptura de un dique provocado por el Rita El huracán Rita coloca en el epicentro de la política de catástrofes que sufre Estados Unidos al gobernador republicano de Texas, Rick Perry, y el alcalde demócrata de Houston, Bill White Dos cowboys ante el peligro TEXTO: P. RODRÍGUEZ, CORRESPONSAL WASHINGTON. Desde Katrina la política de Estados Unidos ha adoptado tanto un tono como un trasfondo catastrófico. El espectáculo de caos y desorganización ofrecido por Nueva Orleáns ha servido para desprestigiar a autoridades federales, estatales y locales hasta el punto de alentar vaticinios de fulminantes consecuencias electorales. Con la inminente llegada de Rita el epicentro de la tormenta se centra sobre figuras como el gobernador republicano de Texas, Rick Perry, o el alcalde demócrata de Houston, Bill White, líderes a los que se les presenta la oportunidad televisada de demostrar su capacidad o incompetencia. Rick Perry AP Bill White EPA El gobernador de Texas... La política en Texas siempre ha tenido fama de ser un ejercicio de caza mayor por sus peculiaridades, repercusiones y asombrosos manejos. Rick Perry forma parte de esa tradición desde que en diciembre de 2000 se convirtió en gobernador al cubrir la vacante tras la victoria presidencial de George W. Bush. La reválida electoral de este telegénico y bastante desconocido número dos vendría dos años más tarde al imponerse sobre su rival demócrata Tony Sánchez, confirmando que los demócratas en el llamado Estado de la Estrella Solitaria son ahora una especie en vías de extinción. Rick Perry, de 55 años, presume de trazar su linaje texano hasta cinco generaciones. De padres rancheros, boy scout de niño, el gobernador estudió biología antes de alistarse en la Fuerza Aérea, donde pilotó aviones de transporte C- 130. Después de su experiencia militar, Perry volvió a casa para iniciar su carrera política en las filas del Partido Demócrata. Tras ser distinguido por el Dallas Morning News como uno de los legisladores estatales más efectivos, Perry cambió su afiliación al Partido Republicano y se presentó con éxito a uno de los puestos más influyentes en la burocracia de Texas: comisionado de agricultura. Trampolín que le permitió convertirse en teniente gobernador en 1998 con Bush. El aspecto tránsfuga de Rick Perry- -según las explicaciones del gran gurú electoral de los republicanos, Karl Rove- -ha resultado al final una apreciable ventaja para sumar codiciados votos en áreas suburbanas, especialmente mujeres. A juicio de Rove, Perry forma parte de esa generación de conservadores más o menos moderados que ha dado un vuelco a la política de Texas, totalmente copada hasta hace un cuarto de siglo por el Partido Demócrata. Su paso por la mansión del gobernador en Texas ha estado marcado por algunas iniciativas sociales, reformas educativas, limitación del gasto público, continuación de las políticas liberalizadoras de Bush y un énfasis en ley y orden hasta el punto de que en junio del 2002 vetó un proyecto legislativo para prohibir la ejecución de retrasados mentales. En contraste, Perry no ha dudado en rubricar este año una ley que limita la práctica del aborto. Hace tres semanas, el gobernador abrió las puertas de Texas a los supervivientes del huracán Katrina evacuados de la próxima Luisiana. Teniendo en cuenta que las catástrofes